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José Luis Valero ha recogido kilos de espliego durante los días previos | Jesús Cruces.

Sin duda el aroma tradicional de las Fiestas Mayores de Elda es el del espliego. Su característico olor se asocia al comienzo oficial de las fiestas en la medianoche del 6 al 7 de septiembre en la iglesia de Santa Ana para ver a los Santos Patronos, la Virgen de la Salud y el Cristo del Buen Suceso, pues el espliego se esparce por el suelo del templo. Y esta tradición se cumple cada año desde hace más de un siglo gracias al trabajo desinteresado de eldenses como José Luis Valero, que se esmera durante todo el año para recoger espliego y entregarlo a la parroquia.

La tradición de perfumar la Iglesia de Santa Ana en el inicio de las fiestas se remonta varios siglos, para evitar el olor que generaba la aglomeración de gente. Al principio se utilizaban mil cirios, detalla Valero, tiempo después se comenzaron a sustituir por distintas plantas silvestres típicas de la zona como el romero o el espliego, hasta que finalmente caló el uso del espliego ya en el siglo XX

Fue hace unos 15 años cuando Valero se animó a plantar y donar su espliego para perfumar el hogar de los Santos Patronos en sus días grandes. Hace diez años por primera vez este eldense entregó su cosecha, que llegó a sumar unos 80 kilos, y asegura que “de ser una tradición casi perdida se consiguió que el perfume saliese hasta por debajo de las puertas cerradas y llegase hasta la calle Iglesia, quedé tan encantado que tuve claro que repetiría todos los años”.  

A Valero le gusta tanto el olor del espliego que una sola noche le sabe a poco y por ello admite que le encantaría que la flor de la planta permaneciese a lo largo de todas las fiestas en el suelo del templo de Santa Ana, pues así este aroma tan característico permanecería durante más tiempo.

Proceso

Valero cuenta ahora mismo con más de 150 plantas en su campo, al que él y su familia han llamado “El espliego”, como no podía ser de otra forma. El cultivo de estas plantas no es costoso pero sí largo, indica, y es que solo para cosechar por primera vez hay que esperar cuatro años y la planta se seca tras vivir una década. Por esa razón todos los años tiene que renovar la plantación para no quedarse algún año sin su querido espliego que recoge durante semanas antes de entregarlo en la iglesia.

Al entrar a “El espliego” se percibe el entusiasmo de Valero por la jardinería, pues tiene un cuidado jardín plantado por él mismo en el que no solo hay espliego sino también palmeras y olivos, y muchos ejemplares más, su propio paraíso bañado de espliego con vistas a Camara.

Los eldenses tienen una cita con los Santos Patronos y el característico olor a espliego esta medianoche en el templo de Santa Ana, tras el pregón de Susana Esteve. Después se realizará el saludo a sus patronos. La alborada pirotécnica desde el PERI pondrá fin a la noche que marca el comienzo de las Fiestas Mayores de Elda.

  

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