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“Como ha llovido traigo el sarnacho lleno de caracoles”

“¡Mira que eres sarnacho! ¿Cómo le hablas así al pobre hombre?”

Sarnacho, aunque empleada en zonas castellanohablantes de la Comunidad Valenciana y limítrofes a esta, es una palabra valenciana, y así la recoge el Diccionari Normatiu Valencià (DNV), ‘sarnatxo’ (el dígrafo ‘tx’ representa el mismo fonema que el castellano ‘ch’) con cuatro acepciones: 1. 'Cesta menuda de esparto, con tapadera, para llevar alimentos. 2. 'Capazo de esparto o palma para el mismo fin'. 3. 'Bolsa que usan los cazadores para llevar la caza' (equivaldría al castellano "zurrón"). 4. 'Persona irresponsable e inconsciente'.

 Sarnatxo en el Diccionari Català-Valencià-Balear (DCVB), nos deriva a ‘Senatxo’. La acepción principal de senatxo sería la de ‘senalla’ (en valenciano) ‘cesta’ (en castellano) con forma redonda y tapadera destinada a llevar víveres y otras cosas de uso personal, generalmente hecha de esparto, hojas de palma, etc. Una de las acepciones de senatxo que encontramos en el (DCVB) indica que existe la variante ‘sarnacho’, circunscrita a la Comunidad Valenciana, y con el significado de ‘bolsa de red que sirve para llevar animales cazados’.

Las formas senatxo y sarnatxo, tendrían una etimología incierta, pudiendo ser que su procedencia la encontráramos en la palabra senalla del mozárabe sannâc ‘cesta’ y esta, según Joan Coromines en su Diccionari Etimològic i Complementari de la Llengua Catalana, a su vez del latín cenaculum ‘granero’, ‘cámara alta’, ‘piso superior de un edificio’.

Como es evidente, los significados pueden ampliarse o especializarse según zonas, poblaciones o incluso hablantes particulares y adquirir matices diversos.

En nuestra habla tradicional, sarnacho lo utilizaríamos con varios significados. Uno de ellos, que hemos oído a personas de más edad, correspondería al de ‘cesta hecha de esparto, hojas de palma, cuyo uso sería el de guardar los caracoles junto con hierbas aromáticas’, tales como el romero, tomillo, etc., con el fin de que fueran comiéndolas y soltando la baba característica para adquirir buen sabor al cocinarlos. Sarnacho equivaldría a la típica ‘caracolera’ que tantas veces hemos visto.

 Otra de las acepciones que hemos escuchado sería el de ‘persona despreciable, sucia’, descrita por Juan Rodríguez Campillo en su libro Elda: Urbanismo, Toponimia y Miscelánea, es decir, sería alguien con malas intenciones y que actúa en beneficio propio, sin importarle que las tretas que utiliza puedan perjudicar a otros. Pudiera ser que tuvieran que ver los dos significados anteriormente mencionados, ya que, si lo pensamos detenidamente, el sarnacho refiriéndonos a ‘caracolera’, con el uso queda bastante sucio y repulsivo debido a los deshechos dejados por los caracoles.

En la última recopilación del Dr. Francisco Orts, en su Nueva Antología de Palabras, Dichos y Refranes de la comarca de Elche, nos deja un nuevo significado para esta curiosa y tan extendida palabra en nuestra provincia: Sarnacho claro de Alicante”, refiriéndose, según el autor, a los ‘alicantinos señoritingos y postineros’.

Para terminar nuestra recopilación de sarnacho, no podemos dejar de nombrar a nuestro querido D. Emilio Rico Albert, autor de la tan popular y divertida obra Don Juan Tenorio o dos Tubos un Real, que este año celebra su centenario y cada 28 de diciembre alegra el corazón de los eldenses. En ella, recordamos que el personaje de Gonzalo le dice a nuestro particular Don Juan la expresión: “so sarnacho”.

¡Ahí queda eso queridos eldenses! Sigamos hablando cagaldero y que perdure nuestra tradición oral que forma parte de nuestra historia.

[Noticias dentro final] Serlicoop enero 2020

Acerca del autor

Autores: Antonio Gisbert y María Dolores Marcos

Las casualidades existen, y así es como Antonio Gisbert Pérez y María Dolores Marcos Vila nos hemos conocido. El interés por Elda, sus gentes y costumbres es lo que ha propiciado que, por causalidad, ambos quisiéramos recuperar el habla popular de Elda, esas palabricas cagalderas que escuchábamos desde la cuna y que nos fueron transmitidas por generaciones anteriores de eldenses que amaban su pueblo.Esta huella dejada por nuestros antepasados, bien a través del lenguaje escrito y especialmente del lenguaje oral, transmitida de generación a generación, es una habla que sigue viva, que perdura a través del tiempo.

Sentimos que es nuestro deber y nuestra obligación dejar testimonio del habla de Elda a través de estas publicaciones y querer, sin pretensiones, que la forma de expresarnos en nuestro pueblo siga perdurando en el tiempo y conocida por las generaciones posteriores.Nuestro habla tradicional es una seña de identidad, nos caracteriza como miembros de un mismo colectivo y nos asegura su continuidad a lo largo de nuestra historia futura. Queda pues mucho trabajo, mucha tradición oral por estudiar y divulgar todavía y es nuestro deseo que os sintáis partícipes de este proyecto.

Estáis todos invitados. ¡HABLEMOS CAGALDERO!

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