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Pedro Abad, antiguo Maestro, junto a Joaquín Rubio

Joaquín Rubio es un conocido artista fallero de Elda que trabaja en el mundo de las fiestas del fuego desde muy joven. Con 38 años ha conseguido plantar en todas las ciudades de la provincia de Alicante y otras tantas de Valencia en varias categorías. En su localidad ha conseguido seis primeros premios entre Huerta Nueva (5) y Fraternidad (1) y ha plantado la falla oficial en diversas ocasiones. Ahora ha sido elegido Maestro Mayor de Artistas de Hogueras de Alicante.

Su trabajo ha sido reconocido en otras ciudades de la Comunidad Valenciana.

Planté hoguera especial en Alicante tres años y luego falla especial en Valencia. Actualmente me dedico a pintar fallas y hogueras con la excepción de haber plantado este año la falla ganadora de Elda 2015. Además, fui el primero en el plantar en categoría especial en Valencia, algo impensable para nuestro colectivo por el nivel de competición que supone. Ese fue el mayor reto de mi vida artística activa y el de más responsabilidad, además de debutar en la mítica Plaza de la Merced, la cual ha visto monumentos de los artistas más importantes de la historia de las fallas. Las experiencias, durante dos años, fueron inolvidables, y le pese a quien le pese, Joaquín Rubio artista eldense, estuvo ahí.

¿Qué criterio se ha seguido para elegirle Maestro Mayor de Artistas de Hogueras de Alicante? 

Cada 4 años hay elecciones al cargo. En este caso decidí presentarme ya que se vota al candidato sin equipo. Expuse mis ideas en "campaña" con los artistas agremiados y el pasado viernes 25 en asamblea electoral se votó entre la candidatura del anterior presidente, Pedro Abad, y la mía, quedando elegido por una diferencia de siete votos de los treinta y seis emitidos. Ahora es cuando de entre los compañeros sacaré la junta directiva que pondrá en marcha el programa, aunque previamente ya había tenido contactos con algunos para compartir inquietudes. 

¿Qué supone para usted este nombramiento dentro de su trayectoria como artista fallero?

Es un cargo que nunca entró en mis ambiciones, pero es un gran reto por el momento que atraviesa el colectivo ahora y, sobre todo, digamos que es una prueba de madurez que he alcanzado profesionalmente hablando. Soy de los que cree que hay que estar a la cabeza cuando tienes algo que compartir, pues para estar por estar es mejor dejarlo. En mi caso, y después de considerarlo mucho, tenía a bien poder luchar por dignificar más nuestro oficio, el cual considero el más bonito e ingrato del mundo. De otro modo el estar desde la barrera me hace captar una perspectiva distinta y tener la mente más fría para tomar decisiones.

Este año estará doblemente contento puesto que has ganado el primer premio de la Falla Huerta Nueva de Elda.

Naturalmente. Desde hace cinco años no construía fallas. Me despedí con Huerta Nueva ganando el primer premio en el 2010 y fue un reencuentro esperado por ambas partes ya que la sintonía entre nosotros es brutal. De hecho, el lema del monumento hacía alusión directa a esto mismo, "Regreso a Eldaput", que teniendo varias lecturas yo me lo tomé en primera persona ya que volvía al barrio donde más premios he conseguido en mi carrera. La falla trataba de cómo Gulliver se asombraba en uno de sus viajes de encontrarse a una hermosa villa llamada Eldaput y de ahí se derivaba toda la crítica más ácida posible hacía muchos aspectos de la sociedad.

¿Qué otros aspectos destacaría de su trayectoria como artista fallero?

He sido muy inquieto y paradójico ya que, por ejemplo, la pintura no se me daba nada bien y aun me gustaba menos, quizás sería porque no sabía desenvolverme. Pero un día quise aprender de los mejores para que jamás me arrepintiera de no haberlo intentado. Y así fue, contraté al mejor pintor de fallas que había y entre los dos y bajo su dirección pintamos precisamente la falla del 75 aniversario de las Fallas de Elda, la del "cristiano" de Huerta Nueva, que consiguió primer premio también. De ahí la paradoja, porque ahora, modestia a parte, la pintura es mi fuerte y por lo que más cotizado soy.

¿Qué se requiere para ser un buen artista fallero?

Un buen artista necesita ser un compacto de habilidades que escritas darían miedo, pero una vez te pones no son tanto. Se necesitan habilidades en dibujo, pintura, modelado, entender los materiales y la carpintería, es fundamental la estructura interna, pero lo más importante es sentir la vocación por crear fallas. La imaginación que se puede derrochar en este oficio es incalculable y lo hace único. A día de hoy el oficio se puede aprender en un ciclo superior que se imparte en Alicante, mediante un curso que el Ayuntamiento de Alicante subvenciona al gremio que lleva 14 años y con excelentes resultados; o bien por el método tradicional que sería trabajar en algún taller. Aprovecho para animar a aquellos eldenses, que los hay, que quieren hacer de las fallas su modo de vida. Hoy es más cómodo que cuando yo me enseñé, y les pongo mi experiencia a su disposición para aconsejarles bien. Quiero mencionar al resto de artistas de Elda que forman parte del colectivo, todos ellos salidos de mi obrador, y que han hecho un excelente trabajo en esta edición de Fallas de Elda 2015. También me gustaría decir que mi cargo es independiente de mi persona: voy a seguir siendo el mismo, con más responsabilidad, pero va a ser necesario tener contactos con la Junta Central de Fallas y el Ayuntamiento ya que en mi programa viene detallada una estrecha colaboración para mejorar el rendimiento y calidad de los monumentos falleros de nuestra localidad.

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