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Mosaico de azulejos que perteneció a la fachada de una vivienda y que se conserva en el Museo del Calzado.

El día 25 de octubre se celebra en todo el mundo católico la festividad de los Santos San Crispín y San Crispiniano, Es una día que los pueblos zapateros debemos transformarlos en una festividad en la que, los trabajadores, empresarios y todos los que vivimos con el entusiasmo de una industria que Elda supo crear de la nada, deben rendir un homenaje de gratitud, con la exaltación del símbolo de dos "emprendedores" que, desde niños, se afanaban en hacer zapatos y composturas para poder el sustento de cada día. Esos santos ejemplarizaron sus oficios con una sencilla y humilde dedicación y fueron perseguidos por su fe, en la antigua provincia romana de Las Galias, por el entonces emperador romano Diocleciano , entre los años 284 al 305 DC, bajo cuyo dominio fueron torturados, con horribles sufrimientos para que adjuraran de su fe cristiana, ya que  trataban de hacer una labor de evangelización del cristianismo en aquellos primeros años de expansión de la fe católica , después fueron decapitados en la ciudad de Soissons (Francia); sus cabezas están enterradas en la Iglesia de San Lorenzo en Roma y sus cuerpos permanecieron en la ciudad donde fueron martirizados.

Pero al margen de esa historia de ejemplaridad ante sus convicciones y la humildad en su trabajo y en sus vidas, como ejemplo de perseverancia y fe en sus ideales, San Crispín y San Crispiniano, que en Elda son también los patronos de la fiestas de fallas, nuestra ciudad, quizás con mayor sentido, debe celebrar esta festividad de alegría, de fraternidad y de agradecimiento, porque honramos con ello el trabajo a la dignidad moral más elevada, como un pueblo  agradecido a unos oficios que dieron sentido a nuestras vidas y que continúan siendo el "sustento", como ya lo fuera para aquellos santos, de la mayor parte de nuestra población.

Celebremos un año más nuestra fiesta del trabajo, nuestro reconocimiento al oficio y nuestra gratitud a los esfuerzos y sacrificios que a lo largo de casi dos siglos han venido realizando otros antes que nosotros. Es un día más para unirnos en el recuerdo con nuestros ancestros zapateros, aparadoras, cortadores o almacenistas, un día para recordar a todos los que recorrieron las ciudades en busca de pedidos para nuestras fábricas, de aquellos que nos proveen de tantas materias como intervienen en el calzado, en definitiva es un día para sentirnos mucho más unidos con nuestra profesión.

Si se me permite un especial ruego en esta conmemoración, pido que nuestros santos patronos protejan esta industria y a todos los que hemos trabajado y trabajan para ella, con la ejemplaridad que un día nos marcaron ese camino de servicio aquellos Crispín y Crispiniano.

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Acerca del autor

Autor: José María Amat

José María Amat Amer, es un apasionado del calzado. Como ingeniero técnico, el destino lo encaminó hacia la industria de su ciudad. Como profesor de Tecnología del Calzado, llego a conocer investigando, la industria del calzado. Publicando algunos libros sobre tecnología, artesanía y desarrollo social; siempre con el calzado como única premisa. El Museo del Calzado fue una de las realizaciones que le llevó a pasar de técnico a un apasionado del zapato. Con la mejor de las intenciones, y siempre con la pretensión de prestigiar la industria y el calzado de la ciudad de Elda, colabora en este blog para crear más amigos con inquietudes similares.

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