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Tras la magnífica gala en homenaje a Montserrat Caballé, del 7 de septiembre y el primero de los conciertos del ciclo de lieder, del lunes pasado, la temporada lírica 2019-2020 del Teatro de la Zarzuela de Madrid, puede decirse que arranca este jueves día 3, con El caserío. Como ya ocurrió en octubre de 2017 y 2018, se vuelve a alzar el telón con una producción procedente de otros teatros. En el caso actual se estrenó en el Arriaga de Bilbao, en 2011, en coproducción con el  Campoamor de Oviedo.

Esta obra de ambiente vasco,  bellísima, estrenada en el mismo Teatro de la Zarzuela el 11 de noviembre de 1926, no se ha visto en su escenario desde enero de 1977. En 1986, días 6 y 7 de diciembre se ofreció una selección, junto a fragmentos de las óperas Amaya y Mirentxu, con motivo del centenario del nacimiento de Jesús Guridi.

Demasiado tiempo permaneciendo en el olvido, considerando la belleza de su partitura, contando, además, con un muy buen libreto y habiéndose estrenado aquí. Es decir, desde que La Zarzuela recobró su cometido en 1997, al pasar sus temporadas de ópera al Teatro Real, es la primera vez que se programa.

Ya dentro del siglo XXI, tan solo se ha interpretado, en ocasiones contadas, el preludio del segundo acto, la romanza de  barítono "Sasibill, mi caserío" y el dúo de barítono y soprano "Con alegría inmensa tu resolución oigo de tus labios Ana Mari".

En ninguna de las dos galas líricas del año 2006, con motivo del 150 aniversario de la inauguración del Teatro de la Zarzuela, estuvo presente El caserío. Y eso que ambas gozaron de un programa denso. La primera de ellas contó con 27 números, más el Himno Nacional, y la segunda 23, sin himno, repitiéndose la mayoría de los fragmentos interpretados en la primera.  Y el número de cantantes tampoco fue despreciable: 27 en cada una de las galas, con muy pocos repetidores.

Bagaje muy escaso, para una obra no solo de calidad suprema dentro del género (1), pues a ello unió el más rotundo de los éxitos cuando se estrenó en este mismo auditorio. (2)

La producción que ahora se verá ya visitó Madrid hace cuatro años y medio. En sus Teatros del Canal estuvo en cartel del 21 al 25 de abril de 2015.

De sus protagonistas principales entonces, solo dos repiten ahora en la Zarzuela: los tenores José Luis Sola y Jorge Rodríguez-Norton.

Medio año antes, justo el 25 de octubre de 2014, se interpretó en  concierto en el Teatro Real, en producción de la Fundación Excelentia, con motivo del 40 aniversario del Grupo Lezama. Empresa dedicada a la hostelería y restauración de calidad.

Una magnífica decisión haber elegido esta obra, que tuvo como director musical a una de nuestras primeras batutas. El granadino Miguel Angel Gómez Martínez.

 

Juanjo Mena paisano de Guridi, lo debuta en teatro

Destacable, y muy oportuna, la presencia como director musical de Juanjo Mena (3), quien estuvo al frente de la última grabación discográfica de  El caserío, pero que nunca antes la ha dirigido sobre un escenario. Natural de Vitoria-Gasteiz, donde nació, igualmente, Jesús Guridi, en 1886.

En entrevista de Julio Bravo, publicada por el diario ABC de 2 de octubre de 2019, Mena confiesa que sus primeros pasos en la música los dió en su Vitoria natal, en el coro del colegio, y lo primero que aprendió a cantar fueron las "Canciones infantiles" de Guridi.

Con respecto a El caserío dice que los materiales de orquesta actuales, difieren bastante de los utilizados cuando realizó la grabación del disco, habiendo mejorado de forma sustancial.

Entre el jueves 3 y el domingo 20 de octubre Mena estará al frente de las 14 funciones programadas, con dos elencos alternativos, que se las reparten por igual.

Lo de primer reparto aquí solo cabe por ser el que protagonizará la función de estreno, y no porque se estime que la calidad de sus protagonistas esté por encima de quienes debutarán el viernes 4.

Como grupo de danza se cuenta con el Ankeran Dantza Konpainia. Es decir, una compañía de auténticos danzadores vascos.

