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Los vahos con agua caliente ayudarán a reducir los síntomas

Llevamos unas semanas en la que abundan los casos de tos y estornudos en la clínica. Nuestros clientes vienen comentando que su perro tiene tos, estornudos o que parece que se ha tragado algo y no puede expulsarlo. Son síntomas referidos a una laringotraqueitis infecciosa canina y, por lo que parece, hemos tenido una epidemia de gripe canina.  En este artículo vamos a hablar de esta enfermedad, de cómo afecta al perro, de cómo se transmite, de su diagnóstico y de acciones para prevenirla. 

Se trata de un proceso infeccioso muy contagioso que se localiza en las vías respiratorias altas (nariz, faringe, laringe y tráquea) y, en casos más graves, puede afectar a bronquios e incluso a pulmones.

El contagio se produce por contacto entre animales afectados o que paseen por zonas donde ha habido algún perro enfermo que haya dejado sus secreciones, como moco o baba. El periodo de incubación es de tres a cinco días por lo que no aparecerán los síntomas de forma aguda después de haberse contagiado tras del paseo o una estancia en residencia.

Los principales agentes implicados son el adenovirus 2, el virus de la parainfluenza y la B. bronchiseptica. Otros agentes menos frecuentes pero que nos complicarán el proceso son micoplasmas, herpesvirus caninas o cepas del coronavirus canino.

La aparición de la enfermedad suele ser estacional coincidiendo con temperaturas bajas o variaciones de temperatura a lo largo del día. En cuanto a los síntomas clínicos, la enfermedad causa la aparición de estornudos, secreción líquida transparente por nariz (catarro nasal), tos seca que puede producirse cuando el animal se mueve, tira de la correa, ladra. Y si avanza la enfermedad, esta tos la veremos incluso cuando el animal está tranquilo y puede que se despierte frecuentemente a lo largo de la noche con una tos seca y fuerte y despierte a toda la familia.

El diagnóstico lo realizaremos en base a la aparición de una tos brusca o que ha evolucionado en pocos días. La mayoría de dueños nos comentarán que se ha tragado algo y que parece que lo quiere tirar. Será más frecuente en perros que se relacionan con otros durante el paseo, que se mojan en el paseo, que han estado en residencias, que hemos adquirido o recogido de una protectora.

En cuanto al tratamiento, dependerá de cada caso y por ello usaremos diferentes fármacos. También serán muy importantes medidas de manejo como restringir los paseos por unos días, cambiar la correa por un arnés, usar vaporizadores o nebulizadores o vahos en el baño.

Para prevenir esta enfermedad, existen diferentes vacunas en el mercado, como la vacuna intranasal, que proporcionará una inmunidad local contra los principales agentes que producen la enfermedad. Habrá determinados individuos con enfermedades crónicas o perros que suelen ir con frecuencia a residencias o estar con contacto frecuente con otros perros, a los cuales recomendamos su vacunación.