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6 AGO 2020 Fundado en 1956
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Es un sistema de vinificación de los granos de uvas enteros, los cuales son introducidos en unos depósitos de fermentación que se encuentran llenos en una atmósfera de dióxido de carbono. Debido al peso de los racimos, los que se encuentran en la parte inferior del depósito se rompen y se consigue de esa forma que se libere parte del mosto, el cual inicia un proceso de fermentación en su interior, proceso que es conocido con el nombre de intracelular.

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“Nunca se debe ordenar leer un libro a nadie. Lo mejor es sugerir, mostrar, indicar aquellos libros que nos parecen los mejores para que nuestros hijos y alumnos, se diviertan y aprendan” 

Gianni Rodari

En la encuesta que mencionaba hace dos semanas, el 23% de los encuestados declaraba que sus padres les leían a menudo cuentos en la infancia y un 20% que sólo de vez en cuando. Les obligaban a leer en el colegio o en el instituto al 48% y al 42% le animaban a leer habitualmente. Lo que indica que no debemos dejar de promover el hábito lector ni en [email protected] [email protected] ni en [email protected] [email protected]. Desde casa y desde las escuelas, el acuerdo es unánime, los debemos animar a leer. Pero ¿cómo? Y a leer ¿qué? 

Como amar o soñar, el verbo leer no soporta el imperativo, la imposición, la obligatoriedad. Lo dice, además de Rodari en la entrada de este artículo, Daniel Pennac al comienzo de su libro Como una novela, imprescindible para conocer y valorar los aspectos a cuidar para estimular a la lectura o nuestros derechos como lectores. A los padres y las madres es bueno que nos vean leer, que les leamos cuentos, poemas e historias, que les contemos cuentos, que incluso compartamos lecturas con ellos o nos interesemos por las que ellos realizan, que los acompañemos a la biblioteca del barrio para hacernos el carnet de préstamos o que nos acerquemos con ellos a la librería, que analicemos juntos pasajes o párrafos para ellos significativos y que, además de leer, también los animemos a escribir. Estas son, entre tantas otras, algunas de las pequeñas cosas que podemos hacer para animar a leer a [email protected] [email protected] Respetar sus gustos, su ritmo lector, su decisión de no terminar un libro si no les llena y evitar minusvalorarlos por no leer lo suficiente o aquello que para nosotros es imprescindible, son actitudes básicas para promover un buen hábito lector.

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Cuando me decidí a abrir un perfil de Twitter hace ya algunos años no tenía una idea muy clara de las posibilidades de una herramienta que restringe hasta 140 caracteres lo que quieres decir. Tal exigencia de concisión, comparada con las posibilidades que ofrecen otras redes sociales, si calificamos a Twitter como una de ellas, cosa discutida, parecía más una limitación que una ventaja. Hoy en día, pese a enfrentarse después de 10 años desde su lanzamiento a algunos problemas en cuanto a su expansión en un ámbito tan competitivo, Twitter cuenta con aproximadamente 300 millones de usuarios y se ha convertido en una de las páginas visitada con mayor frecuencia.

Por encima de los números, me gustaría hablar de algunas utilidades de Twitter que encuentro, después de un tiempo utilizándolo, para muchos y muchas docentes que pueden desconocerlo.

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El pollo admite tantas posibilidades: guisado, en salsa, al horno, a la plancha… está riquísimo como se haga, pero esta salsa es para chuparse los dedos. Esta receta también es heredada de mi familia, quizás sea de las primeras que apunté en mi recetario.

Ingredientes: 

  • Aceite de oliva virgen extra
  • Jamoncitos de pollo
  • Cebollas tiernas
  • Tomates cherry
  • 3 dientes de ajo
  • Perejil
  • Piñones
  • ½ vaso de coñac
  • 1 cucharada sopera de azúcar
  • Sal
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Si a veces nos llama la atención, a quienes ya tenemos unos años, que nuestras madres o padres expriman todas las posibilidades de sus teléfonos móviles, la sorpresa se torna mayúscula cuando comprobamos su pericia en el manejo de los emoticonos que salpican  sus mensajes. Y, sin embargo, no deberíamos extrañarnos tanto considerando que la relación de ideas y emociones con dibujos o imágenes es algo ancestral cuyos vestigios se remontan a las pinturas rupestres. Tanto las y los más pequeños como los y las mayores compartimos ese pensamiento visual, fundamentado en el hecho de que la mayoría de las personas utilizamos la vía visual como preferente para percibir nuestro mundo e interactuar con él.

Recientemente, el CEFIRE de Elda organizó una formación, una jornada condensada de un día tutorizada por Philippe Boukobza acerca del pensamiento visual, también suele aparecer en su versión en inglés, visual thinking, esto es, la forma de procesar y comunicar información mediante el uso de imágenes (dibujos muy sencillos y reconocibles, conectores gráficos y algunas, muy pocas, palabras. ¿Para qué? Con el fin de entendernos mejor, de comprender y analizar soluciones o proyectar nuevas visiones e ideas sobre los problemas de siempre, abundan sus utilidades.

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Hoy os propongo una tarta muy conocida, la famosa tarta tres chocolates. No necesita horno, es fácil de hacer y hará las delicias de niños y mayores. Esta tarta consiste en una base de galleta y tres capas de chocolate;  puro, con leche y blanco. ¿Quién se resiste?

Ingredientes:

  • Para la base: 1 paquete de galletas, 100 gramos de mantequilla y un chorrito de leche.
  • Para la capa de chocolate negro: 150 gramos de chocolate negro de repostería, 250 gramos de leche (un vaso grande), 250 gramos de nata para montar, 50 gramos de azúcar y un sobre de cuajada.
  • Para la capa de chocolate con leche: 150 gramos de chocolate con leche, 250 gramos de leche, 250 gramos de nata para montar, 50 gramos de azúcar y un sobre de cuajada.
  • Para la capa de chocolate blanco: 150 gramos de chocolate blanco, 250 gramos de leche, 250 gramos. de nata para montar y un sobre de cuajada. (A esta capa no se le añade azúcar, ya que el chocolate blanco es más dulce).
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Existe mucho misticismo en relación a cómo se debe de servir el vino; lo cual ha llevado en innumerables ocasiones a tener ese miedo o el sentido del ridículo a la hora de seguir unas reglas para su servicio, no disfrutando de una copa por la famosa frase “¿Qué dirán?”.

A continuación les voy a citar unos cuantos consejos para quitar ese temor cuando se asiste a cualquier acontecimiento en un restaurante.

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-LO BUENO SI BREVE-

Lao Tse y Confucio

Nuestra era vino precedida por el florecimiento de importantes civilizaciones que, además de otras muchas cosas, aportaron una nueva visión del mundo. Sin los avances en Egipto y Mesopotamia, sin la perspectiva  védica o brahamánica de los hindúes o la sabiduría de los chinos más antiguos, resultaría difícil entender el surgimiento del pensamiento filosófico en torno al siglo V a.d.C. tanto en el lejano oriente (Taoísmo, Confucianismo, etcétera) como en el mundo occidental (Siete sabios, presocráticos, Sócrates, Platón, etcétera). Elegir a Lao Tse en representación de todos ellos es aleatorio, pero no cabe duda de la originalidad de su visión y del estilo tan personal e innovador que utilizó.

Nada de lo que sabemos sobre él es seguro. Ni su nombre siquiera, que significa “Anciano Maestro”. Los expertos se decantan por ubicarlo en el siglo IV a.d.C., contemporáneo de Confucio aunque mayor que él. Parece ser que fue archivero de la biblioteca imperial y es ahí donde coincidirá con Confucio y discutirán durante meses sobre su diferente modo de entender el mundo, reprochándole el taoísta su estilo pomposo y grandilocuente. Otra leyenda sostiene que, tras renunciar a su puesto harto de las intrigas palaciegas, al cruzar el paso fronterizo el guardián le pidió que antes de marcharse al destierro en las montañas se quedase un año en su casa y dejase constancia escrita de su sabiduría, que hasta entonces había transmitido de forma oral únicamente. Así nacería el Tao Te Ching  (Libro del camino y la virtud) o simplemente Libro del Tao, aunque los especialistas -como en el caso del Antiguo Testamento- hablan de un texto escrito por varios autores anónimos y al menos en dos momentos diferenciados.

