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El Teatro de la Zarzuela de Madrid presenta desde el viernes 25 de enero pasado, y hasta el domingo próximo, 10 de febrero, la recuperación de El sueño de una noche de verano. Obra estrenada en 1852, y que sube a su escenario por vez primera. Cuestión esta algo extraña pues el autor de la música, Joaquín Gaztambide (1) fue uno de los impulsores de la construcción de este teatro, allá por 1856.

Según datos aportados por medio de un gráfico, por el profesor de Historia de la Música Francisco Parralejo Masa, que pronunció la conferencia previa al estreno, esta denominada ópera cómica se representó por última vez en 1860. Dato este que, sin embargo, ofrece con interrogante. Más certero es el hecho de que tras su estreno, acaecido el 21 de febrero de 1852 en el Teatro Circo de Madrid, se presentó al año siguiente en el Liceo de Barcelona, volviendo al Teatro Circo en 1853 y 1854 tan solo con dos representaciones de su acto segundo, el mismo ofrecido en versión concertante con dos sesiones en 1855.

De ser ciertas las representaciones de 1860, estaríamos ante una obra no vista desde hace más de 158 años, y si estas funciones no se llevaron a cabo, el periodo de olvido llega a los 163 años.

El libreto original de Patricio de la Escosura (2) ha sido adaptado por Raul Asenjo, asistente a la dirección del Teatro de la Zarzuela. Adaptación encomendada en principio a Gustavo Tambascio (3) quien falleció en febrero de 2018, habiendo dejado unos esbozos previos, que sirvieron a Asenjo para realizar el proyecto.

Es esta la segunda adaptación que se presenta en la temporada actual de La Zarzuela, si bien la anterior fue con uno de los títulos más populares del género, Katiuska. De la que ahora se ha estrenado poco se puede saber, fuera del ámbito de la musicología especializada en lírica española.

Y dada la adaptación a que ha sido sometida, nos quedamos sin conocer como fue la obra original. De una acción que transcurre inicialmente en una taberna de Londres en el siglo XVI, se pasa a una trattoría en la Plaza de España de Roma, en 1950. Para este "reestreno" se aportan nuevos personajes en calidad de actores. Y es que el argumento ahora se desarrolla durante la preparación del rodaje de una película sobre una zarzuela. Algo impensable en aquellos años cincuenta del siglo XIX.

De la misma forma algunos cantables no mantienen el orden original. Como, por ejemplo, al inicio de la obra, donde en lugar de interpretarse la escena coral correspondiente, son las dos sopranos quienes protagonizan su dúo de la escena tercera.

Con El sueño de una noche de verano, el "Templo del Género Grande" sigue en su línea de recuperar obras olvidadas, que en la mayoría de los casos -por no decir en todos ellos- soprenden al público por la calidad y belleza de su música. En realidad los primeros sorprendidos, gratamente, suelen ser sus intérpretes cuando se inician los ensayos, quienes así lo expresan por medio de las redes sociales.

Ocurrió, igualmente, semanas atrás con María del Pilar, zarzuela con música de Gerónimo Giménez (4) de la que se ofrecieron dos interpretaciones en concierto, quedando bien justificada su exhumación. Esta obra estrenada en 1902 tampoco se ha representado nunca en La Zarzuela (5). Hecho que resulta igualmente extraño, pues en años inmediatamente anteriores su autor había cosechado éxitos notables estrenados en este teatro, como La boda y El baile de Luís Alonso, La tempranica y El barbero de Sevilla.

Según Francisco Parralejo -quien aparte de haber pronunciado la conferencia es autor de un artículo muy documentado incluido en el libreto editado por el teatro- "La partitura de Gaztambide tiene elementos de sobra para reivindicar su puesto en el panteón del género y retornar con todos los laureles a las tablas del teatro, tal como de hecho sucederá dentro de unos días."

Parralejo considera que la causa del olvido de esta zarzuela obedece al gran desconocimiento existente sobre su autor: "Hay un gran vacío de su obra en escenarios y discografía".

