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El próximo domingo 19 de noviembre, a las 19.00 horas, el escenario del Teatro Castelar acogerá la representación de una versión de The Rocky Horror Show, con el nombre de Rocky, el musica” a cargo del grupo alicantino Gallinero Teatro bajo la dirección de Pascual Carbonell.

Creado a principios de la década de los 70 del pasado siglo, el musical supuso un soplo de aire fresco en la escena internacional. Influido por las películas de terror y ciencia ficción de su época, el argumento sigue las peripecias de una pareja de novios, recién prometidos, que, tras una avería en su coche, se ven obligados a pasar la noche en una extraña y aislada mansión, la excusa perfecta para que todo tipo de situaciones y personajes se entrecrucen en la vida de esta “virginal” pareja.

Rompedor y transgresor en su momento, este musical fue pionero en introducir, a ritmo de rock & roll, temas como el travestismo y la transexualidad sobre un escenario, convirtiéndose en un espectáculo de culto del que se hizo, unos años más tarde, su versión para el cine, lo cual incrementó la legión de fans por todo el mundo.

En nuestro país, aprovechando la apertura de la escena teatral que coincidió con las postrimerías del franquismo, se estrenó en el año 1974, un año después de su estreno mundial en Londres, contando en su reparto, como anécdota curiosa, con la que años más tarde sería una de las presentadoras estrella en España, Mayra Gómez Kemp.

A pesar de su temática gótica, y de sus guiños frecuentes al cine de terror, el musical es tremendamente divertido buscando la risa y complicidad del espectador. Actualmente se sigue representando en todo mundo, tanto por grupos profesionales como por colectivos de aficionados, convirtiéndose cada representación en una fiesta donde el público acaba participando activamente durante el espectáculo.

Hace unos cuantos años asistí en el Principal de Alicante a una función protagonizada por una compañía británica, en una gira internacional que llegó hasta la capital de la provincia. Conseguí entradas en el anfiteatro, pues me fue imposible adquirir otro tipo de localidad. Estaba el aforo prácticamente agotado cuando quise comprar las entradas. Desde la misma puerta del teatro se respiraba un aire de fiesta. Se notaba que había un público que conocía la función de antemano y acudía a divertirse a una gran celebración. La participación de la audiencia es una característica principal de este musical. El público es cómplice para provocar escenas cómicas, lo cual contribuye a que el espectador se sienta parte del espectáculo, interactuando con los intérpretes. Globos, saquitos de arroz, periódicos, pistolas de agua, linternas, carracas, matasuegras, guantes de goma, confeti, papel higiénico, gorros de fiesta, campanillas, naipes, toda una colección de elementos que provocan que el espectáculo inunde todo el teatro, uniéndose el escenario con la platea. Y hasta aquí se puede leer…

Rompan con las reglas y dejen a un lado lo establecido, viajen hacia el otro lado explorando territorios desconocidos, desechen los complejos y pierdan la vergüenza, entrando en la mansión del Doctor Frank-N-Furter para disfrutar de una velada de teatro distinta, estimulante, electrizante…

La función, en nuestra localidad, es a beneficio de la Asociación de Enfermos Mentales de Elda y la comarca, necesitada de ayuda económica ante el riesgo de su desaparición, lo cual es otro motivo más para llenar la tarde del domingo 19 de noviembre de solidaridad y “rock & roll”.