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Crónicas Eldenses

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Manifestación de mujeres (Madrid, principios del siglo XX)

Hace 85 años, en las primera horas de la mañana del lunes 9 de mayo de 1932, la plaza de la República (act. plaza de la Constitución / trad. plaza del Ayuntamiento o plaza de Abajo) se fue llenando de amas de casa eldenses hasta alcanzar más del millar de mujeres. Impelidas por la carestía de los alimentos básicos, pero especialmente del pan, protestaban airosamente contra el aumento de cinco céntimos de peseta por kilo del precio del pan. Con ánimos exacerbados y decididas en su protesta, dado que el precio de este alimento era regulado por las autoridades, mantuvieron su protesta durante varias horas.

El pan era la base de alimentación de millones de familias españolas y el incremento de precios en los momentos de carestía, de inflación o de aumento del precio del trigo ya había ocasionado desde finales del siglo XIX manifestaciones y protestas populares encabezadas por mujeres por toda la geografía española, especialmente en capitales populosas y ciudades industriales.

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Imagen actual del espacio en el que estaba ubicada la Caja de Ahorros del Sureste de España | Jesús Cruces.

La Elda cultural inicia la década de los años sesenta del siglo XX con un prometedor acontecimiento. El jueves 5 de marzo de 1960 la Caja de Ahorros del Sureste de España  ―que posteriormente sería la Caja de Ahorros del Mediterráneo― inauguró en Elda su Aula de Cultura. Por su propia idiosincrasia como caja de ahorros parte de su beneficio tenía que revertir en obra social. En este sentido, la ciudad de Elda fue una apuesta de la entidad financiera debido al elevado crecimiento demográfico experimentada por la ciudad (28.380 habitantes en ese momento) del que se derivaba un evidentemente mercado potencial de clientes, así como la escasa infraestructura cultural existente, mas allá del Casino Eldense y la Biblioteca Pública Municipal, inaugurada ocho años antes.

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Del día 4 al 7 de mayo de 1975 se desarrolló en los salones de billar del Casino Eldense los campeonatos nacionales de segunda categoría, en la modalidad cuadros 47/2.

El club de billar “Vicente Baeza”, de Elda, y por encargo por la Federación Regional Valenciana de Billar, organizó tanto este primer campeonato como el segundo, entre los días 8 al 11 de mayo, modalidad cuadros 71/2. En ambas especialidades participaron representantes de los clubes integrados en las federaciones valenciana, catalana, vizcaína, andaluza, aragonesa, balear, del Norte, gallega y castellana.

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Vista general del parque ferial de la Exposición Universal de Viena.

Corría el año de 1873 y la laboriosa villa de Elda, con apenas superados los 4.000 habitantes, todavía permanecía arraigada a su pasado agrícola. Sin embargo, la llegada del ferrocarril en 1858 y la inauguración de la estación de ferrocarril en 1862 habían permitido que determinados sectores productivos, especialmente el agrario y el de manufactura de esparto iniciaran un moderado desarrollo. 

Terratenientes y propietarios agrícolas se afanaban en mejorar y dar a conocer los productos de los campos y la huerta de Elda. Alicante y Madrid eran lugar de destino de las producciones de aceite y vino, así como de frutas y almendras. Producción agrícola a la que cada vez más se sumaba un mayor volumen de productos manufacturados con el esparto cultivado en nuestros montes. Por ello, la convocatoria de la Exposición Universal de Viena para 1873 fue vista por aquellos prohombres de negocios como una oportunidad para abrir mercados internacionales a sus productos. 

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Habiendo celebrado el Consejo Municipal de Elda la última sesión municipal el 13 de marzo, el lunes día 27 de marzo de 1939, Manuel Alberola Castelló, último presidente o alcalde republicano reunió a los consejeros para evaluar la situación por el colapso de la República. Ante el abandono decidido de todos, Manuel Alberola, como máximo responsable municipal, permaneció solo en el Ayuntamiento eldense durante los días 27 y 28 de marzo, aguardando la llegada de las autoridades vencedoras en la Guerra Civil que finalizaba, para realizar el traspaso de poderes municipales. ¡Otro nombre de la historia de Elda para no olvidar!