Junto a las recuperaciones, que pueden considerarse como estrenos absolutos, pues nadie de los vivientes los ha podido presenciar antes, el Teatro de la Zarzuela también ha presentado esta temporada novedades destacables, como su reciente La casa de Bernarda Alba. La ópera de Miquel Ortega, sobre la obra teatral de Federico García Lorca, estrenada en Rumanía en 2007 y que en España solo se había visto en los festivales de verano de Santander y Peralada.

En el caso de la obra que está en cartel ahora, la belleza de su música es incontestable, aunque no pueden evitarse las lógicas comparaciones con óperas de su misma época o algunos años anteriores, sobre todo de Donizetti y sus contemporáneos, o con las zarzuelas del mismo Gaztambide, de entre las muy pocas que se conocen.

 

Gaztambide compositor olvidado en el siglo XX

 

La importancia que alcanzó la zarzuela en los orígenes de su época moderna, y su posterior consolidación, se debe en gran medida a la figura de Gaztambide. No solo como compositor, pues su labor docente y de director de orquesta y coros fueron esenciales en muchos aspectos para la música española. Sin embargo, durante el siglo XX su obra y su nombre quedaron casi sepultados. No falta quien opina que este olvido obedeció a no haber tenido descendientes directos.

Ya a finales de esta centuria Ópera Cómica de Madrid recuperó algunas de sus obras, dentro de sus más que interesantes sesiones en concierto, dedicadas precisamente a dar a conocer el contenido musical de un buen número de zarzuelas olvidadas de autores muy diversos.

El Teatro de la Zarzuela recogió el testigo, siendo El sueño de una noche de verano la cuarta obra de Gaztambide que recupera en los últimos diecinueve años. Primero fue El juramento, en 2000, con reposición necesaria, en 2012. Otros títulos que ha desempolvado, afortunadamente, son El estreno de una artista, en 2011, y Catalina, en 2014, versión concertante.

Tudela, ciudad natal del compositor, le recordó el año pasado, representando la Compañía Lírica y Orquesta "Martín i Soler" La mensajera, considerada su primera zarzuela, estrenada en 1849,

Se reivindica, por tanto, el coliseo de la madrileña calle de Jovellanos, con uno de sus creadores.

En la página web del teatro, como se suele hacer en todas sus producciones, se muestra un vídeo, breve, de la sesión inicial de los ensayos, donde el director de escena, el italiano Marco Catini (9) expresa a todos sus protagonistas que la obra que van a representar "...es de verdad una pasada. Muy divertida. Una obra entre la realidad y el sueño".

Por su parte el director musical, Miguel Angel Gómez Martínez (10) -todo un lujo para esta producción- viene a decir que "Gaztambide es un compositor champións. Siempre sus obras son de una calidad musical extraordinaria. Ya lo pudimos ver en El juramento. Obra que tuve la suerte de dirigir" añade.

Para las trece funciones programadas se cuenta con dos repartos alternativos, manteniendo el teatro su línea de dar entrada a cantantes jóvenes, algunos de los cuales actúan por vez primera en el templo de la zarzuela (6).

Las exigencias vocales de la partitura son las propias de una obra musical de su época. Soprano, mezzosoprano, barítono-en este caso dos- tenor, secundarios, coro y orquesta.

La estructura de los diferentes números musicales se ajusta a lo habitual de la época, dúos femeninos, dúos masculinos, tercetos, cuartetos, concertantes, y presencia notable del coro. Escenas extensas en su mayoría, muy propias de los años iniciales de la denominada "zarzuela moderna", donde cabe perfectamente la definición de ópera cómica, pues esta fue una disyuntiva muy debatida, entre compositores, críticos y literatos: "Ópera cómica nacional o Zarzuela". Al final se impuso el criterio de Barbieri (7).

Y mientras la temporada actual va cubriendo etapas, ya se van conociendo detalles sobre las novedades que presentará la próxima. La 2019-2020. El propio director del teatro, Daniel Bianco, en una entrevista a la revista digital Codalario.com, publicada el 19 de enero último, confirma que la zarzuela cubana Cecilia Valdés (8) se verá la temporada próxima en Madrid.

