SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956
Visto: 1082
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Corría la primavera del A.D. de 1296, el reino castellano de Murcia había sido invadido por Jaime II de Aragón y el monarca aragonés se esforzaba por consolidar su conquista, tanto por la fuerza de las armas como por atraerse a su causa a los diferentes señores feudales propietario de señoríos, antes vasallos de Fernando IV de Castilla y que ahora tenían que reconocer y rendir acto de pleitesía al rey de Aragón; así como a las gentes, en especial a la mayoría musulmana de la mayor parte de las poblaciones mudéjares conquistadas.

Elda y Novelda pertenecían  por entonces a Violante Manuel. A la muerte del infante Manuel (1283), señor del extenso señorío de Villena, ambas poblaciones del Valle Medio del Vinalopó fueron legadas, por voluntad testamentaria, a su hija Violante; siendo separadas del resto del señorío manuelino que pasó a propiedad de su hermastro don Juan Manuel y conformando un señorío aparte.

Violante Manuel, señora también de Medellín (Badajoz), Arroyo del Puerto (Cáceres) y la mitad de Peñafiel (Burgos), casó en 1287 con el infante Alfonso, hijo menor del rey Alfonso III de Portugal, ostentando la señoría de Elda y Novelda entre 1284 y 1305.

Será en este contexto de guerra entre Aragón y Castilla y conquista del reino de Murcia, cuando un 5 de junio de 1296, Jaime II concede el privilegio de “guiatge” a los pobladores de las aljamas de Elda y Novelda durante el tiempo dado al infante Alfonso de Portugal, en nombre de su esposa Violante, para que le reconociesen como legítimo monarca de las tierras murcianas recién conquistadas.

El guiatge era un privilegio medieval que, a modo de salvoconducto, pasaporte o carta de seguridad, ponía bajo la protección del monarca a todos aquellos que lo obtuvieran. Por lo que en tiempo de guerra era muy valorado para evitar ser atacados bien por tropas reales o por señores súbditos del rey, dado que quién lo tuviera concedido tenía consideración de súbdito real.

Finalmente, en 1305, y como consecuencia de la partición del reino de Murcia por el Tratado de Torrellas y Pacto de Elche, los lugares y castillos de Elda, Novelda y La Mola fueron recibidos, en nombre del rey de Aragón, por Lope Ruiz de Villafeles, pasando a incorporarse al patrimonio real de la Casa de Aragón.

Acerca del autor

Autor: Gabriel Segura Herrero

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir