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Valle sin clan

Literatura

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-A VISTA DE JÍBARO-

La ligereza no pretende suplantar lo grave sino sobrevolarlo.

“Si quisiera escoger un símbolo propicio para asomarnos al nuevo milenio, optaría por éste: el ágil, repentino salto del poeta filósofo que se alza sobre la pesadez del mundo, demostrando que su gravedad contiene el secreto de la levedad, mientras que lo que muchos consideran la vitalidad de los tiempos, ruidosa, agresiva, piafante y atronadora, pertenece al reino de la muerte, como un cementerio de automóviles herrumbrosos”.

Se puede decir más alto pero no más claro. La ligereza, que no pretende suplantar lo grave sino sobrevolarlo, es una constante en la tradición literaria. Calvino se detendrá en esta conferencia en pasajes de Cavalcanti, Lucrecio, Ovidio, Shakespeare o su estimadísimo Leopardi, para concretar que la levedad se asocia con “la precisión y la determinación, no con la vaguedad y el abandonarse al azar”; y concluir que todos ellos viven “la literatura como función existencial, la búsqueda de la levedad como reacción al peso del vivir”.

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El ajedrez y la poesía compartieron espacio en el espectáculo Jaque doble en la inmortal.

Que la literatura y el arte siempre se sintieron atraídos por el ajedrez es incuestionable. Baste recordar que novelistas como Nabokov, Pérez Reverte o Zweig; poetas como Borges, Pessoa o Kavafis; músicos como Schubert o Rimsky Korsakov y pintores como Daumier, Klimt o Duchamp (este último llegó a jugar con la selección francesa de ajedrez y obtuvo muy buenos resultados), recogieron en sus obras el magnetismo y la belleza que el juego les aportó. Un romance ya muy antiguo que, como el rayo de Miguel Hernández, no cesa. 

Por eso mismo, durante la última Quincena cultural de Octubre Negro el ajedrez y los libros se han unido para conmemorar el 75 aniversario del club eldense de ajedrez Ruy López. Además de los hermosos tableros a beneficio del colectivo Abril, la sesión de ajedrez en plena Gran Avenida durante la X edición de Libros en la calle el sábado 15, el espectáculo ajedrecístico- poético en torno a la partida inmortal disputada entre Anderssen y Kieseritzky en 1851, y representada por Pedro Pérez y quien esto escribe, en la cafetería Le Ore el jueves 13 o la sucesión de relatos y poemas de grandes autores leídos en Radio Elda, sin olvidar la VI edición de los premios GraMat de escritura rápida y al instante que también giraron en torno al juego de las 64 casillas.

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Portada de la antología Poesía soy yo.

Las antólogas y también poetas de este volumen, Raquel Lanseros y Ana Merino, se sirven de la rima becqueriana para transformar el “poesía eres tú”, en Poesía soy yo, dejando claro ya en el título el papel importante (tantas veces silenciado) de grandes poetas mujeres en lengua española a lo largo del siglo XX. Parecería que la selección de las 82 poetas aquí recogidas y la edición en la editorial Visor pudiese responder a la temeridad del propio editor (Chus Visor) hace año y pico cuando dijo que la poesía femenina en España no estaba a la altura de la masculina o que no había poetas en todo el siglo del nivel de novelistas como Ana María Matute o Carmen Martín Gaite. Supongo que si lee este libro, que él mismo edita, su opinión será bien diferente.

A una antología de poesía hay que exigirle tres cosas básicamente: que sea suficientemente representativa del grupo generacional, del movimiento, del género, etc que se antóloga; que cuestione y /o reivindique aspectos significativos no advertidos por la crítica o innovaciones literarias relevantes y que aporte una mirada distinta, ensanchando, modificando o simplemente negando el punto de vista dominante hasta la fecha. ¿Qué respuestas nos da este libro a tales interrogantes?

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Mark Twain vino al mundo y se fue de él con el Cometa Halley.

-LO BUENO SI BREVE-

Su auténtico nombre era Samuel Langhorne Clemens y en 1909 manifestó: “Vine al mundo con el cometa Halley en 1835. Vuelve de nuevo el próximo año, y espero marcharme con él”. Y así fue. Tal vez fuese esta una humorada más de las suyas o la certeza última de quien se interesó vivamente por el mundo de la parapsicología. Periodista, conferenciante y un humorista de primer orden, ¿quién no recuerda hoy entre las lecturas de su infancia Las aventuras de Tom Sawyer o Las aventuras de Huckleberry Finn? Por estas y otras novelas, Faulkner y Heminguay vieron en él al gran patriarca de la moderna literatura estadounidense. Su influencia posterior ha sido extraordinaria, y no sólo entre los escritores. Sería difícil concebir el humor de Groucho Marx o el de Woddy Allen, por poner dos ejemplos, sin su magisterio. Durante mucho tiempo, yo mismo llegué a creer que esta frase de Twain era de Groucho: “Al cumplir los sesenta años me he propuesto la siguiente regla de vida: no fumar mientras duermo, no dejar de fumar mientras estoy despierto y no fumar más de un cigarro a la vez”.

