SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

7 MAR 2021 Fundado en 1956
Visto: 463

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

El chantaje se define como: "La presión o amenaza que se hace sobre una persona para sacar algún provecho de ella".

Los bebes aprenden que si quieren algo, tienen que llamar la atención de sus cuidadores con una de las emociones mas impactantes: "el lloro".

De niños descubren que también es un "arma" para conseguir cosas o para hacer rabiar a sus hermanos/as: Un caso típico es el que hemos sufrido los mayores cuando los más pequeños querían algo y no estábamos dispuestos a dárselo, ellos únicamente tenían que emitir un quejido o un llanto fingido, para que nuestros padres acudieran raudos, siempre con la misma frase:¿Que le estás haciendo a tu hermano?.

El problema es cuando en la adolescencia se utiliza este mecanismo con intenciones tan preocupantes como reales:

  • El adolescente que se sitúa en la parte externa del balcón con la amenaza de soltarse, si no se le da lo que quiere...
  • El chaval que descubre que su abuelo se suicidó arrojándose a las vías del tren. A partir de ese momento, solo tiene que añadir: "Me tiraré al tren, al igual que el abuelo...", para conseguir cualquier cosa.
  • Los que salen al balcón gritando y vociferando para llamar la atención del vecindario, ante la vergüenza social de los padres que para acallarlos, ceden a sus pretensiones.
  • Los que chillan, amenazan y golpean a su familia con la impunidad de ser menores.
  • Los que se hacen cortes superficiales en los brazos, pregonando que se cortarán las venas si no se atienden sus demandas.
  • Los que gritan que "se van de casa..." , yéndose a pasar unas horas o un par de días con un amigo/a.

En realidad es un juego de miedos; pierde quien más tiene.

El problema es cuando los padres viven atenazados día y noche, por ese pavor que da rienda suelta a los caprichos de sus hijos. A partir de ahí podemos observar como poco a poco van apareciendo temores mayores: abandono escolar, conductas de riesgo, agresividad a terceros, consumo de alcohol o drogas, maltrato parental o aislamiento social en el caso de las tecnologías.

Como padres tenemos la obligación de buscar ayuda, pero no en internet, sino en profesionales formados.

En caso contrario nuestro día a día se convertirá en un infierno y nuestros hijos en los diablos que alimentarán las llamas.

 

The blackmail of our children

Blackmail is defined as: "The pressure or threat that is put on a person in order to get something from them".

Babies learn that if they want something, they have to get the attention of their caregivers with one of the most powerful emotions: "crying".

As children they discover that it is also a "weapon" to get things or to make their siblings angry: a typical case is the one we, as older brothers or sisters, have all suffered when the younger ones wanted something and we were not willing to give it to them, they only had to emit a whimper or a fake cry for our parents to come quickly, always with the same phrase: What are you doing to your brother or sister?

The problem is when in adolescence this mechanism is used with intentions that are as worrying as real:

  • The teenager who stands on the outside of the balcony and threatens to let go if he doesn't get what he wants...
  • The boy who discovers that his grandfather committed suicide by throwing himself onto the train tracks. From that moment on, he only has to add: "I'll throw myself on the train, just like my grandfather...” to get anything.
  • Those who go out on the balcony shouting to attract the attention of the neighbourhood, to the social shame of the parents who, in order to silence them, give in to their pretensions.
  • Those who shout, threaten and beat their families with the impunity of being minors.
  • Those who make superficial cuts on their arms, proclaiming that they will slit their wrists if their demands are not met.
  • Those who shout that they are "leaving home...", just going to spend a few hours or a couple of days with a friend.

It is actually a game of fear; whoever has the most loses.

The problem is when parents are gripped day and night by this fear that gives free rein to their children's whims. From then on, we can see how little by little greater fears appear: dropping out of school, risky behaviour, aggression towards others, alcohol or drug consumption, parental abuse or social isolation in the case of technology.

As parents we are obliged to look for help, not from the Internet, but from trained professionals.

Otherwise our daily life will become an inferno and our children will become the devils who will feed the flames.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Acerca del autor

Autor: José José Gil

Me llamo José José Gil (J.J.) y soy Enfermero de la Unidad de Conductas Adictivas de Elda. Reconozco que soy un apasionado de mi trabajo y como profesional y padre llevo muchos años investigando las ADICCIONES ADOLESCENTES.

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir