Imprimir
Visto: 976
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Hoy hace 115 años, un 26 de octubre de 1902, el ayuntamiento eldense, presidido por el liberal Manuel Beltrán Aravid, instituía el cargo de “Cronista Oficial de la Villa”. Título honorífico concedido a favor de Miguel Tato y Amat, escritor, periodista y director del semanario local “El Vinalopó”, autor de unos incompletos “Apuntes históricos de la villa de Elda”, que comenzaron a publicarse, a modo de folletín, en dicho semanario.

Resulta curiosa el acta de nombramiento pues se le instituye un sueldo de una peseta diaria, así como la obligación de “coleccionar los documentos del Archivo Viejo para hacer el inventario general”.

Poco pudo hacer el cronista, pues apenas duró en el cargo. En abril de 1904, el ayuntamiento presidido por el conservador José Joaquín González Amat acordó la destitución del cronista oficial “…por no permitir los fondos que se siga abonando la gratificación…”, según consta en el acta municipal. Decisión política detrás de la cual estaban, a buen seguro, la crítica a la labor municipal desde las páginas de “El Vinalopó”, de marcada tendencia liberal.

Desde aquella destitución y durante décadas, el cargo de cronista oficial de la ya ciudad de Elda permaneció vacante hasta que en 1955 Alberto Navarro Pastor fue designado para tal cargo honorífico.