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A VISTA DE JÍBARO

Seis propuestas para el próximo milenio, de Italo Calvino.

Aunque no necesita presentación, Italo Calvino fue un destacado escritor italiano nacido en 1923 en Cuba y que murió en 1985 en Siena al no superar un ictus. Se inició en las letras a la sombra del gran Cesare Pavese y sobresalió en todas las facetas narrativas (novela, cuento, relatos cortos, etc) pasando del neorrealismo inicial a un enfoque en permanente experimentación que lo llevó por el mundo de la fantasía, las propuestas combinatorias de OULIPO (Taller de Literatura Potencial) o la reflexión en múltiples artículos en torno a la literatura y el lenguaje. 

Precisamente cuando falleció en septiembre de 1985 estaba ultimando una serie de seis conferencias que debía impartir en Harvard durante el curso que se iniciaba. Era la primera vez que se invitaba a un escritor italiano a ocupar la Cátedra Norton, por la que desde 1926 ya habían pasado personalidades como T.S. Eliot, Igor Stravinsky o J. L. Borges. No tuvo tiempo de concluir las seis intervenciones, pero las cinco primeras bajo el título en español de Seis propuestas para el próximo milenio se publicaron en 1989 y su vigor e influencia no ha decaído en todos estos años. Hablamos, pues, de un testamento literario que es una poética de altísimo interés; no sólo por la valía compositiva de sus textos sino por su capacidad para detectar los rasgos esenciales que definirían la literatura del siglo XXI. Su esposa Esther aclara en el preámbulo que, aunque quizás las hubiese retocado porque era muy meticuloso, apenas habría cambiado el sentido general del conjunto.

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Carteles que anuncian la XI Quincena y Solidarizarte.

Como todo el mundo sabe, con octubre llegan las actividades de una Quincena cultural con una oferta siempre amplia y variada, este año dedicada al mundo del ajedrez; haciéndola coincidir además con una efeméride muy especial: el 75 aniversario del club eldense de ajedrez Ruy López, fundado en diciembre de 1941 y cuyo primer presidente, Felipe Navarro, además de un buen jugador y hermano del cronista y creador del semanario Valle de Elda Alberto Navarro, inició a muchos eldenses en el juego. El título de la Quincena, La apertura española, rinde homenaje precisamente al creador de dicha apertura en ajedrez, el zafrense Ruy López de Segura, primer campeón mundial oficioso en pleno siglo XVI y que da nombre al club.

Del 5 al 23 de octubre, los colectivos Octubre Negro y Gramática Parda, en colaboración con el club de ajedrez eldense, proponen un amplio espectro de actividades: en la habitual sección SOLIDARIZARTE, el jueves 6 se inaugurará una exposición  de 100 tableros de ajedrez decorados por artistas eldenses, a beneficio del grupo Abril y amenizará la velada el mago Alejandro y Cedric, con su espectáculo “Magia para menores de 90 años”. El sábado 15 se llevará a cabo Libros en la calle, en la Gran Avenida, con partidas de ajedrez “en la calle” durante toda la mañana y con participación libre de quien lo desee. Algo que se realizará el sábado siguiente, 22, en el Mercado central. El ajedrez estará presente también en un torneo infantil el domingo 16, o en el encuentro con jugadores del club Ruy López para hablar de su historia, el viernes 7 en Paurides, el espectáculo poético-ajedrecístico Jaque doble en la inmortal, el 13 en Le Ore, o la charla sobre las bondades del ajedrez y sus aplicaciones educativas, el viernes 21 en el colegio Padre Manjón.

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Augusto Monterroso (1921-2003), autor de El Dinosaurio.

-EL DINOSAURIO TODAVÍA ESTABA ALLÍ-

Al leer este brevísimo relato de Augusto Monterroso, pueden pasar dos cosas: que uno no vea dónde está el interés o que su cabeza empiece a dar vueltas. Tenemos a alguien que se despierta y que, o bien antes de dormirse o bien durante el sueño, se ha topado con un dinosaurio. Al despertar, proceda de donde proceda, el animal sigue allí, prolongando la pesadilla. Además, ese “todavía” de la segunda oración aporta una enorme carga amenazante del animal a toda la escena. Como si el personaje, aunque le cueste creerlo, no hubiese podido deshacerse de él. Por insólito que sea todo aquí, podemos llegar a pensar que se trata de algo simbólico, abstracto, como esas pesadas cargas que llevamos encima y de las que no nos libramos tan fácilmente. Incluso, por la sintaxis y las elipsis en el texto, cabe interpretar que quien despierta es el propio dinosaurio, convertido así en personaje central del relato. Pero nada de todo esto se encuentra implícitamente en las siete palabras del microrrelato; y, sin embargo, como una cápsula vitaminada, apenas leído el texto toda nuestra imaginación se activa y empapa nuestro sensible territorio intelectual y emocional.