En la misma entrevista, y a la pregunta del periodista Aurelio M. Seco, sobre si se va a programar próximamente la celebrada -y demandada- producción de la zarzuela de aventuras Los sobrinos del Capitán Grant, que se vio por vez última en este teatro en 2011, la respuesta de Bianco es afirmativa e inconcreta: "Le confirmo que esa producción se va a retomar".

 

La crítica dividida

 

No hay unanimidad entre los críticos especializados sobre esta recuperación del Teatro de la Zarzuela. La mayoría de ellos no la han aplaudido, más bien todo lo contrario. Centrando buena parte de sus críticas negativas en el aspecto argumental, producido como consecuencia de la revisión casi absoluta del libreto, y en los diálogos que ayudan muy poco a seguir el hilo

En este tipo de trabajos la objetividad y unanimidad es muy difícil de obtener. Muchas veces la diversidad de opiniones puede estar influenciada por la relación, más o menos estrecha, que el crítico pueda mantener con los gestores del teatro, auditorio o empresa que se trate.

 

Diario El país. 26-1-2019. Jorge Fernández Guerra.

"Sueño en una noche de zarzuela"

"Es encomiable de todo punto el intento de recuperar una zarzuela de Gaztambide... Y acierta Daniel Bianco, director del Teatro de la Zarzuela, cuando descubre azarosamente esta partitura y se lanza a la batalla de ponerla al día.

Pero ¡ay! Si el libreto original resultaba lastimoso, hay que creer en fuerzas sobrenaturales para pretender que una actualización lo resuelva todo...

No es la primera vez que los mejores propósitos terminan produciendo resultados discutibles en el actual periodo del Teatro de la Zarzuela, y generalmente por lo mismo, la obsesión por actualizar, o algo parecido, algún título olvidado. Una pena porque la música de Gaztambide suena fresca y ambiciosa...

El esfuerzo profesional es tan destacado y la labor de recuperar a Gaztambide es tan loable que uno está esperando que la incongruencia pase desapercibida, pero es que además es larga y la ristra de chistes pesa como el plomo."

 

Diario ABC. 28-1-2019. Alberto González Lapuente.

"Gaztambide en la trinchera"

"Lo primero que el espectador se pregunta al salir del teatro es si era necesario conocer El sueño de una noche de verano. La duda es lícita pues después de casi tres horas de espectáculo la sensación de empacho es formidable y en la cabeza rebotan razones aparentemente difíciles de conciliar. Y algún espectador también queda desconcertado al ver que todo esto sucede en un teatro que muchas veces ha sido una referencia por su seriedad a la hora de presentar el género con dignidad y consideración".

González Lapuente en su crítica de este espectáculo no cita para nada la actuación de sus intérpretes.

 

Diario El mundo. 28-1-2019. Tomás Marco.

""El sueño de una noche de verano" Shakespeare visita el Teatro de la Zarzuela"

La contrapartida a la crítica acerada del diario ABC la encontramos en El mundo, donde el compositor Tomás Marco expone unos criterios muy favorables a esta recuperación.

"Joaquín Gaztambide es el más olvidado de los clásicos de la zarzuela, situación injustificada a juzgar por la calidad de su música cuando se repone. Ahora se repone El sueño de una noche de verano, estrenada en 1852...

La música es verdaderamente buena. Tanto como la mejor lírica europea del momento. Gran música que es incomprensible sea desconocida y no esté grabada. Además magníficamente hecha por un director de larga trayectoria y solvencia...

Una producción que merece la pena y que es espectáculo altamente recomendable, además de haber resucitado una página de nuestro patrimonio que estaba indecorosamente olvidada."

 

Diario La razón. 29-1-2019. Gonzalo Alonso.

"El sueño de una noche de verano": El sueño de Tambascio.

