SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

22 OCT 2020 Fundado en 1956
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Esta historia es tan real como falso el nombre del protagonista. Un día los padres de Jordi (nombre inventado) nos lo trajeron pues se pasaba muchísimas horas enganchado a la videoconsola.

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Jordi, desde la guardería ya dio muestras que iba a ser un niño especial, pues apenas se relacionaba ni jugaba con otros. Por contra también era distinto, pues a su corta edad había aprendido a leer de forma autodidacta.


Sus padres fueron a diferentes profesionales, públicos y privados, y todos coincidieron en que era un Asperger (personas que tienen problemas para relacionarse). A partir de aquí lo llevaron a diferentes asociaciones de enfermos mentales en los que se encontraba muy cómodo entre otros niños diferentes.


Especial mención fue su comienzo en el instituto, donde ser distinto le trajo marginación, burla y hasta la humillación por parte de sus iguales: en una de las ocasiones lo metieron en el aseo para bajarle los pantalones y reírse de él. Por contra por las tardes, asistía al conservatorio y a pesar de sus pocos años, se convirtió en un brillante músico que está en los niveles más altos de su conservatorio.

Cuando llegó a nuestra Unidad decidimos afrontar dos objetivos en complicidad con los padres:

1- Disminuir y organizar el tiempo que pasaba enganchado a las tecnologías.

2- Trabajar con los padres, otra forma de ver a su hijo: que lo percibieran como una persona con un don, en vez de como un enfermo mental de por vida.


Han sido meses de trabajo aparentemente infructuoso. En ocasiones los padres nos llamaban desesperados, contando que Jordi se estaba poniendo agresivo a la hora de dejar la videoconsola.

También nos comentaban que tenían un miedo terrible cada vez que, siguiendo nuestras indicaciones, lo animaban a salir de casa, pues en la calle sólo había tenido burlas y humillación. Pero la constancia y el amor de estos padres ha empezado a tener su recompensa.
Los llamé en una cita programada y la madre conforme me contaba se iba emocionando:

 Jordi aún tenía bastante resistencia a la hora de dejar la Play pero por contra, estaba saliendo casi todos los días con la bici con diferentes amigos. También se ha hecho un grupo de iguales tan normales como frikis.

 Ha empezado a cuidar su alimentación y en una conversación de pizza en su casa con sus colegas, la madre le escuchó decir que había empezado a quererse...

La consulta con la madre acabó en lágrimas a ambos lados del hilo telefónico, pues nos dimos cuenta que:

Los milagros también existen.

Este artículo también lo podéis encontrar en el blog http://www.adiccionesadolescentes.es

Mi próximo artículo se titulará:

“No me enseñes, ¡demuéstramelo!”

Thanks to the translation done by Sara Cremades González (teacher and philologist), you can read this article in English:

Miracles also exist

This story is as real as the protagonist's name is false. One day Jordi's parents (invented name) brought him to us as he spent many hours hooked up to the video console.

Jordi, from the kindergarten, already showed that he was going to be a special child, as he hardly related or played with others. On the other hand, he was also different, because at his young age he had learned to read in a self-taught way.

His parents went to different professionals, public and private, and all agreed that he was an Asperger's (people who have trouble relating). From here they took him to different associations of mental patients where he was very comfortable among other different children.

A special mention was his beginning in high school, where being different brought him marginalization, mockery and even humiliation from his peers: on one occasion he was put in the bathroom to have his pants pulled down and laughed at. On the contrary, in the afternoons, he attended the conservatory and despite his few years, he became a brilliant musician, who is at the highest levels of his conservatory.

When he came to our Unit we decided to face two objectives along with the parents:

1- To decrease and organize the time spent hooked on technologies.

2- To work with the parents another way of seeing their child: to be perceived as a person with a gift, instead of as a mentally ill person for life.

 

It has been months of seemingly fruitless work. Sometimes parents would call us in desperation, telling us that Jordi was getting aggressive when it came to leaving the video console.

They also told us that they were terribly afraid every time they encouraged him to leave the house, following our instructions, as he had only been mocked and humiliated in the street. But the perseverance and love of these parents has started to pay off.

I called them at a scheduled appointment and the mother was getting excited as she told me:

Jordi still had quite a lot of resistance when it came to leaving Play, but on the contrary, he was going out almost every day on his bike with different friends. He also made a group of equals as normal as freaks.

        He has started to take care of his food and in a pizza conversation at home with his colleagues, his mother heard him say that he had started to love himself...

The consultation with the mother ended in tears on both sides of the phone line, as we realized that:

Miracles also exist!ç

The next article will be entitled:

“Do not teach me, show it to me!”.

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Acerca del autor

Autor: José José Gil

Me llamo José José Gil (J.J.) y soy Enfermero de la Unidad de Conductas Adictivas de Elda. Reconozco que soy un apasionado de mi trabajo y como profesional y padre llevo muchos años investigando las ADICCIONES ADOLESCENTES.

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