Hablando de repartos, impresiona el que se ensambló para la producción de 1963:

Ana María Olaria, Esteban Astarloa, Pedro Lavirgen, Dolores Cava, José Manzaneda y Selica Pérez Carpio. Dirección musical de Benito Lauret y escénica de José Tamayo y Antonio Amengual.

Este estreno llegó un año después de lo anunciado. En enero de 1962 se suspendió por prohibición de los autores del libreto y los herederos de Guridi.

Figuraba como director artístico del teatro el maestro César de Mendoza Lassalle, quien mantenía un contencioso con la SGAE, entidad propietaria de La Zarzuela.

Una vez rescindido el contrato entró como nuevo director José Tamayo, recobrándose la normalidad.

 

Vives, Guridi y ...

 

Nacido en 1886 Jesús Guridi contaba con una más que notable trayectoria y prestigio musical, como compositor y director, cuando en 1925 accedió a poner música a su primera zarzuela. Junto a sus páginas sinfónicas había cosechado grandes éxitos con sus óperas Amaya y Mirentxu. Sin embargo, como tantos otros músicos y críticos españoles, no se sentía atraido por el género, del que además era un perfecto desconocedor, al igual que muchos de los "melómanos" y especialistas que la desprecian sin conocerla.

Fue a raiz de asistir a una representación de Doña Francisquita en Bilbao, donde Guridi quedó impresionado, y decidió probar fortuna. ¡Y quien no queda impresionado ante semejante zarzuelón de Amadeo Vives! siempre que se ofrezca en las condiciones adecuadas, y no como el bodrio de la reciente producción del Teatro de la  Zarzuela , que pronto se verá en el Liceo de Barcelona y en cines (4).

En un compositor y director de la Sociedad Coral de Bilbao, resulta dificil de entender que a sus 39 años desconociera el género. Pero así era, según afirma Guillermo Fernández Shaw, en sus Memorias de un libretista: "Para Guridi fue una revelación, no conocía ninguna zarzuela, quizás porque le enseñaron a despreciar este arte sin conocerlo."

Otro dato interesante sobre la gestación de esta obra, que aporta Fernández-Shaw en sus memorias, nos dice que el Marqués de Bolarque (5) que solía veranear en tierras vascas, fue quien intercedió con los libretistas Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw -autores del libreto de la primera y única zarzuela hasta ese momento vista por Guridi- facilitando un encuentro del cual salió el proyecto de escribir una obra de ambiente vasco.

Aun así,  no se decidió a componer su primera zarzuela hasta obtener el beneplácito de su "censor moral y religioso", el padre jesuita José María Nemesio Otaño (6).

El verano inmediato Federico y Guillermo pasaron varias semanas en Ondárroa, visitando diversos caseríos del interior, a fin de conocer las costumbres y cantos populares vascuences. De estos contactos obtuvieron el perfil de varios de los personajes protagonistas.

Y entre esos personajes está la figura del cura del pueblo, Don Leoncio. Y si Jesús Guridi requirió el refrendo del Padre Otaño para decidirse a componer una zarzuela, en su argumento el protagonista, Tío Santi, rico hacendado y alcalde de Arrigorri, también pide consejo a Don Leoncio, a la hora de plantearse como enderezar la mala vida que lleva su sobrino y protegido, José Miguel. Solo preocupado por jugar a la pelota e ir de juerga en juerga. La estratagema ideada por el párroco, para que el pelotari retorne al caserío y siente la cabeza,  da resultados excelentes. Tío Santi, anunciará boda próxima con su sobrina y también protegida Ana Mari. Llega José Miguel al pueblo en fiestas para jugar a la pelota, y enterado de que su tío va a casarse con Ana Mari, decide abandonar su mala vida y ser él quien contraiga matrimonio con su prima. Lo cual será bendecido por Santi, que solo anunció su propia boda con el propósito de que el joven sentara la cabeza. El alcalde bendecirá la boda de sus sobrinos, el plan del cura triunfará y todos felices y contentos.

En el aspecto musical el folklore vasco está bien presente, con números como el cuarteto de hombres "El trébole", el dúo masculino de los versolaris, el zortzico, la espatadantza, el preludio del segundo acto...

En la referida entrevista firmada por Julio Bravo del diario ABC, Juanjo Mena se deshace en elogios hacia esta partitura: "Es una obra especial por su orquestación, por su sonido, por sus melodías (...) (...) lo fundamental de El caserío es que es un órgano sonando (...)

