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Cuando acabamos de celebrar la entrega del premio a la "Mujer Mejor Calzada de España", me fluyen recuerdos de ese mismo acontecimiento en los primeros años de su implantación. Entonces no se rodeaban esos actos de tanta pompa y solemnidad, la sencillez primaba sobre la ostentación, cosa que entiendo ha ganado en popularidad y poder mediático.           

Ana Rosa Quintana fue la primera "Mejor Calzada" y por ser el inicio de estos premios, la ilusión del momento era muy distinta, el nerviosismo por la improvisación en este tipo de actos, la firme voluntad de que la presentadora de televisión se llevase una buena impresión de Elda, esas eran nuestras principales preocupaciones. La premiada del año 2000 cumplió con nuestras expectativas y al final de la noche, en un taxi, mi esposa María Teresa la acompañó hasta el Hotel Meliá en Alicante. Ana Rosa estuvo espléndida y como siempre simpática y atractiva, acababa de publicar su primer libro y explicó algunos pormenores de esta publicación y su repercusión.

Concha Velasco fue una de las actrices favoritas de Luis García Berlanga y acompañó al Museo del Calzado en múltiples eventos, en Elda y en Madrid. Fue una de las que iniciaron, junto con Berlanga y Tessa de Baviera, los jurados de la Mejor Calzada. Hay muchas cosas que contar de la relación de Concha con el Museo, pero quizás la anécdota más simpática fue el día de la llegada a Alicante para recibir el premio a la Mejor Calzada del año 2001. Fuimos al aeropuerto Berlanga y yo, al bajar del avión iba vestida con un discreto vestido y unos zapatos casi planos, Luis al verla exclamó "Concha, ¿cómo vienes vestida así para recibir un premio tan importante?". La trasladamos al hotel de la capital y mientras se preparaba para partir hacia Elda, Berlanga y yo fuimos al Peret para saborear la famosa horchata que tanto gustaba al cineasta. Al regresar al hotel, Concha Velasco lucía un maravillo vestido rojo con unos bellísimos zapatos de tacón de aguja a juego. En el tiempo que estuvimos en la Explanada y dando un corto paseo, la actriz había estado en la tienda del modista Aníbal Laguna para salir perfectamente vestida para la gala que iba a comenzar en el Museo del Calzado.

Anne Igartiburu, cuando recibió el premio a la Mejor Calzada 2002 era conocida por sus programas, pero no tenía la trayectoria que más adelante acumularía esta extraordinaria presentadora de televisión. Anne no desperdició la ocasión para acompañar al Museo del Calzado en cuantas manifestaciones realizamos en Madrid, allí siempre estaba ella, simpática, guapa y muy comunicativa. Paseamos varias veces por las Ferias de Madrid visitando a los expositores de calzado. En el museo de Elda conservamos una imagen muy simpática de Berlanga calzando a Anne unos de aquellos zapatos que significaban un fetiche para Luis.

Carmen Cervera o Tita Cervera, baronesa Thyssen, una extraordinaria mujer que tuvo un bello gesto con el Museo del Calzado. Su presencia entre nosotros fue un auténtico regalo, una persona con su trayectoria, su colección pictórica y el nivel social alcanzado, no era fácil conseguir que viniera para recibir el premio a la Mejor Calzada 2002. Carmen llegó en coche desde Madrid (no le gusta volar si puede evitarlo). Todo el día estuvo muy simpática y con un trato asequible y sencillo con todo el que quiso acercarse a saludarla. A los pocos días recibí una carta personal en la que se ofrecía para lo que considerásemos conveniente con tal de relanzar nuestro Museo del Calzado, me dijo que hablaría con Manolo Blanik para ponernos en contacto y hacer alguna cosa en el museo. A raíz de aquello cruzamos varias llamadas, incluso me desplacé a Madrid para tratar de coordinar algunas cosas que pudiesen beneficiar el prestigio y buen nombre del museo, naturalmente visité su colección del Museo Thyssen. Una iniciativa que jamás olvidaré.