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Resulta de muy mal gusto observar como día sí y al otro también se maltrata de forma inmisericorde a algunas marcas de cervezas nacionales. Muchos defienden como únicas las que ellos consumen, dejando el resto al temible montón de cervezas de baja calidad; ocurre de igual manera con otras facetas de la vida, lo que ellos tratan es lo mejor en todos los aspectos, y los demás no cuentan.

Mi caso es bastante diferente con la cerveza, el resto por ahora no lo toco porque no es el caso. Para mí encontrar nuevos tipos y nuevas marcas de cervezas en el mercado, representa poder tener una nueva oportunidad de conocer algo novedoso y sacar nuevas conclusiones.

En realidad lo que trato de hacerles llegar con el presente artículo es el escarnio al que se encuentran sometidas algunas marcas de cervezas. Un ejemplo muy conocido y desagradable es sobre los comentarios y descalificaciones que se vierten sobre la marca Cruz Campo.

Desde hace meses me hago la siguiente pregunta: ¿Por qué se desprecia y se insulta a esta marca? Quiero suponer que todo se origina por una broma en la barra de algún bar, y a partir de ese momento, todo se desmadra y se empieza a ir de las manos, porque debemos de reconocer que el boca a boca desgraciadamente es un deporte nacional, para bien o para mal, y se acaba tirando por los suelos una marca emblemática de nuestro país. Quiero llegar a creerme que ese ha sido su origen, de lo contrario quiero hacerles llegar mi crítica a todos esos expertos en chistes desagradables y que hacen daño no solo a la marca, sino también a las cientos de personas que se esmeran en elaborar esa cerveza; esos que ahora, gracias a las redes sociales, se han hecho auténticos especialistas en cualquier tipo de cerveza, tanto internacionales como nacionales y entre las que incluyo las artesanas que cada vez abundan más y con una excelente calidad. Pues bien, les animo a que se pongan manos a la obra y creen alguna para que sepan las enormes dificultades que entraña su elaboración.

No se puede desprestigiar una determinada marca de cerveza de una forma tan vil como se hace en muchas ocasiones por proceder de una provincia en concreto. Mientras que en Andalucía la Cruz Campo o la Alhambra son las más consumidas, la Mahou en Madrid, la Estrella Damm en Cataluña o la Estrella Galicia en la Comunidad que le da su nombre, todas son consideradas como muy buenas dentro de su comunidad y nadie las desprestigia. Cada una de esas marcas trabaja por aumentar día tras día su calidad, si alguna sale en malas condiciones es debido a un fallo en su producción, lo que es del todo subsanable. A partir de ese momento los gustos de cada uno son personales.

Cualquier productor de cualquiera de las marcas que se quiera buscar, trata de conseguir un estándar para su cerveza que sea aceptado por el número máximo de clientes que la pueden adquirir, lo contrario sería su quiebra económica para la empresa que representa.

No quiero ponerme dramático con este tema porque hay gustos para todos, de lo contrario nuestra vida sería un completo aburrimiento, debiendo de reconocer que las diferencias existen, pero no por ello se debe de faltar el respeto, este es esencial en cualquier aspecto de la vida. Esos comentarios como: “Esta cerveza está hecha con un calcetín sucio y el agua sacada de una alcantarilla”, sobran. Cada marca tiene sus propias diferencias y todas son y deben de ser respetadas. Es más, me atrevo a decir que en una cata a ciegas, con esos que dicen ser de un tiempo a esta parte auténticos especialistas y amantes del postureo cervecero en las barras de los bares y restaurantes, que no acertarían a distinguir en una inmensa mayoría de marcas porque carecen de la preparación necesaria, habiendo logrado los pocos conocimientos que poseen a través de páginas de internet y del marketing de las compañías, del cual hay que fiarse bien poco.

Quiero aclarar que en mi local se consumen hasta seis marcas diferentes de cervezas, incluida la Cruz Campo, y nadie me ha dado nunca un argumento en contra de ninguna de ellas por su calidad, el único comentario que se ha podido hacer es que prefieren una u otra marca de cerveza porque les gusta más o se adapta más a su paladar, pero nunca por ser una marca cutre y sin calidad.

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Acerca del autor

Autor: José J. González

Bienvenidos a mi blog sobre enología y hostelería. Llevo 23 años desarrollando la profesión de hostelería y me gustaría que este blog fuese un punto de encuentro para los lectores del Valle de Elda y de cualquier persona que quiera seguirnos. Para cualquier sugerencia podéis escribir al correo electrónico de esta redacción.

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