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Yolanda y Yaiza llevan un año entrenando juntas | Jesús Cruces.

Elda cuenta desde hace casi un año con un tándem formado por dos mujeres, Yaiza González y su guía Yolanda Busquier, que constituyen un ejemplo de valentía y superación con cada brazada, pedalada y zancada que dan. Yaiza sufre una enfermedad visual degenerativa que le diagnosticaron en 2013, y Yolanda se está recuperando de una operación en la que le extirparon un tumor benigno en la cabeza. El destino las ha unido para largo, eso esperan, después de encontrarse en el club SBR Elda Para+triathlon, del que destacan “el buen rollo" que existe.

Los problemas de visión de Yaiza comenzaron en 2013, cuando empezó a ver borroso. Con tan solo 23 años le diagnosticaron una enfermedad degenerativa incurable: “Fue un gran shock, pero me sobrepuse. Mi vida ha cambiado radicalmente, es verdad, pero por quedarme ciega no me voy a morir”, afirma.

En estos cinco años su día a día no ha cambiado tanto como esperaba, aunque ya no conduce ni puede leer letras pequeñas, pero se defiende: “Puedo hacer la comida, trabajar, hago esas cosas que todos realizamos por inercia, incluso a mí a veces se me olvida que no veo”, bromea. Yolanda apostilla: “Al principio llegué a dudar que no viese por su forma de actuar, pero en una salida con el tándem me preguntó si una de las montañas de Sax era el castillo, ahí tuve claro que no veía”.

A Yaiza siempre le ha gustado el deporte y durante su juventud jugaba a balonmano. Tras la enfermedad decidió retomarlo hace un par de años, cuando llegó al Club SBR Elda Para+triathlon, poco después decidió probar con una bici tándem, y desde entonces no se ha bajado. Yaiza entonces habló con la ONCE para que le cediese el tándem con el que entrena, primero lo hacía con la joven alicantina Lorena Gauchi, pero les resultaba difícil quedar por la distancia, hasta que el pasado mes de septiembre dio con Yolanda.

Yaiza siempre ha disfrutado del deporte y el problema de visión no se lo impide | Jesús Cruces.

Yolanda llevaba un par de años en el SBR, sus hijos “adoran el deporte y entrenan y compiten con el club”, y hace poco más de un año se animó a practicarlo ella también. Y así el destino las unió en esta aventura que está apunto de cumplir un año. Pese a las limitaciones del trabajo y la familia, cada semana consiguen sacar tiempo para entrenar, haciendo malabares con el tiempo, aunque tengan que realizar entrenamientos dobles.

Este primer año ha sido duro, hace unos meses Yolanda supo que tenía que someterse a una operación complicada para extirparle un tumor benigno. Por suerte, todo fue bien y relativamente rápido y solo permaneció alejada del deporte durante tres meses, demostrando ser un ejemplo de superación. Asegura que su marido y sus dos hijos son un gran apoyo, le han dado fuerzas y que la "aguantan, animan y acompañan en todas las pruebas, sin ellos sería imposible". Añade que Yaiza ha supuesto para ella un gran apoyo e incentivo para volver a entrenar y durante este verano han podido volver a la competición con muy buenas sensaciones.

Deporte y amistad

En este tiempo se han convertido en amigas, Yolanda asegura que “si no lo fuéramos, si no fuese divertido, tengo claro que no lo haría, esto es un hobby pero también es sacrificado, te quitas tiempo de tus hijos, de tu familia y amigos, y si no es a gusto, no lo haces, porque son muchos viajes y horas las que estamos juntas”. Yaiza añade que “sería muy incómodo pasar dos horas entrenando encima de una bici o corriendo y no estar cómodas, no valdría la pena. Congeniamos desde el primer momento, ¿baches? Solo los de la carretera”, bromea.

Su complicidad se aprecia a simple vista. Yaiza explica que Yolanda son sus ojos en la carretera, ella es quien la dirige, le avisa de si hay baches, algún obstáculo o si han de girar: “Al principio me lo decía todo de forma muy rápida, ¡menos mal que le pillaba todo! Ahora con una sola palabra ya sé qué hay delante y me preparo, sé que Yolanda va a bloquear los pedales con la pierna izquierda abajo y así levantarnos para evitar hacernos daño en el trasero”. Aunque Yolanda afirma que “a veces no me doy cuenta y nos hemos comido algún que otro bache, es una gran responsabilidad, siempre tengo en la cabeza que si me caigo yo, la tiro a ella” pero Yaiza la corta: “Y por eso nunca se ha caído”.

González y Busquier han llegado al mundo del paratiatlón para brillar, pero sobre todo para disfrutar juntas de esta gran aventura. Ahora se están entrenando para participar en el Valencia Triatlón, que tendrá lugar los días 8 y 9 de septiembre y en el Alicante Triatlón, los días 29 y 30 de septiembre. Ambas están deseando que lleguen las competiciones para ponerse a prueba. ¿A largo plazo? Esperan estar a punto para participar en el Campeonato de España de Paratriatlón del año 2019.

 

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