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Imagen de la iglesia tras los trabajos | Jesús Cruces.

Los trabajos de reparación de las dos torres de la iglesia de Santa Ana se ejecutaron con diligencia para que el templo luciera remozado y sin andamios antes de la llegada de las fiestas de Moros y Cristianos. La Oficina de Ingeniería Técnica Amat y Maestre ha sido la encargada de llevar a cabo el proyecto, así como la dirección de la obra, que ha consistido en el acondicionamiento de las dos torres, dentro de la segunda fase de reforma de la iglesia, proyecto cuyo coste ha sido de 138.000 euros. El desprendimiento de piedras de las pilastras torneadas que adornan el campanario provocó que se vallara la zona.

El templo luce ya en perfectas condiciones, por lo que la procesión del Corpus Christi el pasado domingo se pudo celebrar con normalidad. Ahora le toca el turno a las fiestas de Moros y Cristianos en honor de San Antonio Abad, de manera que la entrada y la salida de la imagen del Santo se podrá realizar sin obstáculos que impidan el acceso a la iglesia de Santa Ana.

La obra se ha financiado con un préstamo por valor de 110.000 euros, cantidad a la que se suma la aportación de un 20 por ciento de su coste por la Diócesis de Orihuela-Alicante, así como las donaciones de feligreses y socios. El párroco de Santa Ana, Juan Agost, anunció que para recaudar dinero próximamente van a llevar a cabo una campaña de recogida de fondos y un concierto en el Teatro Castelar.

Los trabajadores realizaron su labor a las alturas | Jesús Cruces.

El arquitecto técnico, Miguel Rico Martínez, y el ingeniero técnico, Victor Amat Guarinos, explicaron que la reparación acometida desde finales de marzo ha consistido en el saneamiento de las columnas, el mantenimiento del tejado y el picado de la fachada, además de "habilitar y restaurar el acceso al reloj que resultaba peligroso porque era de madera y se ha sustituido por una escalera metálica. También se ha recompuesto la parte externa perimetral del reloj", dijo.

Como se recordará, los alrededores de la iglesia se vallaron el pasado mes de enero cuando se produjeron los primeros desprendimientos de la parte decorativa de las columnas o pilastras del campanario, que cayeron a la vía pública generando cierta alarma. Además, en esta segunda fase de reforma se ha hipermeabilizado una parte por la que entraba el agua, se ha reparado el tejado, las cornisas y parte de la fachada, así como las columnas de las torres.

Lo más llamativo de estos trabajos ha sido que "ante la imposibilidad y coste que suponía la colocación de andamiajes exteriores, todo se ha hecho mediante trabajos verticales gracias a escaladores que afianzados con cuerdas se ocuparon de hacer las tareas de albañilería", como pudieron apreciar los viandantes desde la calle, tarea que ha sido obra de la empresa Trabajos Verticales EDIMAC, mientras que el constructor ha sido Pavasal Empresa Construcción S.A.

La iglesia de Santa Ana data de 1944, por lo que hacía algún tiempo que era necesario acometer su reforma, pero "todavía queda pendiente una tercera fase del proyecto de recuperación de las fachadas laterales del templo y abrir un acceso por la calle San Francisco para facilitar la entrada de las imágenes al templo. También se han arreglado las grietas que había en la cúpula", explicó el párroco Juan Agost.

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