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Lamine Berete con la directora de Cableworld y los miembros de la plantilla, Manuel Berenguer y Cristina Rubio.

La empresa Cableworld contrató el pasado mes de marzo a dos jóvenes refugiados que llegaron en el Aquarius tras ser salvados de una muerte inminente en las costas de Libia. Se trata de Lamine Berete, de Guinea y Bakary Camara, de Senegal, ambos de 18 años. Fue la psicóloga sanitaria del Centro de Menores de Villena, Eva Ventura, la persona que actuó como mediadora hasta conseguir que estos de jóvenes que llegaron el 17 de junio a España fuesen contratados por la empresa eldense.

Eva Ventura formaba parte del dispositivo de emergencia de Cruz Roja que, junto a un grupo francófono, trabajó incansablemente con los refugiados que llegaban a Alicante, para después ser trasladados al Centro de Menores de Villena "Las Virtudes".

La psicóloga asegura que "se trata de dos jóvenes excepcionales que en tan solo siete meses han aprendido a hablar español". También destaca "la excelente acogida de Cableworld, empresa con sede en Elda que, tras conocer la problemática de estos dos jóvenes quisieron ayudarlos. Yo llamé a esta y a otras empresas, pero cuando les decía que se trataba de dos subsaharainos me colgaban el teléfono, entre ellas algunas fábricas de calzado, pero con Cableworld ocurrió todo lo contrario".

La labor de Eva Ventura era la de acompañar a Lamine y Bakary, y también se encargó de hablar con la directora de Cableworld, Beatriz Miralles, quien tras comunicar la propuesta a la plantilla de la empresa y obtener una aceptación total, decidió contratar a Lamine Berete en Elda y a Bakary Camara en Novelda. La directora explica que "tras conocer sus historias me tocó la fibra. Me emocioné, al igual que le ocurrió al responsable de Recursos Humanos, Manuel Berenguer y su esposa Cristina Rubio, ambos empleados de la empresa. Lo positivo es que toda la empresa se ha volcado con ellos, y les ayudaron a encontrar un piso para que vivan e incluso a montarlo".


Berete en su puesto de trabajo.

Lamine Berete estuvo diez días viviendo en condiciones muy duras: "En el barco había unas 130 personas, era pequeño y varias mujeres se tiraron al agua para salvar a sus hijos. En la patera estuve casi un día, pero decidí embarcarme porque mi familia es humilde y yo no encontraba trabajo. El dinero del pasaje lo conseguí trabajando en Argelia, me costó unos 5.000 euros. Tengo cinco hermanos, mi madre murió y me gustaría ayudar a mi familia. En Elda estoy feliz, he encontrado una familia y la gente de la empresa me trata muy bien, no podía imaginar que había gente tan buena".

Asimismo, Manuel Berenguer explicó que los dos jóvenes "aprenden rápido y estudian por la tarde en la Escuela para Adultos". Berenguer y su familia pasa con ellos parte de sus fines de semana, les han enseñado a hacer la compra y cuidar su nueva casa.

Por su parte, Bakary trabaja en Novelda. Su historia también es muy dura, pues intentó salir de África hasta en seis ocasiones en patera, pero ahora está integrado y contento con su nueva vida.

Casos dramáticos

Eva Ventura asegura que como psicóloga de emergencia se encontró con casos muy dramáticos en el Aquarius, como el de Lamine y Bakary “vivieron en condiciones de ilegalidad y en situaciones muy difíciles en países del Magreb. Libia a día de hoy es tierra de nadie, es un país que se encuentra gobernado por guerrillas que establecen su propia ley, por lo que fueron encarcelados en varias ocasiones por el color de su piel, sufriendo torturas y vejaciones. También presenciaron asesinatos y violaciones. Vivieron en condiciones insalubres y realizaron trabajos forzosos para poder conseguir dinero y cruzar el Mediterráneo. El migrar no es algo fácil, parece que son simplemente "negros" que llegan a las costas, pero el proceso migratorio lleva sus riesgos y puedes perder la vida en el intento. A veces es como una selección natural: llega el más fuerte o el que ha tenido un golpe de suerte”, afirma la psicóloga. Ambos jóvenes “traían un estado de ánimo ambivalente, estrés postraumático que se representaba con pesadillas recurrentes y sobre todo desorientación. La recepción del Aquarius creó mucho revuelo a nivel mediático, por lo que ellos no quedaron indiferentes ante este hecho”.

Eva Ventura junto a Bakary.

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