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   Me ha llamado la atención que la causa más frecuente para visitar al veterinario los lunes, al menos en nuestra clínica veterinaria, sea la gastroenteritis en perros, sobre todo aquellos que viven dentro de casa. 

   Uno de los objetivos de escribir en este blog, entiendo que el principal, es que los propietarios de mascotas tengan la suficiente información para cuidar a sus perros y gatos, para que estos tengan buena salud. Por esto os quiero contar porqué es esta la causa más frecuente y que no solo tiene que ver con la veterinaria sino con un componente social

   Hemos estado comentando que la causa principal suele ser la gastroenteritis. Los síntomas que vamos a ver en el perro serán: 

   Durante el fin de semana, solemos salir al monte con nuestro perro que posiblemente olisqueará todo lo que se mueva a su alrededor y jugará con lo primero que pille, como palos, ramas, etcétera. También durante el fin de semana, solemos juntarnos con la familia o con amigos que "malcriarán" a nuestro perro y le darán trozos de alimento no adecuados para su digestión, como restos de comida o chuches que no forman parte de su dieta. Otro caso será cuando el perro en un descuido de su dueño coja comida que no le pertenece. 

   El resultado, si nuestro perro es delicado o está acostumbrado a una dieta concreta especialmente formulada para perros, será una gastroenteritis que en muchos casos tendrá que tratar el veterinario.  

   Si no podemos evitar estos comportamientos humanos y caninos, al menos tenemos que saber qué podemos hacer hasta la visita al veterinario. 

   Para aliviar los síntomas y ayudar en su recuperación, podemos hacer lo siguiente: 

  1. Quitar la comida.
  2. Evitar que se deshidrate, ofreciendo poco líquido en varias veces.
  3. El líquido que ofrezcamos puede ser bebida isotónica como Oralade, que es especifica para mascotas u otra marca comercial que podemos encontrar en el supermercado. 

   Así es que es importante que todos los miembros de la casa, incluidos amigos y conocidos, ni ofrezcan ni pongan a su alcance alimentos fuera de la dieta habitual del perro. Es algo difícil porque tendemos a ver a nuestro perro con ojos de humano, pero si lo conseguimos evitaremos sufrimientos y dolor a nuestro perro.