(...) El sonido es redondo, profundo; y lo más importante es que su música es de una enorme belleza.

Guridi utiliza mucho el folclore, pero lo trata con un respeto y una elegancia grandes."

A pesar de todos los elogios, que compartimos, El caserío no es una obra "taquillera". Está por ver si el público responde ahora, como bien lo merece. La última vez que se vió en La Zarzuela, enero de 1977, la cosa anduvo mal. Así lo refiere Emilio García Carretero en su Historia del Teatro de la Zarzuela: "El día 17 del primer mes del año se repone la obra cumbre del maestro Jesús Guridi: El caserío, que Deus dirige junto a Buendía en un montaje que, debido a los acontecimientos políticos, pasa prácticamente desapercibido, siendo escasa la asistencia de público al local que sobre todo en las funciones de noche se encuentra prácticamente vacío.

Permaneció en cartel hasta el 13 de febrero."

Se entiende que Deus-Joaquín Deus- fue el director de escena, y Buendía-Manuel Moreno Buendia- el musical.

Los "acontecimiento políticos" a los que puede referirse García Carretero deben ser, sin duda, la matanza de los 5 abogados laboralistas de la Calle Atocha de Madrid, a cargo de un comando terrorista de ultraderecha, producida el 24 de enero de 1977.

 

... y Sorozábal

 

Y si gracias a haber asistido a una representación de Doña Francisquita, la zarzuela ganó a un compositor de la calidad de Jesús Guridi, El caserío fue, a su vez, la obra que empujó a Pablo Sorozábal a componer su primera obra lírica, Katiuska, cuando aún vivía en Alemania.

Durante el verano Sorozábal solía pasar varias semanas en San Sebastián, como violinista de la Orquesta del Gran Casino, y en ocasiones director. Allí conoció el éxito que había alcanzado Guridi con su primera zarzuela, y, sobre todo, los beneficios económicos que le estaba reportando. Razón por la cual decidió probar fortuna. Y al igual que Guridi, la obtuvo. Tanto, que sus intenciones de seguir viviendo en Alemania las cambió por regresar a España, afincarse en Madrid, y dedicarse a la composición y dirección.

Si gracias a una obra maestra de nuestra zarzuela, Doña Francisquita, el género ganó un nuevo compositor, en la figura de Guridi, otra obra maestra, la suya, El caserío, fue factor clave para el descubrimiento de "El último zarzuelista": Pablo Sorozábal.

Y esas dos "obras maestras" que nada tienen que envidiar musicalmente a toda ópera que se precie, llevaron, y siguen llevando, la firma en sus libretos de Federico Romero Sarrachaga y Guillermo Fernández-Shaw Iturralde. Toda una garantía. A ellos se debe otras obras de calidad indudable: La canción del olvido, La meiga, La rosa del azafrán, La villana, Luisa Fernanda, La chulapona o La tabernera del puerto, entre una treintena más. 

 

Un estreno afortunado

 

En sus memorias Guillermo Fernández-Shaw expone las dificultades encontradas, en muchas ocasiones, a la hora de estrenar una obra.

No fue este el caso de El caserío. En 1925, por amenazar ruina, se cerró el Teatro Real de Madrid. Y por vez primera en la historia de la zarzuela, el gobierno de la nación iba a subvencionar un Teatro Lírico Nacional. Claro que esa subvención obedeció a que la ópera tenía que seguir teniendo presencia en Madrid, siendo el Teatro de la Zarzuela el elegido para ello. De no haber sido así la zarzuela española hubiera seguido en el más absoluto de los desamparos de los organismos públicos.

La dirección del Teatro Lírico Nacional recayó en un comité formado por los compositores Pablo Luna y Federico Moreno Torroba, el libretista Luis Pascual Frutos y el empresario Luis Paris.

En esas estaban, cuando los libretistas de El caserío una buena tarde se encontraron ante el Círculo de Bellas Artes con Moreno Torroba. Se estaba confeccionando lo que iba a ser primera temporada del Teatro Lírico Nacional y se precisaba alguna zarzuela de envergadura para estrenar,aparte de las que habían compuesto para el acontecimiento Luna y Moreno Torroba. La ocasión la pintaban calva.

Coser y cantar. El 11 de noviembre se estrenó El caserío, que estuvo en cartel, a lleno diario, hasta el 5 de diciembre. No se pudo prorrogar, porque de inmediato comenzaba la temporada de ópera.

Dada la duración de la obra y en previsión que pudiera prolongarse si se producían las repeticiones habituales en noches de estreno, se fijó un horario nada habitual. Las 5 de la tarde. Lo cual no restó público a la sala. Todo lo contrario.

Al día siguiente ya pasó a la función de noche, y así permaneció hasta el último día.

 

En Madrid, ahora, Bilbao y poco más

 

A pesar del éxito enorme alcanzado por El caserío en su estreno madrileño, y en cuantas plazas se presentó, no es una obra que haya quedado en el estrecho repertorio habitual, aun cuando en él mandan las zarzuelas de ambiente rural.

Su misma prolongada ausencia del Teatro de la Zarzuela lo dice bien a las claras. Observamos que en la Semana de la Zarzuela de La Solana no se ha programado nunca, y son ya 36 ediciones de festival. También observamos que salvo la Masa Coral El Ensanche de Bilbao y la Asociación Lírica Sasibill de San Sebastián ninguna otra agrupación de aficionados la representa.

Dentro de este año El ensanche la llevará al escenario del Teatro Campos Elíseos de Bilbao. En concreto los dias 21 y 22 de diciembre. Esta misma masa coral la representó en el Certamen Nacional de Petrer de 1988, obteniendo el primer premio.

Por su parte la Asociación Sasibill la representó a principios de año en la localidad guipuzcoana de Elgoíbar y en septiembre de 2018 en el Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián.

Sí ha estado presente en los repertorios de las producciones más o menos profesionales. La última gran compañía lírica, la de Antonio Amegual la llevaba en su repertorio. Recuerdo haberla visto en el Centro Cultural de la Villa de Madrid.

Igualmente la produjo la Compañía de José Luis Moreno y se representó en el Festival de Canarias.

En la corta serie de zarzuelas llevadas al cine, con actores y cantables en play-back, por Televisión Española, entre 1967 y 1971, también  se incluyó.

 

1*

Sobre la belleza musical de El caserío, aparte de lo que hemos reproducido de las manifestaciones de Juanjo Mena al diario ABC, por su rabiosa actualidad. recogemos la  opinión de José María Izurzun, expresada en beckmesser.com este lunes 30-9-2019: "Es para mí musicalmente una de las mejores zarzuelas de toda la historia del género y superior a muchas óperas, teniendo que decir que  la frontera entre uno y otro género es tan fina que prefiero fijarla en función de la obra y no por otros motivos."

José María Izurzun es, muy posiblemente, el crítico español que mayor número de representaciones  de ópera presencia a lo largo del año, mayormente por toda Europa, como bien queda patentizado en las revistas o blogs especializados donde colabora.

Sin ir más lejos en su artículo sobre El caserío, manifiesta que esta misma producción de ahora en Madrid la ha presenciado en dos ocasiones.

 

2*

Según refiere Guillermo Fernández-Shaw en sus memorias "... ante una sala atestada, y enseguida enfervorizada, se desarrolló uno de los estrenos más simpáticos que, como autor, he presenciado en mi vida. El público se dio enseguida cuenta de que se encontraba, como presumía, ante una partitura de eminentes calidades; pero tuvo la sorpresa de que los números, además, eran inspirados y muy teatrales, y el libro muy divertido. Todo esto se tradujo en constantes ovaciones, que culminaron en el preludio del segundo acto, verdadera apoteosis para Guridi (...) (...) La prensa diaria echó las campanas al vuelo; y la de Bilbao en grandes titulares consideró el estreno como un acontecimiento vasco. Las representaciones se sucedieron con éxito creciente (...) (...) Cuando terminó la temporada con El caserío siempre en cartel, la butaca valía tres veces más que el día del estreno (...).

(...) La gira de El caserío fue magnífica. En San Sebastián tuvo mala prensa; en cambio, la de Bilbao se volcó; pero más se volcó el público vizcaíno que, desde todas las aldeas y caseríos llegaba y abarrotaba el inmenso coliseo Albia. Notable fue la presencia en el teatro de numerosos sacerdotes."

El Coliseo Albia tenía una capacidad superior a 2.500 espectadores.

 

3*

Juan José Mena Ostériz. Juanjo Mena. Vitoria-Gasteiz 1965.

En la actualidad es uno de los directores musicales españoles de mayor proyección internacional. Director Principal del Cincinnati May Festival y Director Asociado de la Orquesta Nacional de España.

Tras sus 14 representaciones de El caserío en el Teatro de la Zarzuela le esperan 5 conciertos con la Orquesta Sinfónica de Euskadi, en Pamplona, Vitoria, San Sebastián y Bilbao. El resto del año lo completará dirigiendo 2 conciertos en Lucerna (Suiza) 4 en Chicago, 3 en Detroit para acabar en el Auditorio Nacional de Madrid, con otros 3. 

 

4*

La producción de Doña Francisquita del Teatro de la Zarzuela de Madrid, que recibió críticas muy negativas en la mayoría de los medios, y no satisfizo a casi nadie de quien asistió a sus representaciones, se verá en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona del 10 al 17 de noviembre. La sesión del martes 12 llegará en directo a cines y auditorios de toda España. En Elda se verá en el Auditorio de ADOC.

Una auténtica pena, que por una vez que se retransmite zarzuela en abierto, sea en producción tan negativa en el aspecto teatral, que no muestra, dígase lo que se diga, la gran belleza de una de las obras más importantes del Género Lírico Español.

Musicalmente sí que es una producción de gran altura, sin fisuras en el cuarteto protagonista.

 

5*

Marqués de Bolarque. Madrid 1899-1979.

Luis de Urquijo y Landecho, segundo Marqués de Bolarque, fue un enamorado ferviente de la música española. En su condición de musicólogo prestó su apoyo incondicional a Ataúlfo Argenta, para el que creó la Orquesta de Cámara Madrid, bastión de la serie de grabaciones de zarzuela por él dirigidas.

Antes de iniciar la serie discográfica, en 1952, promovió un festival de zarzuelas madrileñas, con esta formación orquestal, Argenta en la dirección y cantantes de primera fila, tales como Manuel Ausensi, Ana María Iriarte, Pilar Lorengar...

Estas representaciones, que gozaron del mayor de los éxitos, fueron "exportadas" a la Quincena Musical Donostiarra, siendo el germen de la gran colección de zarzuelas grabadas por la Casa Columbia, más de 50 títulos, cuya sede española estaba ubicada en la propia Donosti.

El Marqués de Bolarque influyó de forma notable, para que la discográfica nortamericana se involucrase en proyecto tan ambicioso, creando el sello Alhambra.

También merced a su empeño personal consiguió que Ataulfo Argenta accediese a la dirección de la Orquesta Nacional de España, en contra de los deseos del padre Otaño y del compositor Joaquín Rodrigo, ambos personajes relevantes del Comisariado de Música del Estado, que apostaban por otro director.

 

6*

José María Nemesio Otaño y Eguino. Azcoitía(Guipuzcoa) 1880-San Sebastián 1956.

Organista, compositor y musicólogo, perteneciente a la Orden de Jesús. Tuvo una influencia más que notable en la difusión de la música vasca, para posteriormente, y tras la guerra española, acceder a Comisario General de la Música, donde ejerció hasta 1951.

 

Discografía.

Sello Columbia.1954.

Manuel Ausensi, Pilar Lorengar, Carlos Munguía,Julio Uribe, Joaquina Belaustegui, Mari Carmen Pérez Parral.

Como de Cámara del Orfeón Donostiarra. Director Juan Gorostidi.

Gran Orquesta Sinfónica. Director Ataulfo Argenta.

 

Sello EMI. 1969.

Luis Sagi Vela, Dolores Pérez, Carlo del Monte, Rosa Sarmiento, Elena Guadaño, Enrique del Portal, Ramón Alonso.

Coro Cantores de Madrid. Director José Perera.

Orquesta Lírica Española. Director Federico Moreno Torroba.

 

Sello Naxos. 2001.

Vicente Sardinero, Ana Rodrigo, Emilio Sánchez, María José Suárez, Felipe Nieto, Fernando Latorre.

Sociedad Coral de Bilbao. Director Gorka Sierra.

Orquesta Sinfónica de Bilbao. Director Juanjo Mena.

 

Diversos sellos.

Bluemoon serie lírica reeditó en CD varios fragmentos, 5 en concreto, de las grabaciones originales en discos de pizarra de los años 1927-28, interpretados por Felisa Herrero, la soprano que la estrenó, junto al bajo-barítono Pablo Gorjé y el tenor Pepe Romeu.

 

Las romanzas de tenor, "Yo no se que veo en Ana Mari", ha sido grabada por Alfredo Kraus en dos ocasiones, Miguel Fleta y José Carreras.

