SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956
Visto: 1027
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
La actriz eldense llega esta tarde al Teatro Castelar.

Sybila Gutiérrez Poveda es una joven eldense intérprete y bailarina volcada en el mundo de la danza y preparada para asumir retos que abarcan desde la autogestión a la formación y el conocimiento del cuerpo. Ahora llega a Elda con la obra MUUchachitas que presenta este sábado 14 de abril a las 20 horas en el Teatro Castelar, con entrada libre.

¿En qué consiste este espectáculo de danza?

De temática eco-feminista, Muuchachitas apuesta por una colectividad posible, la armonía dentro de un grupo que no busca ningún tipo de «poder» si no todos los tipos posibles de paz.

Muuchachitas es un grito gamberro por la paz y libertad. Reclama y aclama por un mundo más justo, donde realmente todos los seres puedan vivir en armonía.

¿Cómo funcionó su gira por México con Mujer?

Estuve haciendo algunas representaciones en México el pasado año, con mi solo Mujer, y el próximo mes de agosto vamos a hacer una pequeña gira por México, con Muuchachitas.

¿Seguirán de gira por otras ciudades españolas?

Muuchachitas tiene un año de existencia y seguimos dándole vida en escenarios sobre todo de la Comunidad Valenciana. La próxima actuación será en Lliria a finales de abril.

¿Es en Valencia dónde está centrada su carrera profesional?

Cia Dunatacà (nuestra compañía) reside en Valencia y aquí vivo y desarrollo mi carrera profesional como creadora e intérprete. Depende del período de trabajo, también me dedico a la docencia e imparto clases de Movimiento y Corporalidad.

¿Qué otros proyectos tiene?

Como comentaba antes, también me dedico a dar clases y talleres de Danza y Movimiento. Además los combino, en ocasiones, con el conocimiento y aprendizaje del Ciclo Menstrual, que es otro de los temas que me inquieta e investigo.

En la actualidad estamos terminando un proceso de creación de una coproducción con el Instituo Valenciano de Cultura, IVC, y Espacio Inestable en Valencia. En este caso soy directora e intérprete de la obra que estrenamos el viernes 13 de abril, justo antes de bailar Muuchachitas en Elda.

¿Cómo ha sido tu formación en el mundo de la danza?

Mi formación en el mundo de la danza ha sido muy variada y en constante continuidad desde los cinco años. Comencé con ballet clásico, flamenco y escuela bolera, pasando por la danza oriental y el hip-hop para seguir con danzas africanas… En Valencia he estudiado el grado profesional de Danza Contemporánea. Ser bailarina requiere una formación constante y una renovación del CV para poder seguir accediendo a puestos de trabajo.

¿Requiere su trabajo muchas horas de ensayo?

Muchísimas. Requiere trabajo en el aula, y también trabajo en tu casa. Es imprescindible el tener que adaptar tu rutina, tu vida social y tus cuidados a los procesos creativos y ensayos. No se trabaja solo en las aulas y ensayos, sino que la precariedad de esta profesión nos obliga a convertirnos en gestoras y distribuidoras culturales teniendo que desempeñar tareas que no nos competen, pero que tenemos que aprender a la fuerza para poder acceder a puestos de trabajo en el mundo de las artes escénicas y de la danza.

¿Está preparada para asumir nuevos retos?

Por supuesto. Además, por la precariedad económica en que nos vemos sumidas las que trabajamos en el mundo de la danza, el reto es constante y diario. Somos una compañía emergente y autogestionada. Esta estructura en sí, ya es un reto por el que luchamos cada día con todo nuestro empeño.

Me gustaría que se visibilizase esta precariedad laboral, y que la danza y el estudio del cuerpo estuvieran presentes en la educación para poder hacer palpable y vigente la urgente necesidad de prestar atención al cuerpo y retribuir la importancia de su voz en cualquier espacio escénico.

¿Cómo afronta su trabajo?

Creo que trabajamos mucho, desde muchas ramas, que la danza es política, que creamos espacios reflexivos para cuestionarnos y esto tiene un valor que cuesta demasiado retribuir.

Por eso existe Dunatacà, para hacernos espacio en este mundo, es nuestra manera de hablar del Cuerpo desde el cuerpo de las nueve mujeres que integramos la compañía. Me gustaría seguir en este proyecto y poder seguir dándole vida, visibilizando y luchando por nuestro arte y nuestro trabajo.

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir