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Si el Teatro de la Zarzuela de Madrid estrenase este viernes, 27 de enero, una nueva producción de Doña Francisquita, Los gavilanes, La tabernera del puerto, La verbena de la Paloma, Luisa Fernanda o La del soto del parral, pongamos por caso, no sería noticia destacada, en opinión mía. Pero llevar a su escenario un zarzuelón como lo es La Villana, se convierte en todo un acontecimiento. Aparte de ser una obra de calidad superior, musical y teatralmente, hace mas de treinta y dos años que no se representa. La última vez fue en el propio Teatro de la Zarzuela el 9 de abril de 1984. Fuera de allí nadie la ha programado. Los ayuntamientos o teatros públicos que de vez en cuando le hacen un guiño a la zarzuela quieren títulos que pertenezcan a la sota, caballo y rey habituales. Y las agrupaciones de aficionados difícilmente pueden montar una obra de la envergadura de La villana.

Para mí fue una suerte que la firma discográfica Alhambra llevase al disco este "zarzuelón", allá por 1973, en una versión excelente. La he escuchado en infinidad de ocasiones y creí que nunca tendría la ocasión de poderla presenciar sobre un escenario. Podré hacerlo, salvo imprevistos, siendo algo que tengo que agradecer a la dirección del teatro madrileño. Hay otros títulos, de esos que no tienen nada que envidiar a las óperas punteras, que yo denomino "zarzuelones", que posiblemente me quede sin verlos, debido a las limitaciones de programación del Teatro de la Zarzuela de Madrid.

Quienes nos gusta conocer lo olvidado, dentro del mundo zarzuelístico, hemos de aprovechar estas ocasiones, tan escasas, pues una vez culmine el 12 de febrero la serie de 13 representaciones de La villana, programadas en el Teatro de la Zarzuela, se acabó lo que se daba.

Posiblemente se lleve a alguno de los teatros que programa un título anual de los que se estrenan en la Catedral del Género Grande, como son el Maestranza de Sevilla, Calderón de Valladolid, Campoamor de Oviedo .

Es probable, asimismo, que esta producción llegue al Festival de Teatro Clásico de Almagro. La propia directora del festival, Natalia Menéndez, es quien la dirige escénicamente en La Zarzuela, lo cual ya es un síntoma. Al mismo tiempo, se trata de una obra que encaja perfectamente en un festival de estas características, ya que se basa en Peribáñez y el Comendador de Ocaña, de Lope de Vega. Es decir, una obra del Siglo de Oro de las letras españolas.

De concretarse la salida de la producción del Teatro de la Zarzuela a alguno de estos lugares, cuando esto se acabe habrá que esperar de nuevo varias décadas para que La villana vuelva a subir a un escenario.

Zarzuela de éxito enorme en su estreno en el propio teatro madrileño, 1 de octubre de 1927, con mas de cien representaciones seguidas, se vió refrendado en su presentación en Barcelona en el Teatro Eldorado, el 16 de diciembre del mismo año. Sin embargo, este coliseo era propiedad de una entidad bancaria y el cierre como sala de espectáculos estaba previsto para fecha muy cercana a la de la presentación de La villana. Razón por la cual, a pesar del éxito obtenido y el interés del público, el número de representaciones ofrecidas allí fue escaso. De no haberse presentado esta circunstancia es muy probable que en Barcelona se hubiera igualado el número de funciones de Madrid.

 

Segunda reposición en Madrid

Con música y libreto de los mismos autores que Doña Francisquita, es decir, Amadeo Vives en la composición y Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw en el libreto, son trece las funciones programadas, entre este viernes 27 y el domingo 12 de febrero. Los lunes y martes no hay función.

Con todo, y si ahora hace casi treinta y tres años que La villana no se ve en Madrid ni en ningún otro lado, más tiempo todavía estuvo olvidada, desde las funciones exitosas de su estreno hasta su reposición primera.

Según los datos que extraemos de la Historia del Teatro de la Zarzuela de Madrid, de Emilio García Carretero, desde el 20 de noviembre de 1927 que se dio la última función madrileña tras su estreno el 1 de octubre anterior, hasta el 1 de febrero de 1983, fecha del inicio de las representaciones de su reposición única hasta la fecha, habían transcurrido más de 55 años. Demasiados para una obra de tal belleza y calidad.

Durante algún tiempo pudo influir en este abandono el hecho de que el autor de su música, Amadeo Vives, no crease compañía propia itinerante, como sí hacían otros compositores, quienes por tal motivo daban prioridad a sus obras propias.

Al respecto, uno de los libretistas de La villana, Guillermo Fernández Shaw, en sus memorias, cita que cuando la obra fue presentada en Valencia por la compañía del compositor Federico Moreno Torroba, la primera función ofrecida un viernes significó un éxito rotundo. Al recibir los autores noticias de ello, vía telegráfica, se frotaban las manos ante los llenos que se registrarían el sábado y domingo, con la repercusión consiguiente de beneficios por derechos de autor que podrían percibir. Sin embargo, Moreno Torroba representó obras suyas esos dos días, dejando la segunda función de La villana para el lunes.

