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El día 7 de abril de 2015 dará comienzo la Campaña de Renta y Patrimonio, correspondiente al año 2014, de acuerdo con lo recogido en la Orden Ministerial que aprueba los modelos de declaración de ambos impuestos y que se publicó el pasado 19 de marzo en el BOE. 

La campaña tributaria finalizará, como es habitual, el día 30 de junio.

    En relación con la declaración anual de renta, a partir del próximo día 7 de abril se podrá:

   Aunque ciertos servicios y trámites se adelanten al mes de abril, el plazo clásico de la campaña es mayo y junio.

   De hecho, las personas que deseen utilizar de modo presencial los servicios de la Agencia Tributaria para la confección de su declaración de renta, deberán esperar hasta primeros de mayo para solicitar y obtener la correspondiente cita previa.

   También es habitual esperar hasta mayo para las personas que acuden a asesorías y gestorías para hacer la declaración, siendo abril un mes para recopilar información y documentación.

   En cuanto al borrador de declaración, antes de presentarlo o confirmarlo hay que revisarlo muy bien, porque es frecuente que contenga errores, y el contribuyente puede tener algún disgusto tiempo después.

   Además, la Agencia Tributaria no siempre dispone de toda la información del contribuyente: no tiene información, por ejemplo, del importe de las cuotas sindicales que pagan los trabajadores, ni de algunos otros gastos deducibles.

   El borrador tampoco recoge la deducción por vivienda cuando hay más de un préstamo hipotecario, y también son frecuentes los errores en las deducciones autonómicas.

   Este año no hay novedades importantes, ya que la nueva normativa aprobada por la Reforma Fiscal se aplica a partir del 1 de enero de 2015, y afectará por primera vez a la declaración de Renta-2015, que se presentará en 2016.

   La normativa que se aplica en la declaración de 2014 es prácticamente la misma que la de 2012 y 2013.

   En cuanto a la obligación de presentar la declaración, recordemos que para las rentas del trabajo (sueldos, pensiones o prestaciones por desempleo, entre otras) no hay obligación cuando el importe es inferior a 22.000 euros anuales, siempre que procedan de un solo pagador.

   Cuando proceden de dos o más pagadores, el límite se reduce a 11.200 euros anuales.

   No obstante, si el importe del segundo pagador y siguientes es inferior a 1.500 euros anuales, el límite sería el de 22.000 euros anuales.

   El plazo de presentación es hasta el 30 de junio, tanto si las declaraciones resultan a pagar como si son a devolver.

   No obstante, el plazo de presentación será hasta el 25 de junio para las declaraciones que resulten a pagar cuando el pago se quiera efectuar mediante domiciliación bancaria (aunque el cargo bancario llegará el día 30).

   Un año más nos toca hacer las cuentas con Hacienda, y pagar el IRPF que corresponda. En muchos casos (la mayoría), la cuota tributaria ya se ha pagado durante el año, a través de las retenciones y pagos a cuenta, y en esos casos al contribuyente le corresponde cobrar lo que haya pagado de más.

   La declaración de renta es una obligación importante que tenemos que afrontar, y que no hay que dejar para los últimos días.