"...El libreto original es farragoso. Guztavo Tambascio tenía el encargo de adaptarlo, pero falleció dejando tan solo cuatro folios con sus ideas preliminares. Raul Asenjo, estrecho colaborador de Tambascio tomó el relevo para adaptar el libreto...A la delirante trama original se le añade otro que lo es aun más...resultando difícil enterarse de lo que sucede en escena...

Con todo hay cosas de interés. Así, el descubrimiento del tenor Santiago Ballerini, un valor a seguir, la vena cómica vocalmente impecable de Luis Cansino, la sorpresa del baile de puntas de Raquel Lojendio y la autoridad musical de Miguel Angel Gómez Martínez.

Nos quedamos sin conocer el sueño de Gustavo Tambascio y La Zarzuela salió del apuro como pudo, pero ahí están decorados y vestuario para una futura reposición en la que las tijeras han de tener un papel importante."

 

Codalario.com. 29-1-2019. Raul Chamorro Mena.

"Lo fundamental, la música de Gaztambide"

"... es obligado subrayar que el resultado, en opinión de quien firma estas líneas, se hace un tanto tedioso, demasiado largo, confuso, farragoso y hasta caótico. Se habla constantemente de "actualización"... pero a mi, y sobre todo cuando estamos ante una obra inédita desde su estreno, me hubiera gustado verla en su versión original...

La música posee el refinamiento y delizadeza propia de Gaztambide, sin el acabado de una obra redonda como El juramento."

 

shangay.com. 3-2-2019. Nacho Fresno.

Con el titular: "El sueño de una noche de verano" ( o un disparate en el Teatro de la Zarzuela) Nacho Fresno elude toda opinión directa, en uno u otro sentido, respecto de la adaptación y sus resultados.

Cita algunos aspectos históricos referentes a la época del estreno, y las evidentes connotaciones de la partitura de Gaztambide, con el belcantismo de sus autores más célebres: Rossini, Bellini y Donizetti.

Deja bien plasmados grandes elogios para la producción escénica, orquestal y protagonistas del primer reparto.

 

Los subtítulos y la música de fondo

Ni una sola de las críticas que he leido -quizá por su limitación de espacio- hace referencia a los subtítulos que acompañan diálogos y cantables, ni a la música de fondo que sonaba en las escenas habladas.

Fue un acierto en su día que el Teatro de la Zarzuela, por medio de una pantallita ubicada en lo alto de la boca del escenario, comenzase a subtitular en castellano los cantables, para así hacerlos más entendibles.

Despuès se incorporó el inglés, pero éste además a los diálogos. Sería de mucho provecho que las partes habladas también incluyan el castellano, lo cual ayudaría a hacer más entendible lo que sucede en la escena. De mucho provecho solo no; de más provecho que el inglés, pues es de suponer que el noventa y cinco por ciento, como mínimo, de quienes acudimos a La Zarzuela somos castellanohablantes

La música de fondo que sonaba durante las partes habladas, no solo instrumental, creo que tampoco ayudó. A mi, particularmente, me resultó molesta.

Espero y confío que el portal web zarzuela.net nos ofrezca, más pronto que tarde, su visión de esta recuperación. Las críticas que en él se publican suelen ser bastante objetivas, independientes, alejadas de cualquier influencia o amiguismo, muy documentadas y firmadas por verdaderos especialistas en el mundo de la zarzuela.

 

 

1*

Joaquín Romualdo Gaztambide Garbaio nació en Tudela (Navarrra) el 7 de febrero de 1822 y murió en Madrid el 18 de marzo de 1870. Fallecimiento que se produjo como consecuencia de una enfermedad engendrada en una gira que realizó con su compañía por Méjico y Cuba, a escasos días de su vuelta a España.

Gaztambide fue uno de los músicos españoles más importantes de su tiempo. Formó parte de la Sociedad Artística, creada por varios compositores para impulsar y cultivar el género de la zarzuela, y de la posterior sociedad que promovió la construcción del teatro que lleva el nombre del género lírico español por excelencia.

