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Los baños no están adaptados y cuentan con puertas destrozadas | Jesús Cruces.

El colegio de educación especial Miguel de Cervantes arrastra deficiencias desde hace años: el edificio está obsoleto y no cumple las condiciones para dar cabida a personas con diversidad funcional, así lo denuncia su directora, Carmen Martínez. Desde 2006 ocupan el edificio que se encuentra en la avenida de Ronda de Elda, un espacio que, detalla, cuenta con pistas inutilizables, baños no adaptados, puertas rotas, accesos en mal estado o socavones, y es que en el cerca de medio siglo del centro, no se han hecho obras.

Antes de acceder al centro ya se aprecian a simple vista las deficiencias, pues el asfaltado cuenta con grandes badenes. Las instalaciones tienen casi 50 años y en el edificio se puede leer “colegio público Emilio Castelar”, anterior institución que ocupaba el centro.  La directora indica que en su interior se encuentran “baños totalmente inadaptados, duchas de menos de un metro de espacio, con puertas rotas, en las que no se puede bañar a los alumnos con movilidad reducida, tiene rampas con mucha pendiente que no cumplen la normativa, suelo roto, pistas deportivas inaccesibles, entre otras deficiencias”.

La situación no es nueva, el centro lleva en las mismas condiciones 12 años, tanto tiempo como el que lo llevan ocupando. Carmen Martínez indica que pese a que “cada semana desde conserjería se manda un escrito a la Concejalía de Educación para que adecúe el centro, para que haga lo más urgente para el bienestar de los alumnos, lamento decir que no han hecho nada, no se ha invertido ni un euro en mejorar estas instalaciones desde hace más de una década”. La directora del Miguel de Cervantes recuerda que en estos años Conselleria solo ha realizado un cambio en la claraboya del centro, pero desde “el Ayuntamiento poco se ha hecho más que costear la alarma tras los robos que sufrieron hace meses”, denuncia.

Las actuaciones que se realizan en el centro corren a cargo del conserje y de uno de los conductores de los autobuses quienes, hastiados ante la falta de soluciones, van poniendo parches a los problemas que, lamentan, no son suficientes. También ayuda el profesorado, directiva y familias, que hasta dan manos de pintura a las instalaciones, asegura Martínez.

Desde el recientemente creado grupo político Somos Elda, han querido acudir al centro para ver su estado y hacer un ruego al equipo de gobierno: “Que tenga al centro como una prioridad, que lo incluya ya en el Plan Edificant, pues esta situación no se puede alargar más”, lamenta la edil no adscrita y miembro de Somos Elda, Reme Soler. La concejala añade que incluso está tan mal señalizado el nombre del centro que “hace unas semanas un joven sufrió un ataque de epilepsia y la ambulancia dio la vuelta pensando que este no era el colegio porque leyeron Emilio Castelar, mientras el chico necesitaba atención médica, es increíble”. Desde Somos Elda creen que el Ayuntamiento debería invertir en este centro “en lugar de retirar una partida de 9.300 euros destinada a la mejora de centros educativos para destinarla a otras partidas”.

En el proyecto que se enviará al Plan Edificant se incluye reparar fontanería, electricidad, así como adecuar las instalaciones y hacer reparaciones en el mismo edificio. El alcalde, Rubén Alfaro, propuso hacer un edificio anexo y unir ambos centros, pero están a la espera, indica Carmen Martínez.


El acceso al centro cuenta con grandes socavones  | Jesús Cruces.

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