Imprimir
Visto: 1550
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

 

Pantano de Elda | Jesús Cruces

En primer lugar, quiero pedir disculpas a los lectores por estas semanas de ausencia, que por motivos de trabajo y estudios, me ha sido imposible realizar las entradas del blog. 

Ahora, tras el cambio de gobierno en el Ayuntamiento creo que es un buen momento para promover o impulsar ciertas actuaciones que potencien nuestro medio ambiente. Aquí podemos hablar de dos conceptos como son la inversión y el gasto

Cierto es que nuestro municipio no destaca por sus frondosas sierras arboladas, pero sí que tenemos ciertos puntos de interés como es el Pantano de Elda, protegido dentro del Catálogo de Humedales de la Comunidad Valenciana. No somos conscientes de su importancia hasta que ocurre un suceso como el del año pasado, en el que un incendio acabó con gran parte de la vegetación de ribera que acompaña al Río Vinalopó ante la llegada al mismo pantano. Quiero aprovechar este ejemplo para hablar de gasto. En este caso, gasto en extinción de incendios, por ejemplo, cuantía que no se recupera de ninguna manera a ningún plazo. Por el contrario, podríamos hablar de inversión el realizar un mantenimiento adecuado, así como su potenciación y mejora para el turismo, con el que se podría recuperar indirectamente parte a través de otros sectores como el de servicios, excursiones guiadas o avistamientos de fauna (sobre todo de aves).

Otro tipo de inversión coherente a mi parecer, sería la realización de un inventario de vegetación disponible para cualquier usuario, tanto de la ciudad como gente que venga a visitarlo, que hablara de qué vegetación debería existir y cual existe, qué razones son las que impiden una cobertura forestal plena o qué especies se han extinguido. Conocer el medio natural y cultural, hablando por supuesto de construcciones antiguas o ruinas, bancales de tiempos inmemoriales o cualquier unidad paisajística importante, cartografiado de una manera clara y, sobretodo accesible y gratuito, lo que haría de Elda una ciudad más atractiva para el visitante.

Como ya comenté en otras entradas de este mismo blog, la realización de proyectos como la restauración del vertedero de las faldas de Bolón, ejecutados de una manera muy deficiente, pues el resultado puede observarse a día de hoy, hacen que hablemos de gasto completamente abusivo, pues si hubieran tenido éxito, estaríamos hablando de cosas completamente diferentes.

Hablar de inversión en estos tiempos de crisis económica, respecto a lo que yo estoy hablando parece algo utópico, pues sabemos las situaciones que pasan muchas familias de nuestra ciudad, por lo que no estoy hablando de dedicar partidas presupuestarias desmedidas para salvaguardar lo único que realmente dejaremos a nuestros hijos, sino que se debería de compensar entre gasto e inversión, en todas las áreas de gestión pública. Promover trabajos que se están perdiendo, como el trabajo del esparto, la destilación de plantas aromáticas o el pastoreo entre otros.

Quiero hacer recapacitar a los lectores sobre qué ciudad queremos, si queremos un carril bici en una de las pocas zonas verdes del pueblo, si queremos disponer de huertos urbanos disponibles para los vecinos o si queremos una ciudad únicamente industrial, en la que todo sea gris y en la que no podamos tener un lugar al que acudir con el objetivo de evadirnos del día a día, y lo más importante, a coste cero.