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Las otitis en perros y gatos son bastante frecuente en la clínica diaria. Nuestro pacientes suelen venir porque sus dueños observan que sacuden la cabeza, se rascan las orejas, les huelen mal las orejas e incluso producen secreción de diferentes colores. El que ha sufrido algún tipo de otitis reconocerá que es un proceso muy molesto y doloroso. 

   En su gran mayoría, las otitis afectarán a la parte externa del oído, que se compone de orejas y conducto auditivo externo.

 

   Como causas para estas otitis tendremos causas primarias como procesos alérgicos, cuerpos extraños que se introducen en el oído (espigas), parásitos (ácaros del oído). A estas causas se añadirán agentes como bacterias, levaduras e incluso un exceso de producción de cerumen en algunos perros, que en muchos de los casos, será lo más aparente de las otitis. Estas causas hay tratarlas en un primer momento y una vez tratadas, actuar sobre las causas primarias, pues si no, la otitis será recurrente y no acabará de curar, frustrando al propietario y al veterinario.

   Habrá determinados animales con más predisposición que otros según el tipo de oreja que tengan caída o levantada, si vive en exterior o interior, si pasea libremente por zonas con mucha vegetación, frecuencia de baños y razas predispuestas a alergias como Bulldog Francés, Westy, Cocker, Pastor Alemán o Beagle.

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