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Jose Bódalo.

Tras el paso de las vacaciones estivales y el regreso a la normalidad cotidiana comenzamos la segunda temporada de este blog. A la vuelta de la esquina nos esperan nuevos estrenos y espectáculos teatrales. A lo largo de los próximos meses hablaremos de teatro y nos centraremos en toda la actualidad que generen las artes escénicas.

Bienvenidos de nuevo. La función está pronta a comenzar.

Para iniciar esta nueva andadura quiero referirles algunas de las anécdotas que han ido pasando de boca en boca entre la profesión teatral.

José Bódalo fue, desde la década de los años 1950, uno de nuestros actores más representativos del teatro, la televisión y el cine español. Muy querido por sus compañeros, siempre alabaron de él su memoria a la hora de aprender un texto teatral en pocas jornadas de ensayos y su capacidad para poder estar representando una función, interpretar un papel, y estar a la vez desconectado del escenario.

Tanto es así que muchos de los que trabajaron con él cuentan que era su costumbre los domingos, en la función de tarde, salir a escena con el auricular de un transistor incorporado a su oído para seguir los partidos del Real Madrid, equipo del que era un forofo empedernido, sin que dicha circunstancia mermara en absoluto su capacidad de mantener la concentración interpretativa. Bódalo llegó a decir alguna vez en su vida, con cierta sorna, que “para ser actor lo único imprescindible era tener buena memoria y no tropezarse en el escenario con los muebles”. Genio y figura.

Luis Escobar.

Asimismo la figura y el ingenio de Luis Escobar, autor, director y actor español, brillaron con luz propia en el panorama teatral de los años 40, 50 y 60 del siglo pasado. Gracias a su labor, el Teatro Español, el María Guerrero y el Eslava sirvieron de marco para el estreno de grandes obras que unieron a crítica y público. De talante liberal, supo sortear con ingenio y clase a la censura de la época. A finales de la década de los años 70, Luis García Berlanga le dio un papel en la película “La Escopeta Nacional”, sátira de las cacerías en tiempos de Franco. Su interpretación del marqués de Leguineche, dueño de la finca donde se daba la cacería, tuvo tanto éxito que lo dio a conocer a las nuevas generaciones, relanzando su carrera en sus últimos años.

La anécdota que les quiero referir de Luis Escobar va unida a una actriz muy célebre de la época, Aurora Bautista. La Bautista tenía cierta fama de actriz sobreactuada, de expresiones desmesuradas y con la voz forzadamente trémula, características que la acompañarían durante buena parte de su trayectoria profesional.

Aurora Bautista.

El encuentro entre Luis Escobar y Aurora Bautista tuvo lugar en 1960. Luis Escobar decidió montar “Yerma” de Federico García Lorca, un auténtico desafío para la época porque no era fácil montar un Lorca en pleno franquismo. Y buscó a una actriz de sobra conocida por el público para dar mayor respaldo a su proyecto.

Imagínense, primer día de ensayos. Ya había tenido lugar la lectura de la obra por toda la compañía en los días previos (lo que se conoce en el argot teatral como “la mesa italiana”). Se está a punto de comenzar a ensayar la primera escena. La Bautista entra en escena con su característico tono de voz, brava, arrebatada, comiéndose el escenario, con esa pasión desproporcionada que ella ponía a sus parlamentos. Entonces, delante de todos, Luis Escobar, con aplomo, le dijo “Aurorita, guapa, cálmate, que aún no ha pasado nada“. Genio y figura.

Jacinto Benavente.

Jacinto Benavente fue un dramaturgo, director, guionista y productor de cine español. En 1912 ingresó en la Real Academia Española, llegó a ocupar en 1918 un escaño en el Congreso de los Diputados y en 1922 recibió el Premio Nobel de Literatura. La historia del teatro español le debe la autoría de textos tan destacados como “Los Intereses Creados”, “Rosas de Otoño” o “La Malquerida”. Moviéndose en los ambientes sociales más elitistas de su época, no fue fácil para él vivir su sexualidad (era homosexual) con las estrictas normas morales de su época.

La anécdota que les refiero viene recogida en números libros y artículos y da muestra de la inteligencia, serenidad, saber estar y temple de Jacinto Benavente.

Paseaba cierto día por Madrid Jacinto Benavente cuando en una de las aceras, estrecha para el paso de dos peatones a la vez, se le plantó delante un tipo chulesco que le increpó:

“¡Yo no dejo pasar a los maricones!”.

Jacinto Benavente, sin inmutarse, y bajándose de la acera, le contestó:

 “Pues yo sí, pase usted”.

Genio y figura.

El mundo del teatro, como la historia, como la vida misma, está lleno de anécdotas que iremos compartiendo.

Feliz inicio de temporada teatral. Mucha mierda a los teatreros.

Por cierto, imagino que muchos de ustedes lo saben, pero no está de más recordarlo. El uso de la expresión “mucha mierda”, referida al deseo de suerte para los proyectos teatrales, tiene su origen y explicación en que antiguamente las representaciones en teatros eran los espectáculos más famosos de los pueblos y ciudades. Los ciudadanos con más poder o dinero solían desplazarse hasta el teatro en sus carruajes de caballos, dejando, inevitablemente, los excrementos de los animales en las puertas del lugar de la representación. Lógicamente, cuantos más excrementos hubiera en la calle, más personas importantes habían asistido a ver la obra, por lo que se le deseaba a los actores mucha mierda para, en realidad, desearles que a la obra acudieran muchas personas pudientes.

Así que lo dicho, amigos, mucha mierda y larga vida al teatro.

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Acerca del autor

Autor: Álvaro Amat

Me llamo Álvaro Amat. Soy Licenciado en Derecho. Toda mi vida laboral he estado vinculado a la Administración de Justicia. Soy un apasionado de las artes escénicas en general. He estudiado el teatro de nuestra localidad durante años coleccionando programas de mano. He participado en cursos y talleres de teatro, y he colaborado con distintas entidades y asociaciones locales en la dirección escénica de eventos y espectáculos. El teatro forma parte de mi vida y a través de este blog me gustaría que los lectores sintieran que el Teatro es una de las piezas básicas en la cultura de un país. ¡Gracias!

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