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Siguiendo la agenda semanal de propuestas y actividades a celebrar en Elda, nos encontramos entre otras de gran interés, con el anuncio de la 7ª edición de Libros en la Calle, feria cultural que, como ustedes sabrán, se viene celebrando dos veces al año, cada primavera y cada otoño, en las aceras de la Gran Avenida. Estamos seguros de que más de uno al llegar a este punto, ya estará pensando que se nos ha ido el “tastarel” y que esto no es una página dedicada a la lectura o a la cultura, como referente más amplio. Pero pierdan cuidado, sabemos muy bien lo que decimos y, guiados por nuestra pasión (o deformación, según se mire) documentalista, nos gusta explicar con claridad de dónde venimos, con la intención sana de saber a dónde podríamos llegar.

Falla Fraternidad en Liibros en la Calle

   Hablar de Libros en la Calle en un artículo sobre fallas, ineludiblemente nos lleva a reconocer, no solo la participación, sino también el papel primordial que esta fiesta (o mejor algunos de sus componentes) ha jugado para poder ponerla en pie y especialmente para luchar por su supervivencia. Pero hagamos historia y vamos a remontarnos a un lustro atrás, cuando todavía existía la desaparecida comisión de la falla Gran Avenida.

   La falla, a la que nos hemos referido en distintas ocasiones, siempre se caracterizó por su carácter progresista y renovador en la forma de promocionarla, a la par que respetuoso con la normativa y el clasicismo que se debía a una tradición tan nuestra. Sin embargo, la falla Gran Avenida siempre mostró una imaginación fuera de lo común en sus propuestas y una inquietud inusual por ligar la fiesta y la tradición a propuestas de cariz cultural o social y así, entre otras, la idea de celebrar una feria de libros de ocasión en la que pudiesen participar todo tipo de colectivos, para hacer visible su trabajo de cara a la sociedad, nace en su seno, aunque demasiado tarde, pues la asociación festera, herida ya de muerte, por causas que no es el momento desvelar, con el beneplácito de quienes fueron sus autores, cede la idea a Junta Central de Fallas, entidad que pronto ve las posibilidades de promoción y buen desarrollo que tiene la idea. En aquel momento, hablamos de la primavera de 2012, la Concejalía de Cultura de Elda andaba buscando ideas para poder publicitar y de este modo es como llega Libros en la Calle a los despachos.

   En las dos primeras ediciones, especialmente en la primera, la propuesta se acoge con simpatía por parte de la Jefe de Servicio de Cultura y facilita su puesta en marcha. La idea era que todos se sintiesen más o menos involucrados en ella y así la Asociación de Comerciantes de la zona colabora y participa para su buen fin. Del mismo modo, muchos colectivos socio-culturales y festeros optan por participar, si bien no todos tienen claro qué es aquello. Por supuesto, Junta Central de Fallas participa activamente desde el primer día y también las comisiones falleras, aunque estas últimas con el paso de las ediciones han ido descolgándose de la idea, paradójicamente cuando más raigambre va cogiendo la feria y más demanda recibe de instalación de puestos procedentes de otras localidades.

   Las ediciones han ido pasando y aquella concejalía pronto abandonó la idea a su suerte, bueno, tampoco es así, mejor diremos que pronto intentó que la feria no se celebrase. ¿Por qué razón? Pues cada uno que le dé su respuesta, la organización sí tiene claros los motivos y son irracionales. Posiblemente sí podamos dar una razón y es que, con este encuentro, de coste cero y beneficio cero, se ha demostrado que los colectivos son capaces de sentarse a dialogar y organizarse sin necesidad de nadie que los tutele y eso a veces puede resultar contaminante para que otros colectivos lo intenten.

   Volviendo al inicio de este artículo, las Fallas, o mejor su Junta Central, nunca abandonaron la idea a su suerte, en todo momento han sido coherentes y solidarios con una propuesta nacida en su seno y que hoy, a pesar de los pesares, se abre paso discreta, pero honestamente, entre la gran actividad social de la ciudad de Elda.