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No me canso de repetir la oportunidad que supone Twitter para descubrir debates y novedades en el ámbito educativo, algunos sorprendentes y otros que confirman o cuestionan ideas peregrinas, al menos en la cabeza de quien escribe. A través de un tuit de Jordi Adell , profesor de la UJI y referente bien conocido en este campo, he accedido a un artículo de Gert Biesta con el sugerente título "Against Learning" ("Contra el aprendizaje").

Básicamente en él se trata de analizar la sustitución progresiva de un lenguaje de la educación por un lenguaje del aprendizaje o el alza del segundo frente al primero, ejemplificado en multitud de detalles (enseñanza = "facilitación de aprendizajes", "aprendizaje a lo largo de la vida" frente a "enseñanza permanente"...).

Se dan razones de diversos tipos a este auge del omnipresente término en el discurso educativo. Entre ellos, novedades en las teorías acerca del aprendizaje, así el emergente modelo constructivista, centrado en quien aprende no como un recipiente pasivo de conocimientos sino como protagonista en él, ayudado por facilitadores y facilitadoras de ese aprendizaje, (maestros y maestras) o las críticas desde el postmodernismo al modelo (moderno) de educación. Así mismo, el auge de nuevas formas y recursos de aprendizajes no formales y más individualizados para un público creciente.

Muchos de estos factores implican, como recalca Biesta, elementos con una repercusión incluso positiva desde el punto de vista de la práctica educativa pero además dan paso a otros algo más perversos o interesados que encuentran un caldo de cultivo ideal en la erosión del estado del bienestar, la crisis consiguiente de la idea de redistribución y una cierta mercantilización del aprendizaje como transacción entre alguien (quien aprende o quiere aprender) que consume un servicio provisto más o menos a la medida de los intereses de aquel por otro alguien (institución educativa, profesorado...).

No hay que ahondar demasiado para observar ejemplos de esta tendencia pero el artículo formula preguntas que llevan a pensar en cierta limitación de esta manera de entender la educación en términos puramente económicos. Resulta interesante recapacitar sobre algunas de estas preguntas y las alternativas que nos pueden acercar a una idea más aproximada a la riqueza de relaciones establecidas por la educación más allá de las de consumidor-proveedor. Os invito a leer el artículo (en inglés, citado en el apartado final) para conocer estas propuestas. Me voy a quedar con una de las cuestiones que se plantean. La concepción de la educación en términos económicos supone que los consumidores (quienes aprenden) tienen claras sus necesidades para que los proveedores (quienes atienden o facilitan ese aprendizaje) tasen y proporcionen (vendan) ese servicio.

La realidad sin embargo es mucho más compleja y no está tan claro que, en un principio, quien aprende tenga una idea tan precisa, más allá de una cierta generalidad de qué quiere aprender (aunque la tuviera...). Durante ese proceso puede descubrir intereses o perder el interés por cuestiones que, en un principio, parecían prioritarias. Esa parece la palabra clave: descubrimiento, algo que casa mal con una mera respuesta automática, valorable como eficiente y efectiva con respecto a unas necesidades tipificadas de antemano y muy expuestas a los intereses y las manipulaciones del propio mercado.

El artículo de Biesta aboga por una visión social, interpersonal y política de los contenidos y propósitos de la educación como superadora de la concepción anterior.

Da para pensar bastante la idea de un aprendizaje a la carta, revestido de múltiples y agradables sabores por más precocinado que al fin y al cabo se presente y da también mucho juego la reflexión sobre si en verdad asumimos el papel de consumidores de aprendizajes, si nos vemos cómodos y cómodas con esa opción, si muchas de nuestras manifestaciones y reivindicaciones tienen que ver con esa asunción en cuestiones del día a día, si refugiándonos en el papel del cliente "que siempre tiene la razón" no estamos desentendiéndonos de muchas de nuestras responsabilidades, no estamos picando en el anzuelo y haciendo nuestras las necesidades fraguadas desde planteamientos y beneficios ajenos.

 

Para saber más.

Biesta, G.J.J. (2004). "Against learning. Reclaiming a language for education in an age of learning". Nordisk Pedagogik 23, 70-82.

 

 

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Acerca del autor

Autor: Jesús María "Pitxu" García

Jesús María "Pitxu" García Sáenz (Vitoria-Gasteiz, 1970) es doctor en Filosofía y Letras (sección Filología Hispánica) por la Universidad de Deusto. Como profesor de Secundaria ha trabajado en el IES Azorín de Petrer y en el CEFIRE de Elda, en la asesoría de plurilingüismo y en las de referencia sobre programas europeos y coeducación.

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