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Portada del libro catálogo y del cartel anunciador de la exposición.

El Museo del Calzado alcanzó una gran difusión con la "Pasarela Cibeles". Organizado por la Pasarela Cibeles de Madrid y bajo la campaña promocional "Madrid vive la moda", el Museo del Calzado realizó una gran exposición en la Casa de Vacas de El Retiro de Madrid, entre los días 17 de septiembre al 12 de octubre de 2003.

Se montaron y diseñaron 26 vitrinas con varios paneles expositivos y una pantalla donde se reproducirían escenas de la artesanía y vistas al Museo del Calzado. También, durante los fines de semana y el día de la inauguración, el artesano zapatero del Museo realizó en directo una demostración del montado de zapatos artesanales. Se editó un libro a todo color con las fotografías de todo el material expuesto con pies explicativos y comentarios al respecto.

Un detalle de la exposición.

Quizás no ha habido ninguna otra presentación pública tan llamativa y espectacular. El pequeño recinto de la Casa de Vacas fue redecorado expresamente para esta muestra, no solo las vitrinas y paneles se fabricaron para ello, también las moquetas de suelos y paredes e incluso la decoración interior. Fue todo un alarde con el que los organizadores de la muestra quisieron dejar patente la importancia de la industria del calzado en España y el Museo del Calzado de Elda.

La exposición se llamó "El zapato. Cincuenta siglos de historia a nuestros pies" y formaba parte de la tercera convocatoria de "Madrid Vive la Moda"  con un programa de actividades culturales vinculadas con la moda y abiertas al público, impulsado por la Feria de Madrid. La muestra que presentó el museo era una retrospectiva, desde los orígenes del calzado hasta la actualidad y contó con 200 piezas seleccionadas de los fondos del Museo del Calzado. Los zapatos, junto con máquinas utilizadas antiguamente en el proceso de fabricación del calzado, estaban distribuidos en vitrinas y ocupaban un total de 2.000 metros cuadrados. 

Dentro de la exposición existía un apartado especial en el que se podían contemplar muestras del calzado característico de las diferentes comunidades autónomas españolas (zueco de madera utilizado en Asturias en los años 50, albarca menorquina con suelo de caucho de 1970 y “guaracho” de las Islas Canarias de la década de los 90, entre otros). Del mismo modo, otras vitrinas exhibían algunos de los zapatos que se utilizaban en países europeos, americanos, africanos y asiáticos.

Los catálogos de la exposición, que eran de una gran calidad tanto en fotografías, grabados y textos, se puso a la venta en el museo, dando cuenta de aquel hecho memorable que quedó en la retina de las más de veinte mil personas que pasaron por la muestra.