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Los participantes ensayan durante meses para la realización de la obra | Jesús Cruces.

La obra “El señor Don Juan Tenorio o dos tubos un real” es una cita ineludible para cientos de eldenses que cada 28 de diciembre disfrutan y ríen con esta representación teatral que se encuentra a punto de cumplir su centenario. Como manda la tradición, las bromas, la ironía y la actualidad local volverán mañana al Teatro Castelar con esta comedia de la mano del grupo de teatro de la Junta Central de Comparsas. Esta parodia de la popular obra de José Zorrilla la escribió el eldense Emilio Rico Albert en 1919, hace ya 96 años, y aunque cada edición es singular gracias a sus cantables, el texto se mantiene fiel a sus comienzos y conserva la misma frescura de antaño. Mañana 14 actores subirán al escenario dirigidos por Juan Sanchiz y Miguel Barcala, en dos funciones, a las 18 y 22:30 horas, cuya recaudación irá destinada a la Asociación Española Contra el Cáncer.

"Hacer reír no es nada fácil", admite Sanchiz, un objetivo que el grupo de teatro de la Junta Central se propone cada año con ilusión y creatividad, dando lugar a nuevos textos que consiguen arrancar carcajadas, haciendo que parezca sencillo. La representación tradicionalmente ha coincidido con el Día de los Inocentes, lo que ha permitido bromear sobre temas sensibles, pero siempre dejando claro que “no deseamos molestar ni ofender a nadie, sino tratar los temas locales en clave de humor”.

No obstante, aunque pocas, ha habido personas que no han encajado su humor. Barcala recuerda que en los más de treinta años que llevan haciendo los cantables “solo un alcalde se ha molestado: primero nos pidió ver el texto de la obra y le enseñamos otro, puesto que nunca desvelamos las sorpresas, y se molestó tanto al ver que hablábamos de su gobierno que nunca más volvió a ver la obra, incluso uno de sus concejales, que formaba parte de la banda de música, decidió que no volverían a participar en el Tenorio”.


Jorge Bellot y Luis Sanchiz durante la representación de 1961.

Si algo tienen claro es que la clave de su éxito es sorprender e implicar al público en sus bromas. Por esta razón, hasta hace unos años se hacían inocentadas a los espectadores, por ejemplo, Sanchiz recuerda cómo “el propio autor del Tenorio, Emilio Rico, decidió un año vender a todo el público las entradas en la fila 6 y la gente se peleaba por el asiento, son formas de divertidas de tomar el pelo"; mientras que Barcala añade que "nosotros regalamos 'una cena en cualquier lugar del mundo' y ganó una chica que estaba muy emocionada, así que cuando le sacamos el pícnic, su cara fue un poema, disfrutábamos mucho con estas bromas". Pero también ocurren cosas que no forman parte de la obra y que son tan cómicas que la gente cree que sí lo son. No hace falta viajar mucho en el tiempo, pues hace unos años uno de los actores se cayó del escenario, "fueron más de dos metros de altura, se rompió el brazo, y la gente se reía mientras en el escenario todos nos quedamos helados, pues sabíamos la verdad. Aun así, subió de nuevo y terminó la obra como pudo. Nadie creía que había sido un accidente hasta que finalizó la representación y lo dijimos". 

Ahora planean la vuelta de las inocentadas al público para introducirlo en su comedia, aunque afirman que solo es un proyecto de futuro, por lo que habrá que esperar a próximas ediciones. Cuando faltan poco más de 24 horas para volver al escenario, la obra está lista y no hay margen para la improvisación, pues desde el pasado mes de octubre trabajan sin descanso, escribiendo cantables y ensayando varias veces por semana para tenerlo todo bajo control.

Actualmente son cerca de veinte personas quienes ponen en escena el “El señor Don Juan Tenorio o dos tubos un real”, cifra que tanto Sanchiz como Barcala esperan que crezca en próximas ediciones. En este sentido hacen un llamamiento a la ciudadanía con el deseo de que nuevas generaciones continúen su legado, pues siempre existen bajas: “Necesitamos más gente, no es necesario que sean festeros, solo han detener ganas de pasarlo bien y ser valientes para subirse al escenario”, admite Sanchiz. 

No obstante, existe un único requisito, que sean hombres: "Es la esencia de la obra, es muy gracioso ver a hombres interpretando a mujeres, Emilio Rico lo decidió así para emular al teatro antiguo en lo que solo actuaban varones y nosotros queremos seguir su idea”, indica Barcala.


En la obra solo participan hombres | Jesús Cruces.

Por problemas ajenos a la dirección del Tenorio, a lo largo de sus 96 años de historia se ha dejado de realizar durante largos periodos, sumando más de 20 años en los que no se ha interpretado. El último periodo fue de 1989 a 1999 coincidiendo con la remodelación del Teatro Castelar, ya que siempre han tenido claro que “la obra no se puede realizar en otro lugar, el teatro es el lugar perfecto”, asegura Barcala.

Son muchas las personas que durante estos días bromean y tratan de descubrir qué temas se abordarán en la nueva edición del Tenorio. Mañana podrán descubrirlos, aunque Miguel Barcala da una pista: “Quien quiera saber qué temas se van a tratar solo deben estar atentos a la actualidad local y nacional”. Habrá que esperar para descubrir cómo vuelven a sorprender con "El Señor Don Juan Tenorio o dos tubos un real".

El Tenorio a través de la historia en imágenes

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