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Márquez en la entrada de uno de los túneles situado a las puertas del Ayuntamiento | Jesús Cruces

En Elda se cree que existen una serie de pasadizos subterráneos, que, de ser recuperados “aportarían a Elda un valor muy singular y polivalente además de una riqueza económica, social y cultural muy amplia”, según el arqueólogo municipal, Juan Carlos Márquez. Algunos de los túneles se encuentran bajo el Castillo así como en diversos puntos de la ciudad, especialmente destacan los situados bajo la Plaza de la Constitución y la Plaza del Sagrado Corazón, en los alrededores del Ayuntamiento y de propiedad municipal.

Al arqueólogo municipal le han llegado diferentes historias y leyendas que "aseguran que durante la Guerra Civil se crearon estos refugios subterráneos a lo largo de la ciudad en previsión de posibles bombardeos, que finalmente nunca ocurrieron". Este temor existía porque ya se habían producido en Alcoy, ciudad que tenía fabricas de guerra como Elda. 

Juan Carlos Márquez destaca que “hay refugios totalmente desconocidos, sabemos de una gran parte de ellos gracias a indicios y fuentes orales, pero tenemos que ver qué hay de real y de invención en todos los datos que tenemos recopilados”. Algunos de ellos podrían estar situados, según Márquez, en los barrios Prosperidad (entre las calles Dos de Mayo y Concepción Arenal) y Estación (en la fábrica Hipólito Juan), bajo el antiguo Cine Lis, o en la antigua fábrica de Sapena, en la calle González Bueno. 

Cabe señalar que en 1997 se descubrieron, durante las obras para la construcción de la Plaza Constitución, los pasadizos subterráneos situados frente al Ayuntamiento, donde se encontraron, según informaron los medios locales por aquel entonces, restos óseos. Para Márquez esta fue “una oportunidad perdida de conocer la historia de los subterráneos, puesto que se volvieron a cerrar sin realizar un estudio detallado de los mismos”.

EL edil socialista José Manuel Orovio entró a los túneles bajo la Plaza de la Constitución en 1997 | Jesús Cruces

"La recuperación de los subterráneos situados en lugares públicos debería ser la prioridad si se decidiese trabajar en este aspecto del patrimonio local", explica Márquez. Concretamente se refiere a los que están situados en los alrededores del Ayuntamiento, porque “Elda tiene un patrimonio vinculado a la Guerra Civil, esto permitiría que la ciudad se distinga de las localidades vecinas, crearía raíces” y añade que “estos pasadizos creemos que tienen ramificaciones que conectaban el Centro Histórico; el Ayuntamiento invirtió dinero en tranquilidad en aquella época”. 

Además, los túneles con mayor potencial, los situados bajo la Plaza Sagrado Corazón y bajo la plaza del Ayuntamiento, “ademas de formar parte de un complejo de pasadizos que están relacionados entre sí, tienen dos entradas y podrían existir más tapiadas, lo que solo se sabrá tras su estudio”. Según Márquez, los refugios situados en terreno particular, como los del barrio Estación o Prosperidad, son "irrelevantes" en términos arqueológicos puesto que son de pequeñas dimensiones.

El arqueólogo municipal indica que sería interesante la investigación de estos subterráneos porque “sumados al Castillo y El Monastil, dotarían a Elda de un valor muy singular y de una riqueza económica, social y cultural muy amplia”. En este sentido asegura que “El Monastil nos contaría la historia de la ciudad en la Prehistoria; el Castillo, en la Edad Media; y los refugios, la historia más cercana, la de la Guerra Civil”, explica Márquez. 

Para llevar a cabo su posible recuperación deberían trabajar conjuntamente arqueólogos, arquitectos y urbanistas, con el objetivo de llevar a cabo un trabajo multidisciplinar en el que se estudiaría si realmente valdría la pena invertir en su recuperación. Para ello se comenzaría realizando un sondeo para ver la realidad, posteriormente un estudio de viabilidad y, tras ello, el Ayuntamiento debería decidir si siguen adelante con un proyecto por fases para que fuese asumible económicamente, o si, por el contrario, no saldría rentable su recuperación.

Márquez concluye asegurando que, pese a que desea como el que más su recuperación, “lamentablemente hay que valorar el estado de las arcas municipales, lo más urgente hoy en día es el Castillo y El Monastil, cuya situación es delicada, habría que conservar perfectamente estos dos patrimonios y después enfocarse en los subterráneos, puesto que, al estar sellados, no corre tanta prisa su tratamiento”. 

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