Cuando Gaztambide estaba probando nuevos cantantes para la gira de su compañía por Hispanoamérica, de cuyas consecuencias falleció, es célebre el hecho de haber rechazado al tenor Julián Gayarre que audicionó para enrolarse en la misma como corista. Aquí no valió para nada que ambos fuesen navarros de nacimiento.

Se lució, sin duda, el músico eminente, pues muy poco después el tenor roncalés se convirtió en primera figura mundial de la ópera.

El hecho en sí más que anecdótico fue dramático para el joven tenor, pues rompió de golpe sus ilusiones y pudo truncar su carrera artística. De hecho Gayarre tras esta dura decepción decidió abandonar el canto, dejar Madrid y regresar a su tierra. El apoyo de su protector en Pamplona, Don Conrado García le hizo desistir recobrando los ánimos y marchando a Italia, donde triunfó en muy poco espacio de tiempo. Así lo dejó escrito Julio Enciso, su amigo y testamentario en Memorias de Julián Gayarre. Editorial Laida, edición e imagen, s.a. Bilbao 1990.

Con todo Gaztambide no llegó a saber que el tenor por él rechazado comenzó a triunfar en Italia en 1870, pues falleció algunos meses antes. Gayarre debutó en el Real de Madrid, con gran expectación, el 5 de octubre de 1877.

 

2*

Patricio de la Escosura Morrogh (Oviedo 5 de noviembre de 1807-Madrid 22 de enero de 1878) autor poco conocido dentro del mundillo zarzuelístico, fue una personalidad relevante y polifacética. Periodista, escritor, dramaturgo, diplomático y político. Llegó a ser Comisario Regio en Filipinas, durante algunos años.

 

3*

Gustavo Tambascio (Buenos Aires 11-8-1948-Madrid 3-2-2018)

Director de escena, dramaturgo y gestor cultural.

 

4*

María del Pilar es un "zarzuelón", así como suena, estrenado en el Teatro Circo Price de Madrid el 17 de diciembre de 1902, y que confirmó al compositor sevillano Gerónimo Giménez (Sevilla 10-10-1854-Madrid 19-2-1923) como uno de los grandes de la lírica española. Su talento ya lo había mostrado anteriormente con los éxitos antes citados, y muchos más pero siempre en obras cortas. Faltaba su zarzuela grande, en tres actos y con números musicales de consistencia, lo cual se produjo con María del Pilar.

Y digo que es un "zarzuelón" porque la he podido escuchar varias veces, gracias a la grabación "pirata" realizada por un buen amigo, desde su posición en el patio de butacas.

 

5*

En el índice de los títulos representados en el Teatro de la Zarzuela que se incluye en cada uno de los tres tomos de su historia, firmada por Emilio García Carretero, no consta El sueño de una noche de verano ni Maria del Pilar. Lo cual queda constatado totalmente, merced a los datos que se han ido conociendo a raiz de sus recuperaciones.

 

6*

Según publica el Diario de Mallorca, en su edición del 11 de enero de 2019, los jóvenes Antoni Lliteres y Pablo López, debutan en el Teatro de la Zarzuela con El sueño de una noche de verano. Pero la información firmada por Rosa Ferriol profundiza más allá, pues dejá entrever que son los primeros cantantes mallorquines que actuarán en La Zarzuela: "Los artistas intuyen que son los primeros cantantes mallorquines que debutan en el coliseo de la Calle Jovellanos de Madrid. "Parece ser que somos los primeros mallorquines que cantamos aquí. Eso marca un hito"".

De ser cierta esta creencia, no deja de resultar curioso que, dada la gran tradición lírica existente en las Islas Baleares, ni un solo mallorquín haya cantado hasta ahora en este teatro madrileño durante sus 162 años de trayectoria. Menorquines sí lo han hecho, y lo siguen haciendo. En tiempo actual el bajo Simón Orfila, y en época muy reciente los barítonos Joan Pons, Lluis Sintes e Ismael Pons.