La de barítono "Sa sibil mi caserío" la grabó Marcos Redondo en 1954, cuando sus facultades canoras estaban muy mermadas, y en época reciente por Carlos Alvarez.

De el dúo "Buenos días", de soprano y tenor, solo nos consta una grabación a cargo de Montserrat Caballé y su marido Bernabé Martí.

 

Filmografía.

TVE. 1969.

Película dirigida por Juan de Orduña, para ser exhibida en cines, interpretada por actores, con la banda sonora en play-back.

Actores:

Armando Calvo, Mari Francis, José Moreno, Antonio Durán, Roberto Camardiel y Teresa Hurtado.

Cantantes:

Luis Sagi Vela, Dolores Pérez, Carlo del Monte, Enrique del Portal, Ramón Alonso y Rosa Sarmiento.

Coro Cantores de Madrid. Dr. José Perera.

Orquesta Lírica Española. Dr. Federico Moreno Torroba.

 

1995

Representación del Teatro Calderón de Madrid en producción y dirección de José Luis Moreno.

Vicente Lacárcel, Guadalupe Sánchez, Rafael Lledó, Antonio Durán, Amapro Madrigal y Enrique del Portal.

Orquesta y coros dirigidos por José Luis Irastorza.

 

2004

Producción del Festival de Zarzuela de Canarias.

Vicente Lacárcel, Montserrat Villaverde, Guillermo Orozco, Amelia Font, Pedro Pablo Juárez y Pepa Rosado.

Coral Lírica de Las Palmas. Dra. Olga Santana.

Orquesta Sinfónica de Las Palmas. Dr. José María Damunt.

 

  1. En youtube está disponible una de las representaciones del Teatro Arriaga de Bilbao, en concreto la del 26 de enero de 2011, de la misma producción que llega ahora a La Zarzuela.

Ángel Ódena, Marta Ubierta, Mikeli Atxalandabaso, Itxaro Mentxaca, Alberto Núñez, Izaskum Kintana, Jon Mariño, Antonio Rupérez.

Coro Rossini y Orquesta Sinfónica.

Director musical, Miquel Ortega.

 

Datos extraidos de:

La aventura de la zarzuela (Memorias de un libretista)

Guillermo Fernández-Shaw. Revisión del texto y notas de José Prieto Marugán y Alejandro Vales Pinilla.

Ediciones del Orto – Ediciones Clásicas S.A.

Madrid 2012.

 

Historia del Teatro de la Zarzuela de Madrid. Tomos II y III.

Emilio García Carretero.

Fundación de la Zarzuela Española.

Gráficas Baraza S.L. 2004 y 2005.

 

Publicaciones y páginas-web citadas en los textos.

 

Discoteca y videoteca particulares del autor.

 

Biografias personales de las personas referidas, publicadas en internet.

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Acerca del autor

Autor: Elías Bernabé Pérez

Mis recuerdos más remotos que me atrajeron a la zarzuela me trasladan a sesenta años atrás. Primero escuchando los fragmentos que sonaban con frecuencia en la radio. También gracias a las fantasías, preludios e intermedios que interpretaban las bandas de música en los conciertos de las fiestas de octubre de Petrer. El templete donde actuaban estaba justo ante la fachada de mi casa.

Lo que más me gustaba de la Semana Santa es que en la radio solo se emitía música clásica. El viernes y sábado santo las emisoras enmudecían.

Lo más intenso vino en la época dorada del tocadiscos. Lo compró mi abuelo materno en 1963. La primera zarzuela que entró en casa fue Doña Francisquita con Kraus y Olaria. Es una grabación incompleta, pero suficiente para que me la aprendiese de memoria. Mi abuelo estaba impedido y era yo quien la ponía todos los mediodías y noches durante dos semanas consecutivas. A los quince días compramos un segundo disco: La generala, de nuevo con Kraus y Olaria. Y ya fuimos alternando. Después vino Maruxa. Y yo con solo 13 años me entusiasmé con ella y también la aprendí. Sí, digo bien. ¡A mis 13 años ya me encantaba Maruxa!

Ahí comenzó todo y ya no he parado. Siempre como aficionado.

Como le dice un padre a su hijo al final del documental de TVE sobre zarzuela La romanza de Madrid, de 1988, “Te acompañarán toda tu vida, porque son inmortales”.

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