¿Cuál es la magia? Por escueto que sea un microrrelato, su enfoque sorpresivo y su esquematismo narrativo (no suele haber diálogos ni detalladas descripciones; el tiempo y el espacio en él se condensan al máximo; los personajes apenas si se esbozan, etc.) han de crearnos un efecto habitualmente inesperado (una inquietud más o menos colindante con la resignación en El dinosaurio). Pesa menos lo que se dice que lo que se oculta o simplemente se sugiere. Porque, además, no hay microrrelato que se precie que no exija nuestra colaboración activa, nuestra complicidad, para multiplicar o cerrar su sentido, según el caso. Esta invitación a formar parte de él le da ese toque de texto inacabado que tanto gusta a los exigentes y activos lectores de este género “chico” entre los narrativos. Y es que un buen microrrelato es la prueba palpable de que “menos es más”, utilizando el lema del minimalista Mies van der Rohe.

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-LO BUENO SI BREVE-

Joseph Joubert.

Así calificó Maurice Blanchot a Joseph Joubert (1754- 1824), alguien que murió sin publicar una sola línea de sus pensamientos. En 1838, Chateaubriand editará la primera Colección de pensamientos en cuyo Prefacio resalta que “podremos no estar de acuerdo con Joubert, pero ¿cómo abarcar el poder de su genio? Nunca pensamiento alguno había suscitado tantas dudas a la inteligencia, ni planteado cuestiones tan elevadas, ni inquietado tanto”. Y no le faltaba razón: lejos de las preocupaciones teológicas o del festivo cinismo de los moralistas que le precedieron (Pascal, La Bruyère, La Rochefoucauld…), su visión sobresale por la natural y sutil  penetración desplegadas ante cualquier tema tratado, siempre con un estilo sencillo y transparente, en las antípodas de aquellos. Su obra, vista con perspectiva, puente entre dos siglos, entre el neoclasicismo y el romanticismo, es la de un prerromántico que abona el terreno para la incorporación de la lengua francesa a la literatura contemporánea.

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Yves-Bonnefoy (1923-2016).

Responde este título a una doble intención: por una parte, es un guiño al poeta francés Yves Bonnefoy, en concreto a uno de sus mejores libros -Principio y fin de la nieve-, fallecido el pasado 1 de julio y de quien hablaré en la segunda parte de esta entrada. Por otra, cada año, con la llegada de septiembre se cierra un ciclo a la vez que otro comienza, acaba un curso y se inicia otro, con ilusiones y propuestas renovadas tras el merecido descanso estival. De igual modo, este blog retoma su actividad y para esta temporada la continuidad y la novedad están garantizadas. 

Continuaremos donde lo dejamos en junio: informando de eventos importantes referidos al mundo de los libros, la lectura y la literatura, o proponiendo el análisis de temas y noticias  importantes que con ellos tengan que ver. De hecho, ya hay previstas al menos tres presentaciones de libros en nuestra ciudad en los dos meses próximos. Además proseguiremos con el bloque inacabado Lo bueno si breve, presentando a algunos de los mejores aforistas de estos últimos doscientos años. 

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El arte de la fuga, de Vicente Valero

Son muchas las recomendaciones que se pueden hacer para leer y regalar durante estas fiestas navideñas. Pero he escogido tres que tienen que ver con la poesía y que me parecen muy interesantes: El arte de la fuga, del poeta ibicenco Vicente Valero (1963), la antología de toda la obra poética de Clara Janés (Barcelona, 1940) Movimientos insomnes. Antología poética 1964-2014 y un delicioso opúsculo del francés Max Jacob (1876-1944), Consejos a un joven poeta. La semana que viene les ofreceré otras tres con las que cerrar un año intenso literariamente hablando.

Acerca del autor

Autor: Rafael Carcelén

Además de disfrutar como maestro de escuela, me encanta escribir. Y leer. Y subir los montes alicantinos. Y jugar al ajedrez. Y… siempre me sigue apeteciendo aprender. Y segregar lo que aprendo -lo que vivo, lo que siento- en artículos, poemas y aforismos como éste: “¿Es imaginable la felicidad en un grano de pimienta?”

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