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Manuscrito de una comedia de Lope de Vega

He aquí una pregunta que antes o después el escritor se formula y cuya respuesta no es unánime. Dos ejemplos diametralmente opuestos entre muchos posibles: si Lope de Vega escribió según él mil quinientas comedias aunque se hayan conservado unas quinientas, al poeta Jaime Gil de Biedma le bastó con publicar cuatro libros de poemas para ejercer una influencia en sus herederos ya legendaria. El ínclito Joseph Joubert (1754-1824) recomendaba una posición comedida: “Escribiendo demasiado arruinamos nuestro espíritu; no escribiendo, lo oxidamos”.

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Hoy voy a compartir con vosotros la receta para hacer una coca de verduras y anchoas. Un auténtico manjar para los que nos gusta la verdura; y para los que no, es una forma de comerla “disfrazada”.

   Ingredientes para la masa:

   - 50 gramos de aceite de oliva

   - 50 gramos de manteca de cerdo

   - 100 gramos de agua

   - 300 gramos de harina de fuerza

   - 20 gramos de levadura fresca prensada

   - 1 cucharadita de sal

   - 1 pellizco de azúcar  

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El vidrio es un material esencial para el envasado del vino, dentro de cada botella maduran y desarrollan todo su bouquet. Estos envases cuentan con unas cualidades únicas: son herméticos, indeformables, resistentes, transparentes, guardan todas las cualidades de su contenido, etcétera.

Se tienen referencias de que los romanos utilizaban botellas de vidrio, las citadas botellas eran fabricadas en crisoles soplando “a la caña”. 

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Detalle de la procesión funeraria en la tumba de Ramose.

En el antiguo Egipto el calzado fue símbolo de autoridad y riqueza. Los faraones y la familia real usaban sandalias enriquecidas con todo tipo de joyas, sin escatimar el oro tanto en el empeine como incluso en la suela, con grabados de escenas de guerra y conquista, para que al pisar el faraón lo hiciese sobre sus enemigos. En la corte se empleaban calzados para diferentes ocasiones y en base a ello, tanto la sencillez, como la riqueza del calzado estaba también en consonancia con el momento.

Hay que destacar la figura de un personaje del antiguo Egipto que recibía el nombre del portasandalias. En el Museo del Cairo se encuentra un grabado en piedra que representa a este personaje con un par de sandalias atado a su mano izquierda y la derecha lleva un cántaro de agua; debía ser un miembro de la familia real. En los jeroglíficos se define al portasandalias como el guardián de las sandalias del rey.

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Máscara de oro que cubría la momia de Tutankamon.

La historia de Egipto comienza unos 3.000 años a.C. y quizá sea la civilización que más vestigios del pasado nos ha legado, debido a la creencia de esta cultura en la existencia de una vida después de la muerte, en la que el difunto podía disfrutar de los bienes terrenales de su anterior existencia; sus representaciones con una compleja simbología en la que todo tenía una interpretación. 

Existían prendas que diferenciaban las clases sociales entre los que la portaban, y también una serie de significados en función del tipo de vestimenta y la persona que la llevaba. La poderosa clase sacerdotal, que eran los encargados de los templos egipcios, empleaban pieles de animales para cubrirse con la creencia de que la fuerza de la bestia podría influenciar en su propia fortaleza física. Además del empleo de lino tejido, el material más común y al alcance de todos era el papiro, un junco que crece de forma natural a orillas del río Nilo y con él se confeccionaban los calzados, aunque también el empleo de fibras vegetales como ramas de palmeras entrelazadas con adornos de diversos metales o piedras semipreciosas, era una forma de calzarse en aquella antigua civilización. 

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¡Por fin ha llegado! Hoy toca pizza, no sé qué tendrá pero a todo el mundo le gusta, desde los más pequeños a los más mayores. Existen infinidad de maneras diferentes de preparar la base para pizza, esta es una de las más fáciles. Por supuesto, después podéis cubrirla con vuestros ingredientes preferidos. 

En casa nos encanta la pizza casera.

Ingredientes:

  • 200 gramos de agua.
  • 75 gramos de aceite de oliva virgen extra.
  • 20 gramos de levadura fresca.
  • 400 gramos de harina.
  • 1 cucharadita de sal.

Con estas cantidades os saldrán dos pizzas grandes.

Comenzaremos calentando el horno a máxima potencia 250º.

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