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El número 68 de Murillo ha tenido que tapiarse debido al mal estado tras ser desvalijado | Jesús Cruces.

Son muchos los vecinos del barrio Nueva Fraternidad que aseguran estar "hartos de la situación de inseguridad que hay" y aseguran que se plantean tomar medidas como realizar una manifestación ante el Ayuntamiento para que "se tomen medidas contra la delincuencia del barrio". Las calles más afectadas son Fray Luis de Granada, Murillo, La Paz y Vicente Blasco Ibáñez, así como los alrededores del parque Nueva Fraternidad.

El desencadenante que ha hecho a los vecinos decir "basta ya" es el robo a punta de navaja que sufrió una tienda de la zona el pasado lunes, que no ha sido el único. Si bien es cierto que los vecinos afirman que un barrio no puede vivir con miedo, una de las afectadas asegura que "lo que no puede ser es que nuestros hijos salgan y tengamos miedo de su vuelta, es muy duro tener que estar pendiente, mirando por el balcón por si le pasa algo en tu propia calle".

Al parecer desde hace de unos años se han instalado en la zona ciudadanos que "traen muchos problemas", un ejemplo es lo ocurrido en el número 68 de la calle Murillo, pues en apenas cinco años el edificio ha pasado a encontrarse en estado ruinoso debido a que varios "ocupas" decidieron entrar y llevarse todo lo que pudieron, desde muebles hasta ventanas, obligando a una de las vecinas que residía en el edificio a marcharse por temor. El Ayuntamiento, tras las quejas de los vecinos, y debido al mal estado del edificio tapió y valló el inmueble por riesgo de derrumbe, por lo que ahora los vecinos deben caminar junto al tráfico. Lejos de solucionar el problema, estos delincuentes abrieron un agujero desde una de las escaleras colindantes para terminar de desvalijar el edificio.

Otra de las afectadas ha asegurado a Valle de Elda que "crean sus propias inmobiliarias. Controlan las viviendas que se han quedado vacías y puedes escucharles sin pudor, desde las ventanas o balcones, hablar con amigos y decirles 'me ha quedado libre un primero o un segundo'. Hace poco intentaron entrar forzando la puerta de un piso vacío y cuando un vecino los descubrió se excusaron asegurando que les mandaba Servicios Sociales, lo cual es totalmente falso, es una situación inaguantable".

Lo único que los vecinos quieren es que vuelva la tranquilidad a Nueva Fraternidad, "era uno de los mejores barrios, una zona de trabajadores, muy sano, ahora se ha malogrado, no se puede vivir", lamenta una mujer. Por ello antes de tomar medidas como realizar una manifestación pedirán reunirse con el edil de Seguridad Ciudadana, José Antonio Amat, para ver qué se puede hacer al respecto, aunque creen que "la única solución es que aquí se instale una pequeña comisaria".

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