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A la hora de enseñar a bucear, cada instructor tiene sus predilecciones. Los hay quienes prefieren impartir especialidades a buceadores avanzados porque el alumno se vale solo en el agua. Algunos gustan más impartiendo el curso de iniciación por la recompensa que proporciona formar nuevos buceadores. Otros preferimos impartir bautismos de buceo por las gratificantes sensaciones que produce tanto al alumno como al instructor.

   Me considero un privilegiado pudiendo abrir la puerta del maravilloso mundo submarino a tantas personas, por ver esos ojos abiertos como platos al emerger tras la inmersión, mientras suelen exclamar ¡wow, qué pasada!

   Pero, ¿quién puede hacerlo? ¿Qué es un bautismo subacuático? ¿De qué trata? ¿Dónde se realiza?

   La actividad se desarrolla dentro de las más estrictas normas de seguridad y paralelamente disponemos de un seguro que cubre cualquier eventualidad que pudiera suceder tanto al instructor como al bautizado, y cumplimos sin excepción las normas legales que regulan el buceo. En aguas de la Comunidad Valenciana sólo podían bucear los mayores de 16 años, pero afortunadamente se ha modificado esta ley, y desde el 10 de abril ya puede disfrutarlo cualquier persona con una edad mínima de 8 años (en piscina) y a partir de 10 años en el mar. 

   Se trata sencillamente de descubrir el buceo deportivo, de disfrutar, y dejar atrás temores o desconfianza que tal vez el interesado pudiera traer consigo. Lo hacemos tanto en piscina como en el mar, en este último caso siempre cerca de la playa, y en ningún caso a más 6 metros de profundidad.

   Salvo rara excepción, prácticamente cualquier persona puede bucear, esto incluye a todo aquel que pudiera sufrir alguna discapacidad física, sensorial o intelectual, a partir de aquí lo que se necesita son ganas de bucear. Si fuera de tu interés, publicaré una próxima entrada del blog sobre este tema: el buceo adaptado.

   Al comenzar la actividad, mientras el instructor monta los equipos de buceo, los interesados observan y tocan los componentes que vamos a usar bajo el agua, damos una explicación sobre su funcionamiento, y resolvemos el pequeño montón de dudas que va surgiendo. A continuación, probamos a respirar del mismo modo que haremos posteriormente bajo el agua, y comprobamos que todo funciona perfectamente. Antes de enfundarnos en trajes de neopreno y hacernos al agua damos un repaso a las señales básicas que nos permitirán comunicarnos mientras estamos buceando, y recordamos que no debemos tocar nada del fondo, tan solo nos llevamos imágenes (vídeo y fotos) y dejamos burbujas.

    Una vez en el agua flotamos un rato para ir reconociendo la zona e ir sintiéndonos cómodos con el traje, la máscara, etcétera. Tras sumergimos comenzamos nuestro paseo subacuático, donde al cambiar de medio también lo hace nuestra percepción de lo que nos rodea. Es un momento especial, de repente se hace el silencio y nos encontramos con la maravilla de poder respirar rodeados de agua.

   Tras unos minutos de familiarización con el medio, en los que aprendemos a mantenernos horizontales (parece fácil, pero no lo es) mientras nos acostumbramos al cúmulo de nuevas sensaciones, comenzamos a aletear. Cuando tienen lugar en el mar, seguimos un itinerario en el que encontramos distintos animales y plantas que nos acompañarán durante aproximadamente una hora, somos testigos de excepción, como en un documental de televisión pero estando nosotros mismos allí; podemos ver dentones atacando bancos de castañuelas, pequeñas sepias solitarias, enormes bancos de salpas ramoneando la pradera de posidonia, pulpos escondidos en sus oquedades, preciosos nudibranquios de colores imposibles y un largo etcétera de formas de vida, todo ello hasta que el aire disponible llegue al 25%, entonces emergemos, momento en el que, como decía al comienzo, lo más frecuente es encontrar al ya bautizado con esa cara de satisfacción que poníamos de pequeños cuando los Reyes Magos habían cumplido con lo indicado en nuestra carta.

    Lo dicho: un privilegio.

   Un vídeo de 2 minutos con unos bautizos en la Isla de Benidorm:

 

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Acerca del autor

Autor: Toni Esteve - Foto: Paco Garrido

Técnico Deportivo nivel II e instructor de buceo recreativo y de diferentes especialidades (buceo profundo, nocturno, orientación y navegación subacuática, rescate, nitrox, montaje lateral, etc.) de la Federación Española de actividades Subacuáticas. Lleva más de diez años formando buceadores, e intentando transmitir su pasión por el mar.

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