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Comienzo la redacción de este artículo y todavía continúo dudando si el título que le he querido dar es el más acertado.

Está finalizando el presente año y en pocas horas dará comienzo el 2016, todos queremos tener esperanza en cada uno de los sectores y deberes que desarrollamos, en mi caso el de la hostelería. Deseamos que ese pequeño incremento de trabajo que he venido observando en los pasados meses se mantenga o que siga en aumento. Supongo que el afán de cada uno es ser positivo, ese es mi caso, pero también debo de reconocer que ese optimismo que se debe de mantener en ocasiones se nos viene abajo, los motivos pueden ser por compañeros o amigos que realizan tareas en diferentes gremios y los observas abatidos, tristes, cabizbajos y sin alegría. Trato de sacarles una lectura positiva de lo que me comentan, quiero transmitirles otra actitud, cambiarles el modo en que ven las cosas, pero debo de reconocer que en la mayoría de las ocasiones soy incapaz de lograrlo.

Me gustaría que con la llegada del nuevo año y contando con el permiso de mis queridos lectores, hacerles llegar a todos una declaración de buenas intenciones, pudiendo observar y también hacernos partícipes en estos trescientos sesenta y seis días que tenemos por delante para lograr afianzarnos. Donde nuestra familia, nuestra ciudad y nuestra provincia sean reconocidas en cualquier nivel o estamento, porque Alicante es una región que cuenta con todos los medios para triunfar en casi todos los sectores de la economía, desde el gastronómico al sector del calzado y la marroquinería, pasando por el agrícola, turístico, de fiestas, y un largo etcétera de medios y actividades, las cuales nos hacen soñar para conseguir un trabajo bien diseñado y realizado. Cuidando entre todos de la amplia oferta de servicios que poseemos, en esta parte de España a la que pertenecemos, que se consolide con el paso del tiempo y logremos ser un referente a nivel nacional e internacional, que pienso que es el lugar donde debemos de estar.

Como les decía al comenzar el presente artículo con el que quiero finalizar el 2015, dudo sobre su título, pero el ¿y ahora qué? Nos debería hacer reflexionar a todos; y pese al esfuerzo que hemos hecho en estos años atrás para salir de la crisis en la que estamos inmersos, debemos  continuar con nuestra labor, intentar ser una referencia y un ejemplo para el resto, porque siempre nuestra actitud positiva y las lecciones aprendidas del pasado, nos servirán para construir un gran futuro.

FELIZ 2016 AMIGOS