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En la época estival y veraniega los espectáculos dirigidos a un público familiar y heterogéneo, que busca diversión en su tiempo libre, siguen llegando a nuestra provincia.

Para los amantes del teatro y las artes escénicas es una muy buena noticia que El Circo del Sol visite nuevamente Alicante, entre el 20 de julio y el 19 de agosto, en las instalaciones montadas en el recinto de Rabasa, para ofrecer su espectáculo “Tótem”, producción número 28 de la compañía y decimocuarto espectáculo realizado bajo carpa.

Desde la autovía, dirección a San Juan, puede observarse el imponente aspecto de la gran carpa con un aforo previsto para 2.600 espectadores por función.

A la hora de hablar de esta gran compañía canadiense las cifras son apabullantes: más de 60 trabajadores se necesitan en cada instalación de la gran carpa central, que se encuentra asentada en cuatro mástiles de 26 metros de altura y cuenta con un diámetro de 51 metros; 78 camiones es el conjunto de los medios de transporte con los que se cuenta para trasladar más de 2.000 toneladas de material; al equipo de 120 personas que hacen posible el espectáculo se sumarán en nuestra provincia cien personas más contratadas al efecto.

Escrito y dirigido por el reconocido director canadiense Robert Lepage, en su segunda colaboración con El Circo del Sol, “Tótem” invita al público a un viaje acrobático a los orígenes de la humanidad, habiendo recibido el galardón Drama Desk a la Experiencia Teatral Única, siendo visto por más de 4,8 millones de personas desde su estreno en Montreal el año 2010.

El espectáculo consta de 17 escenas diferentes en las que se suceden ejercicios circenses y números acrobáticos —mención especial a un número de cuencos y monociclos ejecutado por cinco artistas chinas— salpicados por píldoras humorísticas.

No es cuestión de desvelar mucho más. “Tótem” no es sólo acrobacias, no es sólo números cómicos o circenses. “Tótem” es música, iluminación, cambios de escenario y vestuario, maquillaje, máscaras, precisión, técnica, habilidad, magia, ilusión, espectáculo.

Con millones de admiradores en todo el mundo, quien atraviesa una vez la puerta del Circo del Sol, y realiza el viaje iniciático que la compañía le propone, con respiración contenida ante alguno de los números, sabe, al salir nuevamente a la calle, que algún día, no muy lejano, querrá volver a vivir la comunión que todas las noches se produce entre artistas y espectadores formándose un único cuerpo que siente y respira a la vez.

Visiten El Circo del Sol. Un auténtico regalo de verano en nuestra provincia. Un recuerdo imborrable y una experiencia llena de emoción. La mejor manera de dar colofón a una temporada de teatro próxima a finalizar, con las ilusiones puestas en la siguiente.