José Gil, de la Papelería Ana, se jubila e inicia una nueva etapa en la que "vivir y disfrutar"
Una de las papelerías con más historia de Elda echa el cierre, Papelería Ana. Su propietario, José Gil Martínez, se jubila tras toda una vida detrás del mostrador. A los 66 años se retira satisfecho, orgulloso no solo de haber hecho un buen trabajo sino de haber luchado por los derechos de sus compañeros, pues durante 25 años ha presidido la Asociación de vendedores de prensa y revistas de Elda y Comarca, también ha sido vocal de la entidad a nivel nacional.
En sus últimas semanas cada cliente que entraba repetía la misma frase, "Te echaremos de menos, pero te lo mereces". Esto es prueba de que se ha ganado el corazón del barrio Fraternidad, que ahora se queda huérfano.
Es uno de los puntos de venta más veteranos del semanario Valle de Elda. Aunque la papelería la abrieron sus padres en 1971, el "Valle" forma parte de su familia de toda la vida, admite, pues ya lo compraban antes y lo seguirán comprando. El cariño es mutuo.
Gil no se quedó con el negocio hasta 1986, hace 39 años, es la segunda generación, pero no habrá una tercera, su hijo tiene otro trabajo.

La Papelería Ana ha tenido diferentes etapas: la boyante que incluía desde la venta de regalos de Reyes, Comuniones y hasta libros del colegio hasta la actualidad, en la que la venta de prensa y revistas ha bajado, pero tiene claro que no desaparecerán: "Decían lo mismo con la radio, que llegaba y adiós a la prensa, y no fue así", aclara.
Ahora bien, el negocio tuvo que reinventarlo, tras la pandemia la paquetería le ha ayudado significativamente, atraía nueva clientela.
Su vida ha sido plena, admite, "me gusta mucho este trabajo, tanto que por eso di un paso adelante para presidir la asociación, para luchar por mis derechos y los de mis compañeros". Pero tenía ganas de iniciar su nueva etapa: "Le he echado muchas, muchas horas. A las 6:30 horas ya estaba repartiendo periódicos por los bares y había días que seguía a las 21 horas. Me ha robado tiempo de estar en familia, pero ha sido un trabajo que he hecho con gusto".
Así, echó el cierre hace unos días y ahora espera "vivir, disfrutar", poder "viajar, descansar, ir a la montaña, hacer todo eso que no ha podido hacer a causa del trabajo".
Valle de Elda le desea lo mejor en esta nueva etapa.
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