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Felipe V (izquierda) y archiduque Carlos de Austria (derecha) | Wikimedia Commons

Tal día como hoy, un 26 de abril, pero de hace 310 años, el archiduque Carlos de Austria, pretendiente a la Corona de España, concedía la Grandeza de España a don Francisco Coloma y Borja, V conde de Elda y IV conde de Anna, barón de Finestrat, Relleu, Pedreguer y lugares anexos (Matosses, Monteroy, Locayba y Albardonera) y señor de Piles, Palmera y Rafelsineu, además de conde consorte de Baños. Concesión en agradecimiento al apoyo personal y económico prestado por el Coloma en la defensa de los derechos de la Casa de Austria a la Monarquía Hispánica durante la guerra civil que en ese momento se desarrollaba en España, en especial en los territorios de la Corona de Aragón y que ha sido conocido por los historiadores como Guerra de Sucesión a la Corona de España.

A pesar de haber prestado inicialmente juramento de fidelidad a Felipe V, como legítimo heredero de Carlos II, el conde de Elda pronto cambió de parecer y de bando, alineándose, junto a su hermano José, marqués de Noguera, en el bando del archiduque Carlos. Desde febrero de 1706 le vemos comandar tropas austracistas, ostentar la alcaidía del castillo de Alicante y formar parte de los círculos de gobierno del pretendiente, primero en Valencia y posteriormente en Barcelona. 

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Tras la euforia electoral, la manifestación popular del día 13 y los acontecimientos que se sucedían por toda España, el día 14 de abril de 1931 la República fue proclamada desde el balcón del Ayuntamiento de Elda.

La niña Asunción Vera Millet, dotada de bandera tricolor y atributos republicanos, fue transformada en la Marianne eldense cual símbolo del nuevo tiempo político que se abría para España.

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Imagen de la bandera en el Ayuntamiento de Elda | Jesús Cruces

Será la guerra civil desarrollada en España entre 1705 y 1713 con motivo de la Sucesión a la Corona, el acontecimiento histórico que permitió que tengamos documentada por primera vez la existencia y el uso de una bandera propia de la villa de Elda.

Si bien todos los pueblos tienen escudo de armas, empleados en membretes de la correspondencia y demás documentación oficial, equipos deportivos, bandas musicales, etcétera, no sucede lo mismo con las banderas. Pocos pueblos de nuestro entorno provincial o regional tienen bandera, o al menos, con una antigüedad como la eldense.

La bandera de Elda que podemos ver ondear en el balcón principal del Ayuntamiento y en algunos otros pocos sitios interiores más, está conformada por una pieza de tela de color rojo (bermellón, carmesí, etcétera) con las armas heráldicas de la ciudad en el centro. La primera vez que queda documentada fue en el año 1705 cuando en el contexto del enfrentamiento entre partidarios de Felipe V de Borbón y Carlos de Austria, las autoridades municipales eldenses dispusieron medidas para la defensa de la villa en caso de invasión o asedio por parte de las tropas de ambos ejércitos en liza. Entre las medidas adoptadas por la villa de Elda en apoyo de la causa borbónica, se creó una fuerza de 100 infantes y 35 caballos, que participaron en aquellos escenarios bélicos del reino de Valencia donde fueron requeridos. Así, a la milicia eldense la vemos participar en la defensa o sitios de Alicante, Onteniente, Villena, Jijona y Elche. 

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Hace773 años, un 15 de abril de 1244, y escasos días después de la firma del Tratado de Almizra, el rey Fernando III de Castilla dona a Guillém el Alemán "...el castiello de Ella con su villa por heredat...con todas sus pertenencias haciendole el pleito homenaje al rey y prometiendo hacer con él guerra y paz ...". Donación con la que la aljama andalusí de Illa pasaba a manos de uno de los caballeros que ayudaron al infante Alfonso (futuro Alfonso X el Sabio) en la conquista del reino musulmán de Murcia.

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Hace 86 años, una de las primeras medidas del nuevo ayuntamiento republicano fue el cambio de nombre de varias de las principales calles de la ciudad. Así el 17 de abril de 1931 el equipo de gobierno presidido por Emérito Maestre Maestre decide sustituir el nombre de la calle Alfonso XIII (actual calle Nueva) por el de Fermín y Galán y la plaza de la Constitución (Ayuntamiento) pasó a llamarse Plaza de la República.

Acerca del autor

Autor: Gabriel Segura Herrero

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

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