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Formas de perpetuar el nombre de las Fallas

Estamos a las puertas de ver cumplido un largo anhelo, el de que el nombre de las Fallas de Elda figure en un espacio urbano, de forma que cada vez que alguien se refiera a él, la fiesta sea recordada, aunque sea indirectamente. Conseguirlo no ha sido fácil y la idea lleva pululando en las cabezas, posiblemente desde que hace más de una década, cuando se hiciera lo mismo con la fiesta de Moros y Cristianos, con lo que de nuevo volvemos a la dicotomía aludida en entregas anteriores de este mismo blog.

 Recuerdo que este afán de nominación comenzó hace poco más de seis años, casualmente también en puertas de unos comicios electorales. Por entonces era una idea bonita y también ahora lo es. En aquellos momentos resultaba un tanto ingenuo por parte de Junta Central aspirar a que el nombre de la fiesta formase parte del nomenclátor eldense, sin embrago se jugó a pedirlo: ¡Nosotros también! Pronto llegaba la respuesta: “Naturalmente, pero no será una calle, eso es poco. A las Fallas de Elda les daremos una rotonda y no solo el nombre, también haremos un monumento”  incluso se llegó a designar la rotonda, sería la de entrada al puente del Centro Excursionista Eldense, en dirección desde Avenida de Ronda, siempre en atención a que, en sus proximidades se disparaba la errática mascletá del domingo de Fallas. Y con esta promesa edilicia, de nuevo se consideró  el pesebre repleto. Como es natural aquella promesa nunca se cumplió, pues el dinero para el monumento comprometido no existía, pero el órdago estaba lanzado y durante semanas se consiguió ocupar algo de espacio en los medios de comunicación. Cuando llegó la fecha comprometida y se vio que de lo prometido se pasó a hablar de dificultades técnicas, de poca oportunidad del sitio, de cambiar la mascletá de ubicación porque estaba muy lejos del centro del pueblo y, claro, entonces ya no tendría mayor sentido el nombre y a la mente de todos llegó el recuerdo de un sabio refrán: excusas de mal pagador.

Formas de perpetuar el nombre de las Fallas

El tema de nominar en el callejero urbano a las Fallas se ha vuelto a airear hace unos meses, ¡vaya! Y casualmente a las puertas de unos nuevos comicios electorales, esta vez múltiples y aunque sabemos el resultado de los locales, quedan todavía para dentro de unos meses los de ámbito general, pero claro esto no tiene nada que ver, simplemente ha sido una casualidad, y la oportunidad de inaugurar el monumento y la rotonda con el nombre referido no ha sido premeditada ni buscada ¿por qué vamos a ser mal pensados? Si, al fin y al cabo, esto podría ser una ilegalidad, dejémoslo en que tan solo es un acto de moral distraída por parte de las autoridades en funciones. Por cierto, líneas arriba he hablado de inauguración, perdón quise decir recepción, apertura, normalización, adecuación, en fin hay varios eufemismos más para enunciar el acto con el que las Fallas de Elda pasarán a ver su nombre recortado en hierro.

Formas de perpetuar el nombre de las Fallas

Mientras tanto parece que nos dejamos fuera del relato a una parte importante del acontecimiento: las propias comisiones falleras. Ellas se afanan en sacar una vez más sus trajes del armario y lucirlos por las calles de Elda. La cita será un viernes tarde, a las 20:30 para más señas. La concentración está prevista en la misma rotonda, llegarán los estandartes de cada falla, mayores e infantiles. Sonará la música, la de las collas falleras. Las falleras, mayores e infantiles, estarán junto a sus presidentes. Posiblemente figure la Mayordomía de San Crispín y por supuesto Junta Central habrá coordinado el acto. Como siempre el protocolo no fallará, naturalmente hay quien se encarga de que sea así, aunque a veces se haga a macha-martillo, pero las Fallas están acostumbradas a estas servidumbres y lo digo sin ánimo de crítica, vaya todo mi respeto y mi admiración para cargos tan disciplinados, aunque algunos puede que tampoco tengan muy claro qué hacen allí, pero esa es otra historia. Posiblemente se deposite una corona de laurel como ofrenda ante la placa inaugural, perdón de nuevo quise decir recepcional, si no ahora, en otro momento se le ocurrirá a alguien.

Formas de perpetuar el nombre de las Fallas

Con las últimas luces de la tarde acabará la inauguración, perdón la recepción, dejémoslo de este modo. Posiblemente en la rotonda quede enterrado algún vestigio de la jornada: puede que unas monedas de curso legal, prensa del día si reflejan la noticia y alguna otra cosa que se ocurrirá, para introducir en la capsula del tiempo. Al filo de las primeras luces nocturnas habrá terminado todo y se emprenderá la marcha en pasacalle hasta El Alminar, allí se celebrará con un vino de honor, la ocasión lo merece. La rotonda quedará sola, posiblemente esta noche ni iluminada, pero será cuestión de días tan solo, hasta que todo esté acabado y el monumento en su sitio. Mientras tanto las comisiones seguirán con su fiesta. Alegría, pues ya están las Fallas en las calles de Elda. Con cierta nostalgia alguien recordará el gran esfuerzo de mujeres y hombres por levantar esta fiesta, agradeciendo el gesto que la perpetúa en el enclave. Aunque en su fuero interno muchos no dejen de pensar en clave electoral y vayan haciendo cuentas de lo que falta para noviembre, fecha de vencimiento de la factura por los servicios prestados.

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Acerca del autor

Autor: Miguel Campos Ruiz

Miguel Campos Ruiz, sociólogo eldense, es un joven comprometido con las tradiciones y cultura de su ciudad. Desde que finalizó sus estudios universitarios se dedica a la elaboración y redacción de estudios y artículos de divulgación sociocultural. Entre sus temáticas de estudio se encuentran fenómenos sociales como la “fuga de cerebros” o en materia de empleo el “Pacto Territorial por el Empleo del Valle del Vinalopó ”. Forma parte del Centro de Estudios Locales del Vinalopó, entidad cultural de ámbito comarcal, que anualmente publica la Revista del Vinalopó dedicada a las Ciencias Sociales. Sobre la fiesta de Fallas también ha publicado tanto en publicaciones de las comisiones falleras eldenses como en prensa local.

En la actualidad, es el Delegado de Cultura y Revista de la Junta Central de Fallas de Elda, y coordinador del proyecto educativo “Fallas en el Cole”. En #EldaenFallas podrás conocer toda la actualidad de la fiesta del fuego eldense.

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