Acciones de este tipo, y lo comentado anteriormente de que las agrupaciones de aficionados, además de las compañías itinerantes de segunda fila, difícilmente podían o pueden programar una obra de esta envergadura, puede que haya ayudado en mucho al olvido de partitura tan magnífica.

Aún así no podemos certificar que a partir de 1928 no fuese representada en algún otro teatro madrileño. Téngase en cuenta que el de La Zarzuela hubo temporadas completas donde no se programó ni una sola función del género que le da nombre.

 

Actualidad rabiosa 400 años después

No voy a detallar la trama de esta tragicomedia. Sin embargo, dejó constancia de que más de 400 años después de que Lope de Vega la acabara, la base sobre la cual gira todo su argumento sigue estando de plena actualidad: el abuso sexual o violencia de género, amparados en el poder. En este caso el poder del Comendador de Ocaña, Don Fadrique, que nombra caballero y envía a la guerra al villano Peribáñez, para así tener el terreno libre e intentar seducir a su esposa, la bella y virtuosa Casilda, quien se opondrá a ello con templanza. Cuando el ejército ya ha partido insiste el Comendador, ahora por las bravas, pero sus planes no prosperan. Justo cuando penetra a través de una ventana en la hacienda del joven matrimonio, con intenciones perversas, es sorprendido. En la lucha Don Fadrique será ajusticiado por Peribáñez, quien algo sospechaba, con la misma espada que recibió al ser nombrado caballero de honor. Igual que ocurre en otras obras cumbres de la época, como Fuenteovejuna o El alcalde de Zalamea, los poderosos fracasan esta vez.

Según declaraciones de Natalia Menéndez, la directora de escena de esta producción que ahora se estrena, donde mas pondrá el acento es en la denuncia del abuso sexual que sufren muchas mujeres, y que después de 400 años apenas ha variado.

 

Pablo Gorgé en el estreno

El barítono-bajo alicantino Pablo Gorgé protagonizó el papel principal masculino en el estreno, aún cuando en principio no era santo de devoción de Amadeo Vives. Pero en su elección se impuso el criterio de los libretistas. Gorgé salió airoso del lance, siendo el gran triunfador en la noche del estreno, y es de suponer que en las sucesivas. Así lo destacó el periodista, crítico, historiador y biógrafo Florentino Hernández Girbal: "...Pablo Gorgé fue el triunfador. !Qué claridad y emoción en el decir, qué seguridad en la emisión; qué valentía en los agudos; qué exacta comprensión del personaje!"

Del estreno barcelonés, Carlos R. Soriano, del diario El liberal, destacó igualmente la actuación de Gorgé: "...artista hasta la médula de los huesos, interpretó magistralmente su difícil papel de Peribáñez, siempre en una tensión pasional, solo accesible, si el intérprete, como sucedió anoche, es una figura como la del gran cantante y no menos grande actor...".

Dedico este apartado al personaje de Pablo Gorgé Samper, tanto por ser alicantino como por pertenecer a la familia Gorgé, de la que salieron un número muy estimable de cantantes, músicos y directores. De entre ellos Ramón Gorgé Soler, tío de Pablo, quien fue director de la banda de música Santa Cecilia de Elda, en los primeros lustros del siglo XX, fallecido aquí en 1925. Su hija María del Milagro, conocida artísticamente como Milagritos al ser presentada en teatros como cantante a edad muy temprana, vivió en Elda durante gran parte de su vida, al contraer matrimonio con Vicente Coronel Rico. Se retiró muy pronto del canto, aunque tras la guerra tuvo alguna aparición esporádica en actos benéficos. Murió en Elda el 4 de junio de 1959 a la edad de 80 años. De su trayectoria artística ya me ocupé en mi artículo del 15 de marzo de 2015 "Voces eldenses en el Teatro de la Zarzuela".

Alguno de sus descendientes ha seguido el camino de la música, como, por ejemplo, su biznieto Rafael Rico Pérez, profesor de flauta en la Banda Municipal de Alicante y en el Conservatorio Profesional Municipal de Novelda, asiendo, asimismo, componente de la Santa Cecilia Eldense.

 

Negados a conocerla

Estoy en condiciones de aseverar que la mayoría de amantes de la zarzuela, aquellos a quienes yo les llamo aficionados de la sota, caballo y rey, se han negado sistemáticamente a conocer, y disfrutar, de esta obra monumental.

Me baso en la colección La Zarzuela, de 100 discos reeditados por la firma Zacosa en 1979-1980. Dentro de ella se incluían los dos Lps de la versión de La villana publicada en 1973 por el sello Alhambra.

Estos discos venían acompañados por un fascículo sobre la historia de la zarzuela, embalados y cerrados en papel de celofán.

Tuve la oportunidad de tener en mis manos tres de estas colecciones completas. Dos de ellas las recogí antes de que sus propietarios, mejor dicho sus hijos, las tirasen al contenedor de basuras.

De todas estas colecciones solo estaban abiertos los discos de las obras mas conocidas. Otras como La villana, El pájaro azul, Me llaman la presumida, Goyescas, Pepita Jiménez, La chulapona, La picarona, La linda tapada... estaban bien guardadas en su envoltorio de celofán.

