SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956
Visto: 9639
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Hoy hace 78 años, Manuel Bellot Orgilés, alcalde de Elda entre agosto de 1936 y mediados de 1938, tras ser detenido, encausado y condenado, fue fusilado en Alicante.

Manuel Bellot Orgilés, nacido en el seno de una familia eldense en 1902, conocido popularmente como “el Mona”, y formado en las directrices de la Escuela Racionalista, desde pronto se caracterizó por la búsqueda de la justicia social. Activo militante anarcosindicalista, su preparación le llevó a ser representante de las agrupaciones de Elda y Monóvar en diversas conferencias y congresos de la CNT.

Tras el estallido de la Guerra Civil, el 26 de agosto de 1936 es elegido alcalde de Elda, o en la terminología de la época Presidente del Comité Municipal. Como muy bien señala Juan Vera en su excelente y esclarecedora semblanza biográfica “Manuel Bellot Orgilés. Noticias de una alcalde silenciado” (Alborada, 2002), como máximo responsable municipal fue presionado, bajo la amenaza de ser acusado y fusilado, por los elementos más extremistas y violentos para que firmara, contra su voluntad, la demolición de la iglesia parroquial de Santa Ana.

Su humanidad queda patente en las vidas salvadas de personas “desafectas a la República”, caso que ejemplariza el empresario Francisco Vera Santos, quien sería posteriormente primer alcalde de Elda tras el 1 de abril de 1939; o el maestro local Francisco Alba Marzo. Acciones a las que hay que sumar el salvar de la muerte a las monjas del Hospital Municipal, permitiendo que siguieran prestando servicios sanitarios, pero vestidas de milicianas durante toda la contienda. Y cuya seguridad, Manuel Bellot asumió como propia.

Sin embargo, en una España cargada de odio y sed de venganza, de nada valió la humanidad y buen hacer del alcalde de Elda, de nada le valió ser por encima de sus ideales, una “buena persona”. En la madrugada del 11 de julio de 1939, junto a otros 12 presos, uno de ellos de Elda, Manuel Bellot era fusilado en la fosa común del cuadro 19, en la fila 9, con el nº 11. Por desgracia, el cuerpo del alcalde de Elda todavía aguarda, en algún lugar olvidado del cementerio de Alicante, a que su memoria sea rehabilitada.

Manuel Bellot junto a su esposa Bárbara Cortés Vera y sus hijas Walkiría, Anarquía, Aida y su hijo Proteo.

Acerca del autor

Autor: Gabriel Segura Herrero

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir