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Saludo apropiado

Amigos, siguiendo con los ejercicios de la semana pasada que nos pueden ayudar a reducir la ansiedad por separación con nuestro perro, en este artículo os quiero describir cinco acciones que podéis seguir en vuestra rutina con el perro para conseguir que se encuentre tranquilo, seguro e independiente.

Interacción siguiendo tus indicaciones

Es importante que tú decidas cuando quieres interaccionar con tu perro. No permitas que el perro te imponga cuando debes prestarle atención. Decide previamente cuando quieres interactuar con él y realiza actividades impredecibles y amenas; un buen ejemplo sería un circuito de Agility o salir al Parque para Perros de Elda donde hay juegos apropiados para él. Recuerda que eres tú quien debe decidir el momento para realizar la actividad, no en respuesta al comportamiento del perro.

Acariciar a un perro

Rechaza comportamientos de demanda de atención

Si el perro viene hacia ti en demanda de atención mientras tú estás realizando otra actividad como ver la televisión o leer un libro, ignóralo y continúa con lo que estabas haciendo. Cuando consideres que quieres interaccionar con el perro, puedes acariciarlo, pero nunca en respuesta a sus peticiones.

Salidas tranquilas

Si tu perro se muestra nervioso o muy ansioso cuando ve que vas a salir de casa, lleva a cabo tu ritual de salidas unos 20-30 minutos antes de la hora prevista para salir, por ejemplo, coge el bolso, ponte el abrigo, abre la puerta y di adiós al perro pero evita las despedidas largas y dramáticas o frases como "se bueno mientras estoy fuera", ya que puede incrementar el drama de tu marcha y hacer que se desencadene la ansiedad. Luego durante los 20-30 minutos previos a tu salida, compórtate como si el perro no estuviera en casa. Evita mirarlo o interactuar con el y haz cualquier otra actividad antes de marcharte, como hablar por el móvil, regar las plantas o lo que se te ocurra. Una vez que el perro se haya calmado, sal de casa sin prestarle atención.    

Fomenta un saludo apropiado

Cuando regresas a casa y el perro acude a la puerta corriendo a saludarte, ignóralo si demuestra un comportamiento efusivo o demasiado nervioso que busque llamar tu atención. Incluso el sonido de tu voz o el simple contacto visual se pueden considerar como un premio para el perro si está demasiado nervioso. Solo debes prestarle atención cuando el perro se haya calmado y reforzar positivamente el comportamiento correcto y tranquilo acariciándolo.

Comprueba sus señales emocionales al prestarle atención

Asegúrate de que interactúas con el perro en el momento adecuado basándote en las emociones y comportamientos del perro. Interactúa con él solo cuando se muestre tranquilo y controlado. Si el perro comienza a alterarse, deja de interaccionar con él hasta que se calme de nuevo.  

Fuente: Elanco, Plan de Modificación de Conducta.