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Hoy traemos a nuestro blog dos expresiones que nos vienen por vía aragonesa. Vamos con la primera.

Hablar abonico

¿Cuántas veces hemos escuchado en Elda, “habla abonico, que están echando la siesta”?.

La expresión hablar abonico  la empleamos con el significado de 'hablar en voz baja, suavemente, despacico'. Aunque a veces lo hemos visto escrito de forma separada, a modo de locución, a bonico, el caso es que no tiene relación con el adjetivo bonico.

Abonico es un adverbio aragonés que se ha extendido, además de por Aragón, por zonas sudorientales de Castilla-La Mancha, comarcas castellanohablantes de la Comunidad Valenciana, Murcia y quizás algún territorio más. Según A. Kuhn, en su libro El dialecto altoaragonés, procedería del adjetivo armónico, que habría sufrido un proceso de cambio fonético consistente en el desplazamiento del acento esdrújulo a llano, rasgo típico del aragonés (pajaro por pájaro, por ejemplo), pérdida de r implosiva y trueque de la bilabial nasal por la oral (es decir, m por b), procesos fonéticos constatados en otros casos: armónico > armonico > amonico > abonico.

Hay que añadir que en Aragón, además de la forma abonico, también existe amonico con el mismo significado, lo cual confirmaría la explicación de Kuhn acerca de su derivación de armónico.

Aparte de su uso con el verbo hablar en la locución que hemos visto, también se emplea con el verbo hacer, por lo tanto hacer algo abonico, tiene el sentido de hacer algo con mesura, despacio: “no pegues tan fuerte en la puerta, toca abonico”.

En valenciano encontramos la locución “a espai” con los mismos significados: “parla a espai”.

Por lo que hemos constatado, abonico es un término que en Elda está cayendo en desuso, y sería una lastimica que se perdiera del todo, por eso desde aquí reivindicamos seguir utilizándolo para que siga perdurando en nuestra habla.

Dar golica

En esta ocasión sí que observamos que los cagalderos seguimos utilizando mucho esta expresión...porque hay cosas que nos pueden “dar golica”.

Golica es forma derivada de gola, con el sufijo apreciativo -ica, por ser palabra femenina. Gola equivale al castellano gula, tanto en aragonés como en catalán, y significa 'exceso en el comer y beber, apetito desmesurado', uno de los siete pecados capitales.

La locución dar golica la usamos en Elda con el sentido de 'apetito provocado por algún alimento que vemos' y también 'las ganas que nos provoca mientras lo vemos comer a otro'.

Con un significado más amplio, también 'deseo de tener o hacer lo que tienen o hacen otros', pero más bien como una envidia sana, no exagerada, función que cumple el sufijo diminutivo que suaviza el significado original de gola 'gula' (está viendo jugar a los demás chiquillos y le da golica).

En valenciano existe la expresión “fer goleta”(con sufijo apreciativo -eta), con los mismos significados, pero usando el verbo fer 'hacer' principalmente, aunque también tenemos referenciado el uso del verbo donar 'dar'. En Aragón lo emplean igual que nosotros, dar golica, y con el mismo sentido, sin embargo en el Alto Aragón utilizan más goleta. En la Huerta de Murcia tenemos conocimiento de que la emplean con el verbo estar (estar a la golica). Dar golica también podemos encontrarla en poblaciones vecinas y de Murcia o Albacete, zonas de influencia histórica aragonesa.

Y aquí acabamos por hoy, recuperando nuestras palabricas tradicionales para seguir “hablando cagaldero”.