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Imagen de la huelga de ayer | @Afuejo en Twitter.

Es de suponer que en los despachos se estará trabajando a fondo para buscar una solución y que cesen los paros y concentraciones de los trabajadores del INAEM.

Paros que en orden a lo previsto se iniciaron el jueves día 5, con la cancelación del estreno de la zarzuela Policías y ladrones, y han tenido continuidad en este mismo teatro y en otros espacios escénicos, en base a un calendario previsto para el mes de abril, inicialmente.

En el caso concreto del Teatro de la Zarzuela han quedado sin efecto las cinco funciones que había programadas de este título nuevo. Primero que se iba a estrenar sobre su escenario desde que vio la luz Fuenteovejuna, en 1981.

De momento nada se sabe si se programará para la temporada próxima o quedará en suspenso. De hecho tampoco se conoce si la programación que ya tenía casi ultimada su director, Daniel Bianco, se confirmará o tendrá que sufrir variaciones, de concretarse la fusión, aún con la oposición frontal  que está recibiendo la propuesta. La programación que sí está confirmada, y publicada, es la del Teatro Real.

Desde el 8 de marzo, donde una filtración a la prensa hizo saltar la liebre de las movilizaciones, no se ha producido novedad alguna desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. El Secretario de Estado de Cultura compareció el jueves pasado, día 12, en la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados dando su versión de lo que se pretende, descalificando al mismo tiempo las declaraciones de los empleados del Teatro de la Zarzuela y de los otros centros del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música. Considera que no se ajustan a la realidad, y que sus movilizaciones carecen de toda base lógica.

En esta comparecencia se le preguntó si se había contado con la opinión del INAEM, lo cual parece que no se ha producido. Ante tal silencio se ha pedido la comparecencia de la directora general de este organismo, ante la comisión de cultura del Congreso de los Diputados.

Por consiguiente las cosas están más o menos como al principio. Poco o nada se ha avanzado. Sí se ha podido conocer que desde el ministerio además de no informar de sus intenciones a la dirección del Teatro de la Zarzuela tampoco se había contactado con su organismo superior, como es el INAEM.

La misma tarde del jueves se produjo una segunda concentración, donde los componentes de los coros del Teatro de la Zarzuela, Nacional y RTVE interpretaron varios fragmentos de zarzuela ante la fachada del Real. Acababa de iniciarse en este teatro el encuentro internacional de gestores de teatros de ópera, el cual se prolongará hasta el domingo 15. Esta vez la convocatoria no fue tan numerosa como la semana anterior ante el Teatro de La Zarzuela, posiblemente a causa de la lluvia que cayó con cierta intensidad.

Canciones aparte, se leyó un nuevo comunicado, referido al motivo de las movilizaciones, de los que entresacamos uno de sus párrafos "No queremos "no tenemos por qué" depender del Teatro Real ni de sus gestores, la zarzuela no se desprecia durante 20 años y se ama de pronto".

No falta quien piensa, y así lo ha expresado en los medios, que con el objetivo de "sacar pecho" ante los representantes extranjeros que se han dado cita en Madrid, fuese esta una de las razones que motivaron la propuesta de crear con urgencia la Fundación Teatro Lírico Nacional de Ópera y Zarzuela, que aune los dos teatros. De hecho cuando la noticia saltó a la prensa, el viernes 8 de marzo, cogiendo de sorpresa a los dirigentes de La Zarzuela, se dijo que el Real Decreto se firmaría en el plazo de un mes. Y ese período ya ha transcurrido.

Si este era uno de los objetivos por la premura en la elaboración del proyecto, es evidente que no les ha salido muy bien.

La razón principal comentada en artículos anteriores, y que esgrimen los sindicatos, es que el mayor interés de la presidencia del Real por asumir La Zarzuela obedece a  la pérdida de ingresos que registrará el coliseo operístico  al suprimirse los beneficios fiscales de sus patrocinadores privados, de cara a la temporada próxima, al finalizar la conmemoración del invento que ha sido su segundo centenario.

 

Marañón y Casares

A todo esto, el presidente del Patronato del Teatro Real, Gregorio Marañón -a quien se responsabiliza de la iniciativa- sigue argumentando en favor de su propuesta el apoyo verbal recibido por Plácido Domingo y Josep Pons, director musical del Liceo de Barcelona. Olvida u omite los muchos, muchísimos, nombres de pesos pesados de la música, la escena española y la musicología que firman el manifiesto antes citado.

Apoyarse en la opinión del director musical del Liceo barcelonés me parece surrealista. ¡Cómo el responsable musical de un teatro que percibe una importante asignación económica del estado español -a pesar de lo cual aún hay funciones donde sus espectadores claman por el independentismo- que tiene vetada la zarzuela, puede opinar en favor del proyecto auspiciado por el Real! ¿Qué ha hecho él en favor del género dentro del teatro del que es responsable musical? En los últimos 30 años la única zarzuela representada en el Liceo ha sido Doña Francisquita, y por ser su autor catalán. La anterior, en 1987, fue la misma.

Uno de los firmantes del manifiesto, el catedrático de musicología Emilio Casares -la voz más autorizada por ser la persona que más y mejor sabe de zarzuela en todo el mundo, sin duda alguna- que ha sido entrevistado en varias emisoras de radio, ha dejado bien clara su postura, contraria sobre todo a como se ha planteado la fusión o absorción.

