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Los pequeños del edificio Elda vivieron con ilusión la llegada de Papá Noel | Jesús Cruces.

Desde hace 16 años, Rosa Alonso, se ha ganado el cariño de todos los vecinos del edificio Elda, uno de los más emblemáticos de la ciudad por ser el más alto, ubicado en la avenida Chapí, gracias a su simpatía, buen trato y a su trabajo. Rosa es la portera de este edificio de 16 plantas y 80 viviendas, la que recibe a los vecinos con una sonrisa cada día, ya sea mientras limpia en algún rellano o cuando está en su portería, ella es quien vela por el bienestar de todos, se encarga de que todo esté en orden y siempre con simpatía, por ello los cientos de vecinos que viven en este edificio la aprecían mucho, desde los más pequeños, que se quedan en el rellano muchas tardes para hacer los deberes con ella, hasta los más mayores que cada mañana y cada tarde le bajan la merienda para charlar y agradecerle todo lo que hace por ellos.

A lo largo de casi 20 años Alonso ha visto crecer a una gran parte del edificio, los pequeños con los que jugaba ya tienen hijos y, estos la quieren tanto como lo hacían sus padres. Tal es así que rara es la ocasión en la que en la portería no se ve algún dibujo colgado, regalo de algún pequeño vecino. Por ello, un día, el presidente de la comunidad y marido de Rosa,  Joaquín Arroyo, tuvo una idea con el único objetivo de fomentar la convivencia vecinal, de disfrutar de una tarde diferente con todos los vecinos y devolverle parte de todo el cariño que esta familia ha recibido por parte de los vecinos durante tantos años. 

Arroyo comenzó así hace ya cinco años lo que ya se ha convertido en una tradición en la comunidad, cada Navidad celebrán un concurso de dibujo de las fiestas en los que participan todos los niños de la escalera que lo deseen. Los cuadros se exponen en el rellano del edificio para que todos los vecinos puedan apreciarlos y el concurso culmina con la visita del mismísimo Papá Noel al edificio, quien en la planta baja, junto los ascensores, reparte regalos a todos los niños que han participado en el acto. Cada año un vecino se viste de Papá Noel, para imiplicarse en la actividad, que se ha ido celebrando esta actividad con más afluencia de vecinos, niños y mayores disfrutan de este entrañable evento que consigue unir lazos y que todos sean una gran familia.


La portera del edificio, Rosa Alonso, se encarga de organizar este acto | Jesús Cruces.

Y es que lo que en un primer momento comenzó con un par de botellas de mistelas y unos polvorones, por inciativa de Rosa, se ha convertido en una gran fiesta, pues se decora todo el edificio, los vecinos bajan diferentes dulces para merendar todos en hermandad, lo que hace muy feliz a Rosa.

Por desgracia, Arroyo falleció el pasado mes de enero, pero en la escalera no han dudado en continuar con su legado, por ello este año para rendirle un sentido homenaje así como para arropar a Rosa Alonso en estas, sus primeras navidades sin su esposo, todos los vecinos han acordado darle su nombre, Joaquín Arroyo, a este concurso. Para no olvidar nunca el esmero y la devoción que este sentía por la comunidad. Su esposa afirma que está muy agradecida con todos los vecinos, pues desde que comenzó su trabajo no hay un día en el que reciba el cariño de todos, y en estos momentos, ha vuelto ocurrir. 

El pasado viernes 23 de diciembre la comunidad volvió a celebrar esta actividad. Poco antes de las 20 horas los niños, acompañados de sus padres, esperaban emocionados la llegada de Papá Noel, quien llega desde la terraza, 16 pisos más arriba, por el ascensor para entregar los regalos a los niños. Los padres sonrientes fotografiaban el momento. Y una vez concluyó la entrega de regalos niños y mayores no se marcharon, sino que  disfrutaron de una merienda unidos, charlando, riendo, felicitándose las fiestas mientras los más pequeños correteaban por el edificio, llenando de vida y alegría cada rincón del edificio. 

Esta tradición seguirá recordando a su creador, Joaquín Arroyo y a su esposa, Rosa Alonso, quienes con tanto cariño han conseguido unir a la comunidad de uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. 


Los adultos también disfrutan con este encuentro | Jesús Cruces.

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