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El habla de Elda

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Algunos viejos cagalderos decían, con sorna, que el río Vinalopó, más que un río, era un escurrimble.

La palabra escurrimble, típica del habla eldense, en este contexto tiene el sentido de lo que en castellano general se llama ‘riachuelo’, ‘arroyo pequeño’ o ‘regato’, 'una corriente de agua de poco caudal'.

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“Voy a arrociar la calle pa salirnos luego al fresquico”

Arrociar, arrogiar y rogiar, son términos utilizados en nuestra habla eldense para designar la acción de rociar o baldear la entrada de la puerta de la casa con la función de que ‘no se levante polvo y refrescar’.

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 “¡Ves, nene, eso t’ha pasao por meterte a manifasero! Has querido arreglarlo y lo has roto”.

“¡Estamos hablando entre nosotros, no seas manifasero que a ti ni te va ni te viene!”

Manifasero, -a en la pronunciación tradicional, aunque hoy también oímos manifacero, es un adjetivo que tiene el significado general de 'entrometido, enredador, mangoneador, metomentodo, aquel que se mete en asuntos o conversaciones que no son de su incumbencia para dirigirlos o controlarlos, etc'. Su origen está en el catalán manifasser (también tenemos la variante manifesser) y en el aragonés manifacero (también manifecero), voz que llega a estas tierras tras la conquista cristiana en el siglo XIII. Manifasser la encontramos en pueblos valencianohablantes vecinos y manifacero en los castellanohablantes, así como en Murcia y zonas aledañas.

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“¡Qué bonica es esta cagarnera y qué bien canta!”

Traemos un pajarico que en castellano general es conocido como jilguero o colorín, pero en Elda lo llamamos cagarnera. La palabra valenciana cagarnera como la murciana cavernera son variantes del catalán general cadernera, que a su vez se originó por una metátesis (cambio en el orden de los sonidos) de cardenera, que probablemente viene de una forma latina *carduelaria, derivada de carduelis influida por el verbo cagar, según el DCVB (Diccionari Català-Valencià-Balear). La Gran Enciclopèdia Catalana dice sobre su etimología que puede deberse a una probable síncopa y disimilación de *carderinera, derivada de card 'cardo' por la costumbre de esta ave de picotear las semillas de esta planta.

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“¡Iraaa, pero si te has quedao hecho un chulaín!”

El pajarico que vemos en la imagen es conocido con el nombre de gorrión en castellano general, pero en el habla tradicional de Elda lo denominamos chulaín. Hace tiempo que intuíamos que podría provenir del verbo valenciano xiular 'silbar', pronunciado a veces "xular" (la x corresponde al sonido de la ch castellana) más el sufijo -ín, castellanización del sufijo valenciano , que encontramos en la palabra teuladí (pronunciado muchas veces “teulaí”, 'gorrión' en valenciano, palabra derivada de teulada 'tejado'. Cuando leímos el libro del profesor Vicent Beltran i Calvo sobre el nombre de los pájaros en las comarcas valencianas del sur, nos llevamos la sorpresa de que había llegado a la misma conclusión.

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¡Ya está la novachera en la ventanica! ¿Creerá que no la vemos?

En Elda diríamos que la "vieja del visillo" es una novachera que se pasa el día novacheando. El adjetivo novachero, ra y el verbo novachear eran muy usados en el habla tradicional de nuestra población, aunque, como tantas otras palabras, cada día se escuchan menos. Novachero, ra equivale al castellano 'curioso, fisgón' con ánimo de contar chismes (chismoso) y por tanto novachear es 'curiosear, fisgar' para después 'chismorrear' con malas intenciones.

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Cuando éramos mañacos nos encantaba argunsarnos, ¿sabéis lo que significa “argunsar? Vamos a explicarlo:                                                                                                                                                    

En el habla tradicional de Elda tenemos el verbo argunsar, usado más en su forma pronominal argunsarse, para designar lo que en castellano general conocemos como 'columpiar'. El artefacto donde uno se argunsa se llama “argunsaera (argunsadera). También hemos oído la variante algunsarse,  por una cuestión fonética (neutralización entre la r y la l implosivas).

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Camal

“¡Parece que vas a regar con esos camales tan cortos!”

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Continuamos esta semana rescatando dos palabras que seguramente muchos no habrán oído, pero que han formado parte del habla tradicional eldense y que quizá personas ancianas todavía recuerden y utilicen.

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Ababol

“¡Mira que eres ababol!”

Continuando con nuestra inmersión en el habla eldense, esta semana vamos a recordar una palabra que, por desgracia, está cayendo en desuso: ababol (amapola).  Probablemente las generaciones más jóvenes no la hayan oído y los de más edad puede que la hayamos escuchado a personas mayores.

Acerca del autor

Autores: Antonio Gisbert y María Dolores Marcos

Las casualidades existen, y así es como Antonio Gisbert Pérez y María Dolores Marcos Vila nos hemos conocido. El interés por Elda, sus gentes y costumbres es lo que ha propiciado que, por causalidad, ambos quisiéramos recuperar el habla popular de Elda, esas palabricas cagalderas que escuchábamos desde la cuna y que nos fueron transmitidas por generaciones anteriores de eldenses que amaban su pueblo.Esta huella dejada por nuestros antepasados, bien a través del lenguaje escrito y especialmente del lenguaje oral, transmitida de generación a generación, es una habla que sigue viva, que perdura a través del tiempo.

Sentimos que es nuestro deber y nuestra obligación dejar testimonio del habla de Elda a través de estas publicaciones y querer, sin pretensiones, que la forma de expresarnos en nuestro pueblo siga perdurando en el tiempo y conocida por las generaciones posteriores.Nuestro habla tradicional es una seña de identidad, nos caracteriza como miembros de un mismo colectivo y nos asegura su continuidad a lo largo de nuestra historia futura. Queda pues mucho trabajo, mucha tradición oral por estudiar y divulgar todavía y es nuestro deseo que os sintáis partícipes de este proyecto.

Estáis todos invitados. ¡HABLEMOS CAGALDERO!

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