Pablo López, barítono, participó en abril del año pasado en el Teatro Principal de Palma de Mallorca, en la recuperación -otra- de la zarzuela El reloj de Lucerna. Obra del compositor mallorquín Pere Miquel Marqués, (Palma 20-5-1843-Palma 15-2-1918) representada con motivo del primer centenario de su fallecimiento.

 

7*

Francisco Asenjo Barbieri (Madrid 3-8-1823-Madrid 19-2-1894) conocido principalmente por su segundo apellido, fue sin lugar a dudas la personalidad más destacada en el movimiento que en pro de la restauración de la zarzuela se llevó a cabo en Madrid, en los inicios de las segunda mitad del siglo XIX.

Su empeño personal en favor de la lírica nacional le llevó a ser el impulsor principal de la construcción del Teatro de la Zarzuela de Madrid, en 1856. En la sociedad que se constituyó para ello figuraban Joaquín Gaztambide, el libretista Luis Olona, el barítono Francisco Salas y el banquero Francisco de las Rivas.

Dos días antes de la muerte de Barbieri se estrenaba en el Teatro Apolo, una de las obras cumbres del género por el que él tanto hizo: La verbena de la Paloma. Enfermo de gravedad no pudo disfrutar de noche tan gloriosa para la lírica española, aún estando su domicilio en la Plaza del Rey, a menos de cinco minutos, andando, del teatro.

 

8*

Cecilia Valdés está considerada como una de las obras cumbres de la zarzuela cubana. Se estrenó en el Teatro Martí de La Habana el 26 de marzo de 1932. Casualmente el mismo día, pero algunas horas después por razones obvias, que en el Calderón de Madrid se presentó Luisa Fernanda. Otro de los hitos del género zarzuelístico.

Cecilia Valdés no se ha representado nunca en el Teatro de la Zarzuela, lo cual le confiere honores de estreno. Como es habitual en las zarzuelas cubanas, su resolución suele resolverse con la muerte, por asesinato, de alguno de los protagonistas.

El autor de su música, Gonzalo Roig (La Habana 1890-1970) es, asimismo, uno de los compositores y pedagogos más destacados a lo largo de la historia de la música en Cuba. Entre las múltiples distinciones y reconocimientos que recibió, cabe destacar la de "Hijo Eminente de la Ciudad de La Habana".

 

9*

Marco Catini.

Director de escena, nacido en Milán, de densa trayectoria, en el ámbito teatral y operístico, en los escenarios más importantes de Alemania, Italia, Francia, Suiza y España. Está en posesión de primeros premios, por sus producciones. Como director cinematográfico también ha cosechado diversos galardones.

Con El sueño de una noche de verano colabora por vez primera con el Teatro de la Zarzuela.

 

10*

Miguel Angel Gómez Martínez.

Granadino de nacimiento el maestro Gómez Martínez es una de las figuras más relevantes de la dirección musical española. Su trayectoria internacional le ha llevado a dirigir las primeras orquestas sinfónicas, y en los teatros operísticos de mayor relevancia.

En la actualidad es director titular de la Orquesta y Coro de Radiotelevisión Española y de la Orquesta del Festival de Pascua de Bayreuth (Alemania).

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Acerca del autor

Autor: Elías Bernabé Pérez

Simplemente aficionado a la música clásica, tradicional, ópera y zarzuela. Como zarzuelista realizó programas en Radio Elda durante más de 25 años, siendo asiduo conferenciante de las Aulas de la 3ª Edad de Elda. Ha impartido conferencias en el Club Información, Ámbito Cultural de El Corte Inglés, CaixaGalicia en Ferrol, Casino de Monóvar y ADOC de Elda.

Ha sido presentador-mantenedor de un gran número de galas, conciertos y homenajes a personajes del mundo lírico, en Petrer, Elda, Murcia, Abarán y Alicante. Pertenece a la Asociación Pro Género Lírico Español, con sede en Madrid. En ella participó activamente en su proyecto, no fructificado, de crear una Federación Nacional de Zarzuela de Agrupaciones de Aficionados.

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