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Los eldenses congregados en la Avenida de Chapí, en las inmediaciones del campo de fútbol El Parque, para recibir al presidente.

Como todo el mundo sabe Niceto Alcalá Zamora fue presidente de la República en España antes de la Guerra Civil, su mandato desde el 10 de diciembre de 1931 expiraría el 7 de Abril de 1936 como consecuencia del resultado de las elecciones de febrero de ese año, fue por tanto el primer presidente de la República que tuvo el país tras el reinado de Alfonso XIII; murió en Buenos Aires donde residía tras el exilio el 18 de febrero de 1949, sus restos descansan en el cementerio de La Almudena de Madrid. 

El presidente de la República visitando el Ayuntamiento de Elda.

El presidente Alcalá Zamora era un hombre muy popular que ocupó varios cargos ministeriales antes de optar a la presidencia del gobierno. Fue un brillante abogado y político defensor de sus ideales y muy recto en sus convicciones. Ese presidente, el único que ha visitado nuestra ciudad antes del doctor Negrín que inmortalizó esta zona en los últimos momentos de la guerra española, estuvo en contacto e interesado por la industria del calzado de Elda. La comisión que erigió el monumento a Emilio Castelar y el Ayuntamiento de la ciudad, invitaron a Alcalá para que pusiese la primera piedra en el monumento que se iba a levantar en la flamante Plaza Castelar, en el centro y que estaría llamado a presidir el mayor parque ajardinado de la ciudad. El 16 de Enero de 1932 llegó a Elda el presidente de la República acompañado de un amplio séquito. Con los actos de colocación de esa primera piedra y la visita al Ayuntamiento se programaron también visitas a dos de las más importantes industrias del calzado de la época, la fábrica de Rodolfo Guarinos, que en aquellos días era una de las más importantes y grandes en superficie y trabajadores, y la de Francisco Rivas Rubio en la actual calle Gonzalez Bueno. En ambas industrias le esperaban los propietarios de las mismas y el personal directivo. Niceto Alcalá pudo conocer nuestro calzado de calidad a través de las explicaciones que se le dieron y según las crónicas de la época se mostró muy interesado por los problemas de este sector y los mercados a los que estaban destinados esos zapatos que, especialmente en la empresa de Rodolfo Guarinos, no eran todos para el sexo femen¡no. 

Alcalá Zamora visitando la fábrica de Francisco Rivas.

El Ayuntamiento de Elda preparó tres estuches de piel forrados de seda y en cada uno de ellos había un par de zapatos destinados a su esposa. Esos zapatos formaban parte de una partida de zapatos de mujer con tacón (alguno de los cuales fueron entregados a nuestro Museo del Calzado donde se conservan).