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El pasado sábado se realizó en Elda un acto en recuerdo de las víctimas | Jesús Cruces.

Después de varios meses publicando cada semana artículos en el presente blog, esta semana me he visto en la obligación de modificar todo lo que tenía preparado. Estos días pasados supongo que para todos han sido impactantes. Tenía finalizado un artículo sobre “el brindis y su significado”. He decidido dejarlo para publicarlo cerca de las navidades, porque después de lo sucedido en nuestro vecino país pienso que por respeto debía de dejar de lado cualquier mención a la palabra brindis, porque la verdad es que no estamos para muchas fiestas y menos para alzar una copa y brindar.

Posiblemente los españoles, en especial los más mayores, somos a los que menos consigue impresionarnos cualquier atentado terrorista, debido a que los hemos estado viviendo desgraciadamente durante muchos años. Pese a todo, el impacto que nos produce ver a cualquier ser humano que ha perdido la vida por la violencia y el odio de otros, nos hace reflexionar y preguntarnos ¿Qué se ha hecho mal para llegar a esta situación? ¿Existe alguna solución? ¿Estamos seguros? ¿Cómo vamos a acabar? Y un sinfín de interrogantes que al final consiguen que te encuentres triste, desolado, desorientado y cuantos adjetivos quisiéramos añadir ante tan horrenda situación.

 

Pese a todo, cada palabra, cada nombre, cada lugar, cada persona a que le mostremos nuestro apoyo, cada letra que podamos escribir, cada consejo que podamos dar o recibir, contribuirán a superar estos momentos tan amargos en los cuales nos encontramos.

Tenemos que seguir con la mirada puesta hacia adelante, mantener la confianza hacia nuestros semejantes, intentar buscar todas las soluciones que tengamos a nuestro alcance, porque por encima de todo y pese al esfuerzo de algunos para que no lo logremos, nuestro futuro no está escrito, nadie con su violencia puede influir en nuestras decisiones, porque de ellas nuestras familias y el resto de la comunidad a la que todos pertenecemos dependen para su existencia y evolución.

Son las 20:15 horas del domingo 15 de febrero del 2015, estoy solo en mi oficina, me encuentro triste, desolado por todo lo ocurrido, preparo el presente artículo y a la vez reflexiono por el futuro que nos depara. Pese a querer sacar algo positivo no lo consigo, me siento infeliz, siento dolor por todos aquellos que han perdido su bien más preciado, la vida, por todas esas familias destrozadas, por esos padres que no volverán a ver a sus hijos, por esos niños que han quedado huérfanos y que el resto de sus vidas se harán siempre la misma pregunta: ¿POR QUÉ?

PD: Quiero dedicar el presente artículo a todos los fallecidos, como de igual manera a sus familias y al pueblo francés. Vaya desde aquí mi reconocimiento y respeto a todos en estos difíciles momentos.