Una pena porque La Villana es una de las mejores obras de la lírica española de entre las estrenadas a lo largo del siglo XX.

Según Hernández Girbal, presente en el estreno "Al dar fin la obra sonaron sin cesar clamorosas ovaciones. El público reclamaba una y otra vez la presencia de los autores en escena... Eran cerca de las dos de la amdrugada cuando el público, aún bajo la emoción de la hermosa música, abandonaba el teatro. El escenario, los camarines y los pasillos estaban invadidos por una multitud entusiast de admiradores...Estallaban las frases de elogio entre abrazos, apretones de manos y enhorabuenas. !Formidable!, decían unos. !Es una joya, una joya! Afirmaban otros. !Lo mejor de Vives!...".

La expectación ante el estreno fue tal que las localidades se agotaron varias semanas antes. Todo el mundo quería conocer la nueva obra de Vives, quien hacia cuatro años que no estrenaba. Y claro, una zarzuela del autor de Bohemios, Maruxa y Doña Francisquita, era esperada con impaciencia.

Pues bien, a pesar de todo ello, La Villana es una gran desconocida incluso para muchos de quienes se autoproclaman "zarzuelistas" de toda la vida.

Por ello según mi opinión, insisto, es un acontecimiento que el Teatro de la Zarzuela de Madrid la devuelva a su escenario, durante trece funciones.

Parafraseando el escrito del maestro Jacinto Guerrero publicado en la revista de fiestas de San Bonifacio de Petrer, del año 1946: "Tendré que ir".

 

Discografía de La villana

 

1927

Grabación incompleta reeditada el año 2002 ,en CD, por el sello Blue Moon Serie Lírica.

Excepto el tenor principal, Mateo Guitart, está interpretada por todos los protagonistas del estreno:

Felisa Herrero, Pablo Gorjé, Victoriano Redondo del Castillo y Antonio Palacios. Orquesta del Teatro Real de Madrid. Dirección maestro Antonio Martínez.

No se cita coro ni su director. Es de suponer que sería el mismo del estreno, Juan Tellería, compositor cuyo nombre se popularizó al ser el autor musical del himno falangista Cara al sol.

El personaje de Don Fadrique el Comendador de Ocaña está cantado por Antonio Ocaña (en la carpetilla del disco Ocaña a secas) tenor elegido inicialmente para estrenar la obra, pero que fue relevado 8 dias antes, participando en varias representaciones.

Ello hace suponer que, como era norma en la época, la grabación discográfica se realizaría previa al estreno.

 

1973

Grabación original del sello Alhambra, en dos discos LP, reeditada en CD, a pesar de lo cual está incompleta, pues no incluye un fragmento coral del primer acto "Los segadores", que si está en la grabación del año 1927.

Cuenta con una presentación excelente, como se solía hacer con las óperas, en una caja-álbum incluyendo el libreto y fotografías de los intérpretes:

Montserrat Caballé, Vicente Sardinero, Francisco Ortiz, Dolores Cava, Antonio Borrás, José Manzaneda y Enric Serra.

Orfeó Graçienc, director Antonio Pérez Simó.

Orquesta Sinfónica de Barcelona, director Enrique García Asensio.

En el año 1980 fue incluida en la colección de 100 ejemplares, con fascículo, La zarzuela, editada por Zacosa, en formato doble disco LP y doble cinta a cassette

 

Fragmentos sueltos

Asimismo la romanza de Don Fadrique "Sus ojos me miraron" ha sido grabada por los tenores Miguel Fleta, Alfredo Kraus y Ricardo Jiménez, mientras que el barítono Marcos Redondo grabó el raconto final "El perdón" y la romanza de bajo "De las joyas".

 

 

Bibliografía

Datos extraídos de las publicaciones siguientes:

 

Amadeo Vives - El músico y el hombre

Florentino Hernández Girbal

Ediciones Lira.Madrid. 1971.

 

Cien cantantes españoles de ópera y zarzuela

Florentino Hernández Girbal

Ediciones Lira. Madrid. 1994

Este libro es una recopilación de las biografías que Hernández Girbal publicó en la revista Ritmo.

 

Carpetilla del disco compacto La Villana-Bergamino

Sello Blue Moon serie Lírica BMCD 7553

Barcelona. 2002.

Grabación original en discos de pizarra. 1927.

 

Diccionario de la Zarzuela España e Hispanoamérica

Entrada firmada por Luis G. Iberni

Director y coordinador general Emilio Casares Rodicio

ICCMU Instituto Complutense de Ciencias Musicales-Fundación La Zarzuela Española

Madrid. 2003.

 

Historia del Teatro de la Zarzuela de Madrid

Emilio García Carretero

Fundación de la Zarzuela Española. 2006.

 

Diccionario de la Lírica en Alicante

José Manuel Navarro Sales

Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Diputación Provincial de Alicante, 2007

 

La aventura de la zarzuela (Memorias de un libretista)

Guillermo Fernández Shaw

Revisión del texto y notas de José Prieto Marugán y Alejandro Vallés Pinilla.

Ediciones del Orto. Madrid. 2012.