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Es raro el día en que no escucho el lamento:

¿Por qué mi hijo me odia? en muchas ocasiones acompañado de lágrimas, culpabilidad e impotencia.

Si para conducir un pequeño ciclomotor, exigimos que se tenga una licencia que acredite que se conocen las normas de circulación, ¿por qué para ser padres no pedimos unos conocimientos básicos?.

Por mucho que a los humanos nos asusten los volcanes, está claro que son un elemento regenerador de la corteza terrestre; tratar de controlarlos es una utopía, pero prepararnos para sus consecuencias puede salvar muchísimas vidas.

Como dice mi profesor y amigo el Dr. Antonio Ríos, no es lo mismo escuchar a los hijos, que someterlos a un interrogatorio policial: ¿de dónde vienes?, ¿qué has hecho?, ¿con quién has estado?

Lamentablemente los adolescentes son los grandes desconocidos del sistema. En muchas ocasiones, la “afonía” de los hijos más la “sordera” de los padres, maestros o profesionales sanitarios, acaba en problemas de comportamiento, fracaso escolar y consumo, que en poco tiempo se convierten en una adicción: cannabis, tecnologías, alcohol.

 

Creo que no hay padres perfectos, pero como sociedad estamos obligados a poner a su disposición los recursos necesarios.

Solo hay que hacerles responsables de que

PIDAN AYUDA.

Este artículo también lo podéis encontrar en el blog http://www.adiccionesadolescentes.es

Mi próximo artículo se titulará:

 

INSTITUTOS <-> JUEGOS ELECTRONICOS

¿ENEMIGOS o ALIADOS?”

Gracias al trabajo de Sara Cremades González (Maestra y filóloga), podemos tener este artículo en ingles:

It’s rare the day I do not hear the lament: Why does my son hate me? Many times with tears, guilt and impotence.

We should take into account that no one teaches us how to be parents , even though once we decide to become, we ought to learn. It is curious that the educative system do not consider teaching this “subject”, since the majority of us will have to pass it. Indeed, it not only guarantees the perpetuation of the species, but also the emotional stability of both parents and kids.

If we need a licence to demonstrate we know the driving rules to drive a little moped, why we don’t we ask for basic knowledge to be parents?

No matter how much humans are scared of volcanoes, they are a regenerative element of the Earth’s crust; trying to control them is a utopia, but preparing ourselves for their consequences can save many lives.

As my teacher and friend Dr. Antonio Ríos says, ‘it is not the same to listened to your kids, than interrogate them: where do you come from? What have you done? Who have you been with?

Unfortunately teenagers are the big unknowns of the system. Many times, kids “aphonia” and parents, teachers or doctors “deafness” end up with behavioural problems, school failure or consumption, which little by little becomes an addiction: cannabis, technologies, alcohol.

 

I think that there are no perfect parents, but as society we are obliged to provide them with the necessary resources.

We just have to make them responsible for

ASKING FOR HELP.