Una de esas entrevistas se realizó en Radio Clásica de RNE , la mañana del martes pasado con el objetivo de tratar otro asunto. Los entrevistadores Fernando Blázquez y Yolanda Criado no desaprovecharon la ocasión de pedirle su opinión respecto al conflicto que nos ocupa. Y Casares como en él es norma no tuvo pelos en la lengua ni reparo alguno en colocar al ministerio y a los responsables del Real a los pies de los caballos. Según sus palabras lo primero que debería hacer el Ministerio de Cultura en favor de la zarzuela y la música española, es obligar a que se programe en aquellos teatros que perciben subvenciones oficiales para su mantenimiento y programación. Es decir, que las producciones del Teatro de la Zarzuela, que para Casares están siendo fabulosas, se puedan ver en otros escenarios líricos de nuestro país.

Para este musicólogo es lamentable que obras de la envergadura y calidad musical de La tempestad, vista recientemente en La Zarzuela, Curro Vargas y otras no se programen en el Real.

También critica con rotundidad la forma en que se ha planteado la fusión. Entiende Casares que proyecto de tal envergadura no se puede acometer así como así, con una simple reunión entre el secretario de estado de Cultura y el director del teatro -reunión mantenida, dicho sea de paso,  después de haberse filtrado a la prensa las intenciones del Real y el Ministerio-  Para este catedrático de musicología se debe desarrollar un proceso sin prisas, contando con la opinión de los expertos, y no funcionar a capricho del político de turno.

Político que en el caso del Ministro de Educación, Cultura y Deporte, del que nada se sabe sobre este asunto. Está "desaparecido en combate". Los únicos que defienden la postura ministerial son el secretario de estado de Cultura y el presidente del patronato del Teatro Real.

 

La zarzuela Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Decíamos que no se ha avanzado nada durante las cinco semanas transcurridas desde que la noticia se conoció, pero sí ha habido una novedad importante. Cuando el género de la zarzuela arrastra 350 años de historia, con muchos decenios gloriosos para todo el pueblo hispanoamericano, y desde hace algún tiempo desde foros diversos se estaba solicitando sin que los gobiernos sucesivos hicieran el menor caso, ahora la van a declarar Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Es este un as que se ha sacado de la manga el ministerio, pero que tendrá poca incidencia en revertir la situación de las movilizaciones.

Para que el Consejo de Ministros apruebe tal declaración se ha solicitado, con carácter de urgencia, un informe a Emilio Casares -esto sí lo han hecho muy bien. ¿Quién mejor que él, para que los ministros conozcan la realidad y la importancia de este género músico-teatral tan nuestro?

Se tiene mucha prisa ahora en todo esto, tras muchos años de letargo. Mejor así.

Según expresó en su entrevista en Radio Clásica el propio Emilio Casares se encerró durante 12 días en su casa, en la elaboración del informe solicitado, y aunque tuvo que realizar algunas modificaciones el trabajo está acabado y a la espera de ser estudiado por los políticos.

 

Cancelaciones y cambios

Casualmente el concierto que se había anunciado en el Teatro de la Zarzuela para el viernes día 6 de abril, el siguiente a la primera jornada de huelga, se tuvo que aplazar por enfermedad de la mezzosoprano madrileña María José Montiel. Era este un concierto muy singular, al estar dedicado de forma exclusiva a canciones del compositor almeriense José Padilla. Autor de títulos tan célebres como La violetera, El relicario, Princesita, Valencia, entre otros muchos. El aplazamiento se produjo por enfermedad de la Montiel. Se ha fijado el lunes 7 de mayo como fecha de su celebración.Estará acompañada al piano por Rubén Fernández Aguirre.

Pero no ha sido este el único tropiezo sufrido en el Teatro de la Zarzuela, justo en los días sucesivos al inicio de los paros. Tropiezos que no tienen nada que ver con la movilización laboral. Meras casualidades.

Y es que la soprano Anna Luchía Richter que debía protagonizar un concierto del ciclo de lied (1*) el lunes día 9, canceló por enfermedad. Se encontró con prontitud otra cantante para relevarla: Julia Kleiter, quien se sintió igualmente indispuesta el día anterior. Pero el concierto se llevó a efecto, pues con mayor celeridad se encontró al barítono Florian Boesch.

Los tres cantantes son de nacionalidad alemana, y cuentan con una agenda de actuaciones densa, para semanas próximas, en teatros europeos tan importantes como los de Viena, Berlín, Munich, París, Londres, Zurich y Colonia.

Los conciertos y recitales de pequeño formato y de cámara, con diversidad de estilos,  que se ofrecen en el ambigú (2*) tampoco se han visto alterados por los paros. El más inminente está programado para el lunes próximo día 16, estando dedicado a la música sefardí.

Resumiendo, a sábado 14 de abril, se mantiene el calendario de movilizaciones y paros, y desde el ministerio insisten en la constitución de una fundación lírica que aúne los teatros Real y La Zarzuela.

 

1*: El lied, de origen alemán,  es una forma de canción lírica breve, cuya letra suele proceder de poemas a los que se añade música, siendo interpretados por voz solista con acompañamiento de piano generalmente.

El actual ciclo de lied del Teatro de la Zarzuela cumple su edición numéro XXIV. A lo largo de su trayectoria han actuado las mejores voces del panorama internacional. En esta temporada 2017-2018 se ha contado entre otras con Diana Damrau, Anna Caterina Antonacci, Piotr Bezcala, Leo Nucci y Mathias Goerne.

2*: El ambigú del Teatro de la Zarzuela es la pequeña sala, sita en su primera planta, donde se ubica la cafetería, siendo el lugar donde se imparten las conferencias,  ruedas de prensa y presentaciones.