SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956
Visto: 752
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Trabajadores de Firestone luchando por un convenio justo en la factoría de Torrelavega (1968). | www.eldiario.es/norte/cantabria/sociedad  

Hacía 4 años que el régimen del general Franco había conmemorado por todo lo alto los “XXV años de Paz”. Las celebraciones exaltaron al régimen al tiempo que legitimarlo como garante de la paz, el orden, el progreso y la estabilidad en una década, de los años sesenta, de desarrollo económico. Las exposiciones, festivales, concursos, publicaciones, estrenos cinematográficos, que concurrieron en la celebración oficial venían a dar una imagen moderna del país. El Plan de Estabilización del 59 estaba dando sus frutos con una decidida apertura del régimen en lo económico que, sin embargo, no vino acompañado de una correspondiente evolución en lo político y lo social que una parte relevante de la sociedad estaba ya demandando. Por eso, en los años sesenta el país asistió a una interesante dialéctica entre el discurso oficial e intransigente del régimen y otros discursos ideológicos, culturales y artísticos que rápidamente se van abriendo paso en la sociedad.

En paralelo a aquella realidad oficial, la Elda de los años sesenta era una ciudad en pleno desarrollo económico, demográfico y urbanístico. Hacía 6 años que la modesta Feria Nacional del Calzado había alcanzado la categoría de certamen internacional (1962); en 1964 se inauguraba el pabellón ferial eldense que vino a poner a Elda y al zapato alicantino en el star system del calzado mundial; Elda había alcanzado el inimaginable umbral de los 40.000 habitantes.

Sin embargo, aquella España no conforme con el discurso oficial ni ideológico, aquella España que había evolucionado en lo político y en lo social, iniciaba un proceso de sensibilización social y de lucha obrera y política. Y Elda no fue ajena a aquella lucha.

El 1 de mayo de 1968, hoy hace 51 años, y con motivo de la celebración internacional del Día de los Trabajadores, tuvo en Elda la primera manifestación obrera desde la finalización de la guerra civil. Nada ha quedado registrado de aquella primera manifestación reivindicativa. Solo el testimonio oral y la memoria preclara de un entonces joven Fernando Cabrera nos recuerda aquella lucha heroica por los derechos políticos y sindicales de la clase obrera.

José Sánchez Barragán, el primer obrero eldense que pagó con la cárcel su lucha por los derechos de los trabajadores de Elda.

Bajo el lema "LIBERTAD SINDICAL y LIBERTAD DE SINDICATOS" inscrito cada uno en una pancarta un decidido grupo de 21 jóvenes concentrados en la plaza Castelar, entonces llamada del Sagrado Corazón de Jesús, iniciaron la manifestación con la voluntad de llegar hasta el ayuntamiento. Además de Fernando Cabrera, entre los 21 de aquel “mayo eldense del 68” también estaban a José Sánchez Barragán, José Bailén Mirete,  Alfonso Almendros, miembros de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) y Renacer Rodríguez, anarquista, miembro de la CNT; además de Pepe Leal que, por acuerdo de todos, no asistió a la manifestación para que en el caso de que fueran detenidos, el pudiera atender a las familias.

Ante los ojos estupefactos de los que los vieron, algunos de los cuales no debieron dar crédito de lo que veían mientras que otros anhelaban en silencio la posibilidad de manifestarse libremente, la manifestación avanzaba por la entonces calle general Martínez Anido (act. Calle Juan Carlos I). Apenas recorridos 140 metros, y dada la voz de alarma gubernativa, en la intersección con la calle general Varela (act. Calle Antonino Vera) las fuerzas de la Guardia Civil hicieron de presencia. Tras la identificación de los participantes, detuvieron Sánchez Barragán, como miembro más destacado en la lucha obrera, junto al Almendros, a Bailén y a un cuarto que pasaba por allí y que nada tenía que ver con aquel “sarao”; procediendo a disolver aquella manifestación ilegal de “subversivos contra el Régimen”. La manifestación del 1º de mayo de 1968 le costó a José Sánchez Barragán 18 meses de cárcel; siendo el primer trabajador eldense que pagó con la cárcel su lucha por los derechos de los trabajadores.

Quizás, aquella fuera la manifestación más corta de la historia de Elda, sin embargo fue la que marcó un antes y un después en la lucha obrera en nuestra ciudad. En ella se visibilizó por primera vez en tres décadas de dictadura el germen de la lucha política y sindical por las libertades democráticas en Elda.

Vista de la calle General Martínez Anido (act. Calle Juan Carlos I) en la década de los años sesenta.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Acerca del autor

Autor: Gabriel Segura Herrero

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir