SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956
Visto: 2048
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

“¡No le quietes las sierrecicas al agustinico, qué lástima nene!”

“Han venido los chiquillos con un bote lleno de langostino. ¡Cómo les dé por soltarlos, verás tú!”

Aunque el término saltamontes ha desplazado a los numerosos sinónimos con que se ha designado, tanto en España como en América, a este insecto pariente de la langosta debido a la influencia de la escuela y los medios de comunicación, este vocablo era desconocido e indocumentado hasta el siglo XIX y fue admitido por el Diccionario de la RAE a partir de la edición de 1884, según el filólogo murciano Francisco Gómez Ortín (“Denominaciones murcianas del saltamontes”, Revista de Dialectología y Tradiciones Populares, vol.LIII, nº1, 1998), con lo que queda constatada su aparición tardía. Este mismo autor ha recogido más de cincuenta denominaciones de este insecto en todo el ámbito hispanohablante, y en su mayoría llevan el componente ‘salto’ debido a motivación popular: saltabarrancos, saltacapas, saltagallo, saltagatos, saltapajas, saltaprados, saltaviñas, cigarrón, chapul, etc.

En Elda hemos documentado al menos dos nombres para referirnos a este ortóptero acrídido,  agustín principalmente y langostino de forma secundaria.

Nuestro cagaldero agustín tiene relación con las palabras murcianas salagustín y saragustín, que parecen ser deformaciones de sanagustín, ya que en Murcia, al menos desde el siglo XVII, invocaban a San Agustín para ahuyentar las plagas de langosta que asolaban los cultivos. También ha podido producirse un cruce entre sanagustín y el vocablo valenciano llangostí (forma dialectal de llagostí con n epentética) que habría dado agustín. Evidentemente en el caso de la palabra eldense langostino, sí que es una clara adaptación del valenciano llangostí, como ha ocurrido también en la comarca valenciana castellanohablante de Enguera, donde dicen llangostín. Como es habitual en nuestra habla tradicional eldense, solemos añadirle el sufijo –ico: agustinico, langostinico, sanagustinico…

En la vecina población de Aspe emplean alagustín y salagustín.

Como curiosidad, podemos añadir que en Murcia, además de los nombres ya vistos, utilizan otro muy peculiar, charate, que proviene del árabe yarad con el significado de ‘langosta de campo’.

Esperamos con esta nueva entrada en el blog #ElhabladeElda, seguir recordando nuestra habla tradicional. ¡Sigamos hablando cagaldero!

Acerca del autor

Autores: Antonio Gisbert y María Dolores Marcos

Las casualidades existen, y así es como Antonio Gisbert Pérez y María Dolores Marcos Vila nos hemos conocido. El interés por Elda, sus gentes y costumbres es lo que ha propiciado que, por causalidad, ambos quisiéramos recuperar el habla popular de Elda, esas palabricas cagalderas que escuchábamos desde la cuna y que nos fueron transmitidas por generaciones anteriores de eldenses que amaban su pueblo.Esta huella dejada por nuestros antepasados, bien a través del lenguaje escrito y especialmente del lenguaje oral, transmitida de generación a generación, es una habla que sigue viva, que perdura a través del tiempo.

Sentimos que es nuestro deber y nuestra obligación dejar testimonio del habla de Elda a través de estas publicaciones y querer, sin pretensiones, que la forma de expresarnos en nuestro pueblo siga perdurando en el tiempo y conocida por las generaciones posteriores.Nuestro habla tradicional es una seña de identidad, nos caracteriza como miembros de un mismo colectivo y nos asegura su continuidad a lo largo de nuestra historia futura. Queda pues mucho trabajo, mucha tradición oral por estudiar y divulgar todavía y es nuestro deseo que os sintáis partícipes de este proyecto.

Estáis todos invitados. ¡HABLEMOS CAGALDERO!

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir